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Terminan crecimientos de dos dígitos en China

07 febrero 2014 3:48 Última actualización 15 octubre 2013 5:2

[Su avance se moderará a 7% en los próximos años / Reuters]


 
 
Tlaloc Puga
 
 
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipa que en adelante el desempeño de la economía china será menos vigoroso que en años previos, al mismo tiempo que prevé un panorama más alentador para Estados Unidos.
 

Sin embargo, sólo una de estas economías logrará tasas de crecimiento como las registradas antes de la crisis económica mundial, que comenzó en 2008 y de la cual todavía no se recuperan muchas naciones.
 

Entre 2003 y 2007 el crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) de China fue de 11.7 por ciento y el de la economía estadounidense fue de 2.9 por ciento, lo que generó que algunos especialistas comenzarán a vaticinar que el tamaño de la economía del país asiático superaría al de Estados Unidos en cuestión de años.
 

Con lo que no contaban es que la segunda economía más grande del mundo empezaría a modificar su esquema de crecimiento económico, al sustituir el modelo de exportaciones por un fortalecimiento de la demanda interna. Esto con la finalidad de lograr un crecimiento sustentable en el mediano y largo plazo, así como para mantener las presiones inflacionarias bajo control.
 

Las elevadas tasas de crecimiento generaron en el sistema bancario chino un elevado incremento en el crédito, y esto genera incertidumbre en la posible incapacidad de pago de las obligaciones y un sobrecalentamiento del mercado crediticio, lo que comprometería a la banca del gigante asiático.
 

Como resultado, Xi Jinping, presidente de China, aseguró incluso que un crecimiento alrededor del 7 por ciento para el presente año se encuentra dentro de un rango razonable y esperado.
 

Hacia delante, la institución que lidera Christine Lagarde, el FMI, proyectó que la economía china crecerá 7 por ciento en promedio entre 2014 y 2018; en tanto, Estados Unidos lo hará en 3.2 por ciento durante el mismo lapso.
 

Esto le bastará a la nación americana para alcanzar incrementos en su PIB mayores que los observados antes de 2008; caso contrario en China, que al parecer ya no registrará tasas de dos dígitos como las observadas antes de la crisis económica.