Bajío
Entrevista

Agroindustria y Pymes, sectores prioritarios     para Banco del Bajío

Tras 21 años de operación, la institución financiera se consolida como un banco con presencia en todo el territorio nacional.
ADRIANA RODRÍGUEZ CANALES
21 diciembre 2015 10:46 Última actualización 21 diciembre 2015 10:53
Banco del Bajío

El director comercial del banco, Ramón Velarde, y el director de Tesorería, Joaquín Domínguez.

Dicta el adagio popular que dentro de cada crisis surgen oportunidades y Banco del Bajío (BanBajío) bien podría ser un ejemplo de esto. La institución comenzó operaciones al inicio de la crisis económica de 1994 y su principal enfoque fue ofrecer financiamiento a los sectores más afectados por la restricción del crédito: la agroindustria y las pequeñas y medianas empresas (Pymes).

Tras 21 años de operación, estos dos mercados, que en su momento no recibieron la atención debida por parte de grandes instituciones bancarias, se han convertido en los pilares del crecimiento de Banco del Bajío, que hoy ha rebasado las fronteras de la región que lo vio nacer, y está trabajando para consolidarse como una institución financiera con presencia en todo el territorio nacional.

El director comercial del banco, Ramón Velarde, y el director de Tesorería, Joaquín Domínguez, hablan para El Financiero Bajío sobre el contexto en que surgió la institución, los logros alcanzados y los retos que se vislumbran para seguir creciendo en el sistema financiero nacional.


___¿Cuál fue el potencial que vieron en el Bajío como para iniciar un proyecto esta magnitud?

___Velarde: Se detectó que el servicio que se estaba dando a los clientes no tenía el nivel de especialización ni el entendimiento sobre las necesidades del mercado. Eso abrió una posibilidad de un banco con un enfoque hacia las necesidades reales de nuestras empresas en la región. Podemos llegar a atender de una manera mucho más ágil, con mayor tino, y eso nos da una ventaja importante tanto en tiempo de respuesta como en la calidad de ésta.

Es importante comentar que justo nosotros arrancamos operaciones en diciembre del 94; tan sólo unos días después se viene la crisis. Los bancos grandes tuvieron que cerrar la cortina del crédito y se nos abrió una ventana de oportunidades, ya que dejaron de atender a ciertos sectores empresariales y esto nos permitió entrar más fácilmente. Empezamos a apoyar empresas que de otra forma no hubiesen recibido financiamiento de otras instituciones.

___¿Ésta ha sido una característica constante del banco: entrar a nichos que no están siendo lo suficientemente apreciados por bancos más grandes?


___Velarde: Estamos llegando a mercados que no han sido debidamente atendidos por las políticas generales de algunas instituciones, que no pueden atenderlos a la medida que los clientes requieren, y nosotros sí podemos ser más flexibles y hacer trajes a la medida.

Hoy los números lo marcan y somos el séptimo banco más importante en colocación de crédito empresarial del país.

Uno de los nichos a los que le hemos apostado es el campo. Hoy apoyamos a alrededor de 130 mil productores conjuntamente con FIRA (Fideicomisos Instituidos con Relación a la Agricultura), lo que nos ha dado por muchos años el primer lugar en este segmento dentro de la banca.

Además, en lo que a pequeñas y medianas empresas (Pymes) se refiere, somos un banco muy activo en los créditos que se operan bajo garantía Nafin (Nacional Financiera), donde también estamos en los primeros lugares de otorgamiento. Es otro de los segmentos que estamos enteramente convencidos que hay que apoyar.

___¿Cuál es el potencial que siguen viendo en estos dos nichos?

___Velarde: Si vemos las cifras de cómo se integra el crecimiento del PIB a nivel nacional, uno de los sectores que tiene un crecimiento destacado es precisamente el agropecuario. Dado el nivel de participación que tenemos, hoy nuestra meta ya no es tener una mayor penetración cada año, sino más bien ir de la mano con el dinamismo que en general está teniendo este sector en la economía, que cada vez invierte más en cultivos, sistemas de riego, de fertilización y de comercialización.

