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Trabajadores perdieron 9.43% de poder adquisitivo este año

06 febrero 2014 7:12 Última actualización 26 diciembre 2013 13:27

[El poder adquisitivo de los trabajadores tuvo una pérdida de 9.43% este año./Arturo Monrroy.] 


 
Edgar Amigón
 
El aumento otorgado a los salarios mínimos para el año 2014, que es de 2.53 pesos, quedó pulverizado antes de su entrada en vigencia, ya que el poder adquisitivo de los trabajadores tuvo una pérdida en este año de 9.43 por ciento, de acuerdo con un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
 
El Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM aseguró que el poder de compra que se tenía en enero pasado, con los 64.76 de salario mínimo, se vio vulnerado por el constante incremento en los precios de los productos básicos. Hoy es como si los trabajadores recibieron un salario de 58.65 pesos.
 
El 18 de diciembre, la Comisión Nacional de Salarios Mínimo, que está integrada por representantes del gobierno patronal y de obreros, decidió un alza de 3.9 por ciento a los ingresos bases para las dos zonas económicas que hay en el país, con lo que a partir de enero de 2014, los salarios mínimos será de 67.29 para la zona A y 63.77 para la zona B.
 
El coordinador de la CAM, Luis Lozano Arredondo, señaló a EL FINANCIERO que con este ingreso el trabajador continuará con un déficit para cubrir sus necesidades básicas, ya que por ejemplo el precio de la Canasta Alimenticia Recomendable (CAR) para una familia de cinco miembros es de 193.52 pesos diarios.
 
El estudio del Centro recuerda que, al 16 de diciembre de 1987, un trabajador tenía que laborar 4 horas con 53 minutos diarios para conseguir el ingreso suficiente y adquirir los alimentos básicos que integran la CAR.
 
En este segundo semestre del año se necesitan por lo menos 23 horas con 44 minutos, lo que resulta humanamente imposible por lo que las familias deben incorporar a otros miembros para que aporten ingresos y de esta manera cubrir su alimentación.
 
Lozano Arredondo dijo que con base a lo anterior, los trabajadores mexicanos no tendrán posibilidad de mejorar su nivel de vida y por lo tanto la reactivación del mercado interno no será posible, a menos que se contemple un aumento de emergencia que revierta la pérdida del poder de compra.