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Viajeros llevan efectivo, mucho efectivo

06 febrero 2014 7:31 Última actualización 24 noviembre 2013 9:21

[Autoridades usan perros entrenados para hallar dinero escondido. / NYT ]


© 2013 New York Times News Service
PARÍS – No había nada extraordinario en el hombre de negocios vestido de manera informal que esperaba en una plataforma ferroviaria de París, excepto, resultó, por los sobres que llevaba: rellenos con 350 mil euros en efectivo, y confiscados por los agentes aduanales franceses mientras él se disponía a partir hacia Bélgica.
 
El pasajero, Boris Boillon, de 43 años de edad, es un ex embajador francés en Irak y Túnez con dos títulos de universidades prestigiosas y una medalla de la Legión de Honor. Pero para los agentes aduanales, que confiscaron el dinero en julio, era sólo uno de un creciente número de “viajeros con efectivo”.

En las fronteras de los países europeos en crisis económica, los agentes aduanales dicen que están confiscando cada vez mayores cantidades de efectivo no declarado que excede los 10 mil euros que cada viajero tiene permitido portar.
 
Lo encuentran metido en el equipaje, cajas de pasteles, bolsas de papas fritas, latas de galletas y, en ocasiones, incluso en los bolsillos de niños. El efectivo, a menudo en fajos de billetes de 500 euros, se está moviendo con las corrientes políticas a medida que algunos europeos buscan ocultar su riqueza ante los crecientes impuestos, las investigaciones fiscales de alto perfil y las reglas más estrictas en bancos suizos y otros refugios tradicionales.
 
Los agentes dicen que están deteniendo rutinariamente a viajeros de negocios que están en camino hacia capitales financieras europeas, portan un equipaje mínimo y se comportan nerviosamente.
 
“Vemos a profesionales y empresarios en la industria de los seguros y la banca, como él, todos los días”, dijo Philippe Bock, secretario general del sindicato de la solidaridad francesa para agentes aduanales, refiriéndose a Boillon.
 
“Trescientos cincuenta mil euros no fue nada excepcional”, dijo Bock. “Todos los meses pasa algo así, y hay cada vez más dinero debido a la crisis”.
 
Durante décadas, las leyes de secrecía bancaria en Suiza hicieron de los bancos ahí un refugio para los extranjeros que esperaban mantener sus activos ocultos a la vista oficial. Pero Suiza firmó un tratado en octubre que ofrece intercambio automático de información fiscal con los países de origen de los depositantes y los banqueros han estado advirtiendo a los clientes que hagan sus declaraciones fiscales o corren el riesgo de que sus cuentas suizas sean cerradas.
 
Eso ha dejado a muchos potenciales evasores fiscales poca opción salvo trasladar su dinero al estilo antiguo.
 
“La principal razón para el aumento en las confiscaciones es simplemente el creciente uso del efectivo por los defraudadores, incluidas redes criminales y evasores fiscales”, dijo Mathieu Delahousse, un periodista francés y coautor de un libro sobre el fenómeno, “Cache Cash”.
 
“La gente sigue llevando dinero del extranjero para evadir impuestos, pero también se está moviendo en la otra dirección, porque los bancos suizos están cerrando cuentas a clientes extranjeros, y luego tienen que tomar una decisión: declarar estas cuentas bancarias y pagar altos impuestos u ocultar el dinero”.
 
La regla que requiere que los viajeros que cruzan las fronteras dentro de la Unión Europea elaboren declaraciones aduanales por escrito cuando lleven más de 10 mil euros en efectivo fueron introducidas en 2007 con la esperanza de disuadir el lavado de dinero y la evasión fiscal.
 
El efectivo no declarado puede ser confiscado y retenido por seis meses y pueden imponerse multas de 25 por ciento o más. Las autoridades también pueden iniciar investigaciones más amplias sobre los orígenes del dinero en tribunales aduanales especiales.
 
Los agentes aduanales se muestran indiferentes al registrar a los empresarios, pero se divirtieron al ver a una familia estadounidense de cuatro integrantes, incluidos dos niños pequeños, en un rincón discreto de una estación ferroviaria cerca de la frontera suiza, dividiéndose 600 mil euros entre ellos. El dinero fue confiscado cuando abordaron un tren, según Bock, del sindicato de agentes aduanales.
 
