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Sueños de Schumacher están en pausa

06 febrero 2014 3:35 Última actualización 14 enero 2014 5:2

 [Los sueños y recuerdos del ex múltiple ganador de la F-1 se encuentran en espera, debido al coma inducido en el que se encuentra / Reuters]


 
 
 
Axel Beissner
 
“Soy muy afortunado por estar vivo… Fue un momento muy escalofriante porque fue la primera vez que me pasó a mí”, expresó Michael Schumacher en 1999, después de sufrir un accidente durante el Gran Premio de Gran Bretaña en el que se rompió la pierna derecha. ¿Qué pensará ahora?
 
El ex piloto de Fórmula 1 lleva dos semanas en coma inducido tras el golpe que sufrió en la cabeza mientras esquiaba en los Alpes franceses, el cual derivó en un traumatismo craneoencefálico.
 
Lo que esto significa es que su condición es de inconsciencia profunda, en la que se suspenden algunas funciones cerebrales importantes de manera temporal, por medio de una alta dosis de medicamentos sedantes, lo que causa una disminución del ritmo metabólico del tejido cerebral así como del flujo de sangre al cerebro.
 
El siete veces campeón de la llamada categoría reina del automovilismo se despidió de las pistas al finalizar en séptimo lugar en el Gran Premio de Brasil 2012, dejando su asiento a Lewis Hamilton en la escudería Mercedes. Sin embargo, no existe recuerdo que lo pueda hacer reaccionar.
 
Durante un coma inducido, mientras se mantenga en grado profundo, lo esperado es un resultado plano en la actividad cerebral en el electroencefalograma. Es una disminución del estado de conciencia, por lo que no hay lucidez mental, ni respuesta a estímulos visuales, auditivos ni de dolor. Puede permanecer así durante horas, días, meses o años, y para volver de éste influye directamente la condición de su organismo, pero entre mayor sea el tiempo que pasa en coma, menos posibilidad tiene de recuperarse y puede evolucionar a un estado vegetativo.
 

Nacido el 3 de enero de 1969 en Hürth-Hermüllheim, Alemania, Schumi seguramente no soñó con sus siete títulos mundiales, 91 victorias, 68 pole positions o cualquiera de los históricos récords que estableció durante su trayectoria; desafortunadamente, si no lo hizo antes, le es imposible en este momento.
 
En un estado de coma profundo, sin actividad cerebral y una inconsciencia profunda, no es posible que una persona tenga sueños, emociones o algún otro tipo de funcionamiento cerebral. De mejorar el estado de salud, es improbable que haya un recuerdo de lo sucedido en coma, dado que este es un estado de desconexión de la conciencia, no quedando memoria del evento.
 
Además de ello, la movilidad que lo caracterizó siempre a bordo de su bólido como en otras tantas disciplinas deportivas está en pausa.
 
Su reactividad se limita a respuestas posturales primitivas o movimientos reflejos de las piernas. No existe conducta con objetivo, ni función intelectual demostrable, así como tampoco capacidad de habla. Puede tener algún movimiento esporádico, pero este es más por funcionamiento de la columna o del músculo per se, no por el funcionamiento del cerebro, lo cual puede confundirse.
 

Mientras tanto, el tiempo de espera sigue avanzando…
 
Información médica dada por el Dr. Eduardo Barragán Pérez. Neurólogo Pediatra. Adscrito al departamento de Neuropediatría del Hosptial Infantil de México Federico Gómez. Profesor adjunto del curso universitario para Neuropediatría, UNAM. Secretario Comisión Latinoamericana de Epilepsia, ILAE.
 
Dr. Diego Barrera. Neurólogo Pediatra. Hospital Infantil de México Federico Gómez.
 
Equipo básico

En general, y dependiendo de cada uno de los casos, por lo menos se necesita un ventilador para respiración asistida, monitorización continua de signos vitales (monitor de ventilación, frecuencia cardiaca, presión arterial) y bombas para el paso de los medicamentos (que aquí depende mucho de los que se estén utilizando), así como toma de muestras, radiografías y estudios, como un electroencefalograma que puede ser continuo.