Estamos también apoyando a pequeños productores que se van sumando a grupos para tomar ventaja de los avances tecnológicos.
Tradicionalmente se asocia al segmento con un alto nivel de riesgo por el hecho de que dependen mucho de los temporales; pero hoy ya hay muchos productores que lo hacen a través de invernaderos o de medios hidropónicos, que tienen menor nivel de exposición y se mitigan los riesgos.

Contamos con un grupo especializado de ingenieros agrónomos que no ayudan a identificar los tiempos, las regiones, el tipo de cultivo que hacen para ubicar el riesgo del crédito. Es un nivel de especialización que ha alcanzado el banco que nos hace sumamente competitivos y difícilmente igualables.

___Domínguez: En el caso de Pymes, ha sido un mercado con un constante crecimiento en las aperturas. Por ello nos hemos esforzado por tener productos y servicios ad hoc para el segmento, desde líneas de capital de trabajo, pasando por créditos simples y tarjetas o incluso crédito hipotecario.

La banca en general ha estado trabajando mucho con este sector, y hoy estamos contentos de que sea un segmento muy competido, con una sana lucha por ganar mercado, y el ganador final es el usuario, que está encontrando mejores opciones de créditos.

___¿Hay otros segmentos que pudieran ser atractivos para lograr esta especialización que ya han alcanzado con los sectores mencionados?

___Domínguez: El crédito empresarial es un protagonista importante de la banca, participamos en ciertas acciones con gobiernos y no podemos dejar de mencionar a personas físicas, donde toma especial preponderancia uno de nuestros atributos que es servicios y atención personalizada, de tratar a cada quien por su nombre. En el ámbito de personas físicas estamos apostando fuerte en lo que a banca electrónica se refiere.

Hoy tenemos una banca móvil altamente competitiva, muy amigable, intuitiva, en donde vamos viendo los movimientos que en el día había se van realizando desde los teléfonos y los vamos perfeccionando.
Estamos enteramente convencidos que el banco que no apueste por la tecnología y que no ponga en las manos de los clientes soluciones de consulta de saldo, depósitos a terceros y pago de servicio, entre otros, va a ir perdiendo terreno.

Hoy estamos trabajando en un proyecto para crear un banco virtual. Ya inauguramos la primera sucursal en Veracruz, y vamos por 4 o 5 más, de un modelo denominado Centro Financiero.

En éste, una persona física o empresa encuentra en un solo lugar todos los servicios integrales que puede ofrecer un banco. Desde la comodidad de su auto puede disponer de efectivo, a través de cápsulas de cristal hacer depósitos, entre otros servicios.

___¿Cuál es la inversión que están haciendo para estos centros financieros?

___Domínguez: Es una inversión que está entre los 15 y los 16 millones de pesos. Además del de Veracruz, vamos por otros en Cancún, Puebla, Querétaro, Mexicali y probablemente Mérida; son los que tenemos en mente para el próximo año.

___¿Qué vendría ahora? ¿Cuáles son los proyectos para seguir creciendo y mantenerse más allá de estos 21 años?

___Velarde: El banco ha sido muy consistente en cuanto a sus objetivos de mercado y mantendremos una política de atención especializada a las necesidades de nuestros clientes, con un enfoque en empresas y personas físicas de ingresos medios y altos. En ese sentido no hay cambio es consolidar un modelo de negocio que nos ha venido dando muy buen resultado.

Los retos están en el sentido de mejorar nuestros tiempos de respuesta, ser aún más ágiles; brindar más soporte tecnológico, que ya es una obligación del banco, y en lo que estaríamos invirtiendo alrededor de 400 millones de pesos.

En los últimos 10 años la institución ha crecido a una tasa promedio del 20 por ciento tanto en depósito como en crédito. La cartera de crédito total al mes de septiembre es de 110 mil millones de pesos, con una participación de mercado del 2.8 por ciento.

Con los créditos otorgados a través de FIRA, la participación de BanBajío es del 26 por ciento, y el sector agropecuario representa el 12 por ciento de los créditos totales que otorga. En el caso de Pymes, la cartera asciende a nueve mil millones de pesos.