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Subsidio a gasolinas, temporal

07 febrero 2014 3:46 Última actualización 23 octubre 2013 5:2

[Los ingresos públicos seguirán con una elevada dependencia del crudo. / Bloomberg] 


 
Marcela Ojeda
 
 

Al igual que en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) de los cinco años anteriores, en la de 2014 los diputados aprobaron un Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) petrolero negativo (subsidio a las gasolinas); en esta ocasión, por 4 mil 283 millones de pesos, pese a que originalmente el Ejecutivo previó ingresos por 25 mil 402.6 millones por este concepto.
 

Esto significa que mientras el gobierno tenía la intención de ir retirando el subsidio, los Diputados decidieron seguir otorgándolo el año entrante, aunque en una magnitud inferior a la de los últimos años.
 

Héctor Villarreal, director general del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), indicó que el “enorme” diferencial que resulta entre los 25 mil 402.6 y los -4 mil 283 millones de pesos, se explica porque para cuadrar la LIF con el Presupuesto, se incrementó el precio del barril de petróleo, pero el de las gasolinas no se ajustó en la misma proporción.
 

“Esto tiene un efecto que confunde mucho en IEPS, porque en el momento en que uno estima que el petróleo es más caro, los ingresos petroleros crecen en general, pero una parte de ello se lo tragaría el equivalente al subsidio de la gasolina, si los precios no son ajustados al mismo tiempo”, expresó.
 

En entrevista con El Financiero, añadió que como había que equiparar el Presupuesto con la LIF, “cuadraron a la fuerza el precio del petróleo, porque el que venía en los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) estaba un poco subestimado y les daba margen para ello, ayudándoles a quitar con ello, impuestos incómodos”.
 

“Hubo un acuerdo, y nadie va a poder chistar cuando el gobierno decrete deslices a los precios de las gasolinas más altos. (…) Aquí hay que tener cuidado porque en Estados Unidos la gasolina se pone barata en verano y sube en invierno”.
 

“Sin embargo, si los deslices de 10 u 11 centavos continúan, haciendo a un lado la intención de la cual se habló en algún momento de reducir el desliz en el precio de la gasolina Magna a 9 centavos, pero que no se plasmó en la LIF, es probable que pronto la gasolina en México sea igual o más cara que en Estados Unidos”, agregó.
 

Villarreal dijo que con ello, implícitamente se estaría hablando de un impuesto a las gasolinas en México. “En general se están cambiando impuestos que resultaron incómodos, pero a costa de dejar muy petrolizadas las finanzas públicas, muy dependientes del petróleo, con las respectivas vulnerabilidades”, ahondó.
 

En entrevista por separado, Alberto Jones Tamayo, director general de Moody’s en México, fue cuestionado respecto a qué tan preocupante es que la mayor recaudación descanse en los impuestos a las gasolinas y dijo que dicha agencia no se enfoca en el mecanismo recaudatorio, sino en que sea estable, consistente en el tiempo y en si conseguirá los recursos que se planea obtener.
 

En cuanto a si sería un problema que la deuda creciera alrededor de 1.9 por ciento como proporción del PIB en los próximos catorce meses, mientras los ingresos sólo aumentarían 1.1 por ciento, indicó que para su categoría de calificación, México tiene un déficit moderado, “y eso es lo más importante”. Subrayó que lo que resultaría positivo para la calificación de la deuda del gobierno de México es que contara con una base de ingresos fiscales más amplia, más diversificada y más profunda.
 

“Vamos a ver si se logra eso”, concluyó.