Bajío

75% del empresariado no está listo para la contabilidad electrónica

Únicamente entre el 25 y el 30 por ciento de las empresas en Querétaro están preparadas para cumplir con la contabilidad electrónica, a unos días de que concluya el plazo fijado por la autoridad fiscal (30 de abril).
Sirse Rosas
21 abril 2015 10:34 Última actualización 21 abril 2015 10:34
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Las empresas han tenido que invertir en nuevo software y contratación de más personal contable. (Foto: Archivo)

QUERÉTARO, Qro.— Únicamente entre el 25 y el 30 por ciento de las empresas en la entidad están preparadas para cumplir con la contabilidad electrónica, a unos días de que concluya el plazo fijado por la autoridad fiscal (30 de abril), aseguró el presidente de la Asociación de Fiscalistas de Estado de Querétaro (AFEQ), Manuel Ríos Zúñiga.

Advirtió que existe un importante rezago entre los contribuyentes, lo que llevará al incumplimiento.

Las nuevas disposiciones fiscales, agregó, han implicado invertir en la adquisición de software, con montos que van desde los 10 mil pesos en el caso de empresas pequeñas, hasta 200 mil o 300 mil pesos en las grandes compañías.



Además, ante la complejidad que han significado dichas modificaciones, los contribuyentes han tenido que ampliar su plantilla laboral con más personal contable en hasta un 30 por ciento, lo que les ha significado incrementos en pago de honorarios de entre 15 y 20 por ciento.

Asimismo, reconoció el temor que hay entre los empresarios queretanos por la contabilidad electrónica, ya que esto provocará que la información más íntima de las compañías sea subida a la nube con el riesgo de que pueda ser mal utilizada.

“La contabilidad electrónica si tiene algunas aristas que vulneran la intimidad del contribuyente, porque la contabilidad entra hasta las raíces de tu empresa y puede tener un mal uso, sobre todo en este país que todo se vende en Tepito. Sin embargo, para la autoridad fiscal esta disposición resulta un éxito, ya que van a tener toda la información, tanto de las personas físicas como morales”, declaró.

La realidad, comentó el presidente de los fiscalistas, es que los empresarios están preocupados también por esta carga tributaria, que termina por desalentar la actividad productiva debido a los constantes cambios.

En cuanto a la posibilidad de que el contribuyente opte por ampararse, Ríos Zúñiga dijo que si bien este procedimiento está al alcance de cualquier persona, “que lo ganes implica un gran trecho”.

“El ampararse es nada más ganar tiempo, porque va a terminar subiendo su contabilidad, y para entonces ya se gastó 30 mil pesos, si le fue bien; entonces los amparos difícilmente van a caminar”, auguró.