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¿Viajar en avión o en una lata de sardinas?

06 febrero 2014 3:47 Última actualización 04 enero 2014 5:0

[Las aerolíneas de EU están reduciendo cada vez más el espacio entre los asientos. / NYT]  


New York Times News Service
 
Hoy en día, volar en clase turista puede ser una experiencia dura.
 
Debido a que los pasajeros se sienten cada vez más como sardinas enlatadas, viajar en avión se ha vuelto más un deporte de contacto en la lucha por los asientos reclinables.
 
Y todo empeora, pues las aerolíneas están revisando cada milímetro de la cabina para aprovechar hasta el mínimo espacio.
 
En las dos últimas décadas, el espacio entre asientos se ha reducido en cerca de 10 por ciento, de 86 centímetros a algo entre 76 y 81 centímetros. En la actualidad, algunas líneas aéreas están reduciendo aún más, dejando sólo 71 centímetros en los que quedan aplastadas las rodillas.
 
Para ganar un poco más de espacio, las aerolíneas recurren a una nueva generación de asientos hechos con materiales más ligeros y menos relleno, con la bolsa revistera arriba de la mesita, y la reducción o eliminación de la capacidad reclinable de los asientos. Algunas hasta han reducido la cantidad de cocinas y baños.
 
Southwest, el operador nacional más grande de Estados Unidos, está colocando asientos con menos relleno y materiales más delgados. También están reduciendo el reclinado máximo, de 7.6 a 5 centímetros. Con estos asientos nuevos, Southwest puede agregar una fila más, o seis asientos, en cada vuelo; y agregar 200 millones de dólares anuales por nuevos ingresos.
 
"En el entorno actual, el objetivo es meter en la cabina tantos asientos como sea posible", dijo Tom Plant, gerente general de productos para sentarse en B/E Aerospace, uno de los principales fabricantes de asientos para aviones. "A todos nos gustaría tener más espacio en el avión, pero a todos nos gustan los precios competitivos de los boletos".
 
Algunos operadores están llevando las reducciones a nuevas alturas.
 
Por ejemplo, Spirit Airlines, en algunos vuelos, utiliza asientos con el respaldo fijo en 7.6 centímetros. Llámelos, como lo hace Spirit, “prerreclinables”.
 
La aerolínea de bajo costo empezó a instalarlos en 2010, apretando a los pasajeros en un espacio mínimo de 71 centímetros, en el sector. Mientras que el Airbus A320 acomoda a 150 pasajeros en turista, Spirit puede meter 178.
 
Y eso es algo bueno, dice Spirit.
 
“Los clientes aprecian el hecho de que ya no hay interferencia del asiento de adelante porque se mueva para adelante y para atrás todo el viaje”, aseguró Misty Pinson, portavoz de la aerolínea.
 
Rick Seaney, director ejecutivo de FareCompare.com, dijo que el negocio de las aerolíneas cambió en los últimos años, cuando pararon los aviones más viejos y empezaron a volar con menos asientos vacíos. En los últimos cinco años, comentó, los operadores redujeron capacidad –el número de asientos por vuelo– en alrededor de 12 por ciento.
 
"El inconveniente es que no pueden darse el lujo de no ocupar los asientos", dijo Seaney. "Se trata de un cambio enorme".
 
Los asientos más pequeños no son la única razón por la que los pasajeros se sienten más restringidos hoy en día. Los viajeros también son más grandes.
 
En las últimas cuatro décadas, el estadounidense promedio subió poco más de 9 kilogramos y la cintura aumentó alrededor de 6.3 centímetros, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.
 
Las dimensiones de los aviones, no obstante, no han cambiado, ni tampoco el ancho promedio del asiento de la clase turista, que es de 43 a 45.7 centímetros.
 
Conforme las cabinas están más atestadas, las líneas aéreas dicen que sólo piensan en sus clientes y tratan de mantener costos bajos.
 
Varios operadores económicos en Europa también han adoptado los asientos fijos, incluidas Ryanair e EasyJet. Air France instaló asientos no reclinables para los vuelos nacionales, que no duran más de una hora, además de cambiar la bolsa revistera arriba de la mesita para dar más espacio en la zona crítica alrededor de las rodillas.
 
Para los pasajeros dispuestos a pagar más, las aerolíneas ofrecen más espacio. La clase de negocios sigue siendo un mercado ultracompetitivo, con innovaciones constantes y servicios confortables, como asientos totalmente reclinables.
 
Las líneas aéreas también ofrecen cada vez más varias filas con más espacio para las piernas en la clase turista, también con un costo extra.