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Violencia en Egipto deja 525 muertos

07 febrero 2014 5:52 Última actualización 15 agosto 2013 9:1

[Según los Hermanos Musulmanes, la cifra de muertos asciende a 3 mil / Reuters] 


 
 
Reuters
 
 
EL CAIRO.-  La cifra de muertos por los episodios de violencia en Egipto ha subido a 525, dijo el jueves el Ministerio de Salud, aunque simpatizantes de los Hermanos Musulmanes aseguran que esa cifra se queda corta comparada con el número real de fallecidos.
 
 
La violencia en todo el país se desató ayer cuando las fuerzas de seguridad disolvieron los campamentos de protesta que habían levantado los seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi en El Cairo.
 
 
A pesar de la violencia directa a la que han sido sometidos en las últimas horas, los Hermanos Musulmanes convocaron hoy a sus seguidores para marchar en El Cairo.

 
 
Ésta y otras ciudades afectadas por la impactante violencia de ayer estuvieron tranquilas durante la noche, después de que el gobierno instalado por el Ejército declaró un estado de emergencia de un mes e impuso un toque de queda desde el atardecer hasta el amanecer en la capital y otras 10 provincias, restaurando los poderes de arresto y detención indefinida que el Ejército tuvo durante décadas hasta la caída del autócrata Hosni Mubarak en un alzamiento popular en 2011.
 
 
Durante las primeras movilizaciones, se escuchaba cantar a los manifestantes: "Volveremos por el bien de nuestros mártires".
 
 
Campamentos aún en llamas
 
 
En el lugar de las sentadas en El Cairo, los basureros recogían el jueves los montones de tiendas de campaña quemadas, mientras los soldados despejaban el lugar.
 
 
Un portavos de los Hermanos Musulmanes dijeron que la cifra real de muertos era de 3 mil personas y calificó la actuación de las fuerzas de seguridad como una "masacre". Fue imposible verificar las cifras de manera independiente debido al alcance de la violencia.
 
 
El Ejército insiste en que no busca poder y actuó en respuesta a las masivas protestas que pedían la salida de Mursi.
 
 
El vicepresidente Mohamed ElBaradei, ganador del premio Nobel de la Paz que brindó respaldo político al derrocamiento del primer presidente elegido libremente, renunció ayer consternado por el uso de la fuerza en lugar de buscar una salida negociada a la disputa de seis semanas.
 
 
Otros miembros liberales y tecnócratas del gobierno interino no siguieron sus pasos.
 
 
El primer ministro interino, Hazem el-Beblawi, habló en un discurso televisado de un día "difícil para Egipto", pero dijo que el gobierno no había tenido otra opción que ordenar la actuación de las fuerzas de seguridad para impedir que se propagara la anarquía.
 
 
"Nosotros consideramos que los temas habían alcanzado un punto que ningún estado que se respete podría aceptar", señaló.
  
 
Condena internacional
  
 
Estados Unidos, la Unión Europea y Naciones Unidas condenaron la violencia, pidieron que se levantara el estado de emergencia y exhortaron al gobierno egipcio a llegar a un acuerdo que termine con la crisis social y política que impera en el país desde hace varios meses. 
  
 
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, calificó la situación en Egipto de "deplorable", una palabra que raramente usan los diplomáticos de Estados Unidos, e instó a las partes a buscar una solución política.
 
 
Un funcionario de Estados Unidos dijo que Washington estaba considerando cancelar ejercicios militares conjuntos con Egipto, que iban a tener lugar este año, tras el último episodio de violencia, en lo que sería un desaire directo a las fuerzas armadas egipcias.
  
 
El presidente francés, Francois Hollande, convocó hoy al embajador de Egipto y le reclamó un rápido fin al estado de emergencia impuesto por los militares. Además, instó a la liberación de los prisioneros como primer paso hacia la reanudación del diálogo.
 
 
En Ankara, el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, pidió  al Consejo de Seguridad de la ONU que se reúna inmediatamente con las autoridades egipcias.
 
 
"Estoy llamando a los países occidentales. Permanecieron en silencio en Gaza, permanecieron en silencio en Siria, siguen callados sobre Egipto. Entonces, ¿cómo hablan de democracia, libertad, valores globales y derechos humanos?", expresó.
 
 
Por otra parte,  los Emiratos Árabes Unidos, uno de varios países del Golfo Árabe inquietos por la victoria de Mursi en las elecciones de 2012, expresó su apoyo a la represión, diciendo que el Gobierno egipcio había "ejercitado su máximo autocontrol".
 
 
La Iglesia Católica también se ha pronunciado al respecto. Antes de rezar el Angelus en su misa diaria, el Papa Francisco llamó al mundo a rezar por la paz y la reconciliación en Egipto. Asimismo, expresó: 
 
 
"Nos llegan noticias dolorosas de Egipto. Deseo asegurar mi oración para todas las víctimas y sus familiares, para los heridos y para quienes sufren".
 
 
"Oremos juntos por la paz, el diálogo, la reconciliación en aquella tierra querida y en el mundo entero. María, Reina de la Paz, reza por nosotros", agregó el pontífice.