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Y después de la Copa, ¿qué hará Brasil con sus estadios?

12 febrero 2014 4:26 Última actualización 15 junio 2013 7:34

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La expectativa por la Copa Mundial 2014 de Brasil se ve opacada por la preocupación de qué hacer con los 12 estadios donde se disputarán los partidos, luego de que finalice el mayor de los torneos de fútbol.
 
Según estimaciones, la cuenta de los estadios nuevos y remodelaciones probablemente supere la última estimación del gobierno de 7,000 millones de reales (3,300 millones de dólares). Contando las construcciones urbanas, Brasil invertirá 30,000 millones de reales en los proyectos de la Copa Mundial.
 
En un país donde el fútbol es la mayor atracción, el desembolso de dinero --que en su mayor parte proviene del gobierno-- se utiliza para cumplir la promesa del anfitrión: convertir a la Copa Mundial en un evento "para todo Brasil". La construcción de estadios en ciudades como Brasilia, Cuiaba y Manaus, ninguna de las cuales tiene un equipo en las 2 principales ligas nacionales, por ejemplo, podría dejar una herencia de estadios con poco uso.
 
"Varios de estos estadios corren el riesgo de convertirse en elefantes blancos. Esto muestra una total falta de planeamiento; sin duda, habrá contratos de último momento que aumentarán el costo aún más", dijo en una entrevista Fabiola Dorr, miembro de un equipo creado por los fiscales públicos brasileños para supervisar los gastos de la Copa Mundial.
 
Por ejemplo, está el Estadio Nacional de Brasilia, con un cupo para 71,000 espectadores y cuyo costo fue de 1,500 millones de reales, que es el más alto; éste fue el que atrajo la mayor atención y podría ser el más difícil de llenar después de la Copa Mundial.
 
En lo que va del año, los 57 partidos del campeonato estatal de Brasilia convocaron a menos de 50,000 espectadores en total, informó el 15 de abril el diario Valor Económico.
 

Ridículo
 
 
"Me parece ridículo. Obviamente, no realizaron un estudio de viabilidad financiera sobre estos estadios para el torneo", expresó en un correo electrónico Romario, miembro del Parlamento que fue el mayor goleador de la selección brasileña que ganó la Copa Mundial de 1994.
 
 
Pedro Daniel, economista de BDO Brasil, la quinta mayor firma de auditoría del país, dijo que los costos de construcción por asiento son tan altos como los estadios más caros construidos para la Copa Mundial de Alemania de 2006. "La diferencia es que en Alemania pudieron llenar los estadios una vez que terminaron los partidos", explicó Daniel.
 
 
El ex ministro de Deportes, Orlando Silva, había dicho en 2007 que los proyectos de los estadios no requerirían dinero público. Los últimos cálculos muestran que absorberán 6,400 millones de reales de fuentes públicas, o 91% de los costos totales. Silva no respondió un correo electrónico sobre el plan.
 
"La Copa se convirtió en un problema en el momento en que los estadios se construyeron con dinero público en lugar de privado. Para agravar las cosas, varios proyectos de transporte urbano que habrían quedado como herencia se cancelaron", añadió Romario.