Las confiscaciones de efectivo realizadas por agentes franceses han aumentado en la última década aun cuando los recortes de presupuesto han reducido el personal en 25 por ciento.
 
El total para el primer trimestre de 2013 registró un aumento de seis veces respecto de un año antes, a 103 millones de euros, la mayor parte de ellos a un hombre que trató de entrar a Francia desde Suiza con 86 millones de euros en bonos canjeables, los cuales equivalen a efectivo.
 
En un día promedio en 2012, los agentes franceses confiscaron 300 mil euros, 50 por ciento más que el promedio de 2011, según cifras del gobierno. Y la agencia aduanal estima que atrapa a sólo 5 por ciento del efectivo no declarado que cruza las fronteras del país.
 
Las precauciones se están volviendo más complejas y lo descubierto más asombroso. En febrero, los inspectores en el tren rápido entre Zúrich y París detuvieron a un viajero español que llevaba más de 1.8 millones de euros compuestos totalmente de billetes de 500 euros. Esos papeles, la mayor denominación en circulación, han llegado a ser apodadas Bin Ladens por su asociación con el lavado de dinero y las transacciones ilícitas.
 
En Italia, perros labradores y pastores alemanes entrenados para olfatear dinero ayudaron a la policía financiera que recorre los cinco principales aeropuertos del país y su frontera norte a casi triplicar sus confiscaciones de efectivo en 2012, a 124 millones de euros. Las autoridades estaban cerca de exceder esa cifra este año para mediados del otoño.
 
Sergio Callipo, secretario nacional del sindicato de agentes aduanales italianos, dijo que mucho más efectivo lograba pasar. “Millones de pasajeros pasan cada semana, y algunos oficiales y uno o dos perros no son un verdadero disuasivo para los contrabandistas”, dijo. “Necesitaríamos un ejército y sólo somos centinelas”.
 
Algunos expertos creen que la extensa publicidad sobre las investigaciones fiscales a personajes bien conocidos en países que pasan apuros está conduciendo a un aumento en el contrabando de efectivo. Los atrapados incluyen a Jérôme Cahuzac, el ex ministro de presupuesto francés; Uli Hoeness, el presidente del club de soccer Bayern Munich en Alemania; y la estrella del soccer Lionel Messi, del FC Barcelona en España.
 
Algunos viajeros ricos se quejan de que se sienten como blancos. Un aristócrata europeo que no quiso que se mencionara su nombre, por temor a provocar más escrutinio, dijo que amigos suyos compartían historias de la policía financiera italiana que aborda yates atracados para buscar efectivo no declarado en las cajas de seguridad a bordo.
 
Como sus contrapartes franceses, los agentes aduanales y las autoridades fiscales de España dicen que han estado haciendo más confiscaciones este año pese a que sus filas se han reducido debido a los recortes presupuestarios. En España, la mayoría de las confiscaciones son de dinero no declarado que sale del país, pero algunas son de efectivo que ingresa.
 
El grueso de las confiscaciones de efectivo españolas son en euros, unos 17.5 millones de euros en lo que va de este año, pero algunas involucran otras monedas, incluidos dólares estadounidenses, wones coreanos y yuanes chinos. Cada vez más, al parecer, se está haciendo uso de intermediarios para mover el dinero, según Eladio Barrado, un portavoz del Siat, el sindicato que representa a los empleados de la agencia fiscal nacional de España.
 
En un caso prominente el año pasado, llamado Operación Emperador, las autoridades desintegraron una banda que estaba usando una compañía falsa de importaciones y exportaciones para lavar cientos de millones de euros pertenecientes a pandillas criminales chinas y españoles ricos. La red estaba sacando de contrabando efectivo de España por tren y en auto.
 
Ese caso resultó en los arrestos de más de 100 personas. Pero en la mayoría de los casos, las personas atrapadas trasladando dinero no declarado son tratadas más discretamente, en procedimientos judiciales privados, y son multadas en vez de encarceladas.
 
En el caso de Boillon, el ex diplomático, las noticias de la confiscación del efectivo se filtraron casi inmediatamente al sitio web de investigaciones francés Mediapart. Su caso está pendiente ante el Servicio Aduanal Judicial Nacional. Los esfuerzos para contactarlo en busca de comentarios o de dejar mensajes en el domicilio parisino registrado de su empresa fueron infructuosos.