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reportaje

Existe un 'boom' de vivienda vertical en Querétaro

Cambia el paisaje. Hace tres años sólo existía un edificio; ahora se vuelve común la construcción de torres, tendencia que ha sido impulsada, en gran medida, por la creciente llegada de personas de otros estados del país.
Sirse Rosas
18 agosto 2015 13:56 Última actualización 18 agosto 2015 15:9
Juriquilla Towers

Juriquilla Towers es uno de los 25 proyectos en proceso de construcción en Querétaro.  (Sirse Rosas)

QUERÉTARO, Querétaro.— De tres años a la fecha, la adopción de la cultura de la verticalidad ha ido creciendo de manera importante al pasar de una participación del 12.5 a un 26 por ciento en el total de la vivienda construida en la entidad, según la Cámara Nacional de Desarrollo y Promoción de la Vivienda (Canadevi) local.

Esta tendencia ha sido impulsada, en gran medida, por la creciente llegada de personas de otros estados del país, principalmente de la Ciudad de México, donde esta cultura se ha arraigado desde hace muchos años.

“La vivienda vertical es un tema cultural para el que Querétaro no estaba preparado hace dos años, por lo que el Instituto Nacional del Fondo de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) lanzó incentivos y apoyos a la vivienda vertical, dando inicio así a dicha cultura. Así se empezaron a hacer departamentos de vivienda social”, declaró el presidente saliente de dicho organismo, Sergio Reyes García.


Mientras que la vivienda de interés social fue la primera en adoptar esta modalidad en el estado, actualmente se ha extendido también al ámbito residencial, como es el caso de los 25 proyectos en proceso de construcción en la Zona Metropolitana de Querétaro (ZMQ), los cuales, en su mayoría, integran elementos que les dan valor agregado, como son zonas comerciales dentro de los mismos.

“En vivienda vertical del tipo residencial hace tres años sólo existía un edificio, Sierra Azul; sin embargo, en esos tres años ya se puede ver que Querétaro está lleno de torres”, agregó.

En el 2013, la meta anual de construcción de vivienda era de 20 mil unidades, de las cuales mil 500 eran verticales, y en su mayoría —entre el 90 y el 95 por ciento— eran del tipo social; hoy, de la meta de 23 mil viviendas que se planteó para este 2015, más de seis mil corresponderán a vivienda vertical residencial, y mientras las torres de tipo social son de tres a cuatro pisos, las de lujo pueden superar los 10 niveles.

En la vivienda social es más barata la de tipo vertical porque se privilegian las densidades y vocaciones de uso de suelo. El metro cuadrado de construcción en este segmento está entre los seis mil y siete mil pesos.

Sin embargo, en la vivienda vertical de tipo residencial —donde no se privilegia la densidad sino una forma de vida—, el precio por metro cuadrado oscila entre los 15 mil y 20 mil pesos, es decir, casi cuatro veces más caro que la del segmento social.

Hoy en día se habla de alrededor de 25 nuevos edificios habitacionales, que en suma se trata de una oferta superior a los dos mil departamentos, lo que implica una bolsa de inversión de más de siete mil millones de pesos, con un costo promedio por departamento de 1.3 millones.

A este respecto, el presidente de la Canadevi, Mario Basurto, señaló que los integrantes del organismo están buscando en los municipios conurbados oferta de tierra que se pudiera usar para continuar construyendo vivienda tipo vertical, aunque ahora estaría dirigida a otro sector, ya que tendría costos de entre 700 mil y un millón de pesos.

Por otro lado, comentó que del total de la oferta de vivienda en la entidad, el 10 por ciento corresponde al tipo vertical, y de ésta, el 70 por ciento se encuentra vacía.

Indicó que esto no significa que no se vende, sino que es adquirida como inversión y no se habita. Esta situación preocupa, debido a que podría desencadenar una sobreoferta en el mercado. Se trata de vivienda cuyo precio va del millón de pesos a los tres millones.

Es por ello que en las próximas semanas estarán levantando un estudio de mercado para conocer la oferta exacta de proyectos de vivienda vertical que se está construyendo y ubicar el perfil del cliente que está comprando.

El objetivo no es sólo conocer el número de proyectos, medidas y precios, sino estudiar el fenómeno de quién es el comprador actual, para qué lo está comprando y medir el mercado de rentas.