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Sólo el ahorro de dinero impulsó al horario de verano

07 febrero 2014 3:45 Última actualización 25 octubre 2013 5:54

[Poco importa el medio ambiente. / Reuters] 


 
Sergio Meana
 
 

Sin importar las campañas del gobierno para disminuir el efecto invernadero o el programa Horario de Verano, que termina este domingo, en México la única razón para que se prendan menos luces sigue siendo la cartera, advirtió el Instituto de Asistencia en Investigaciones Ecológicas (Inaine).
 

León Pablo Hurtado, director técnico del Inaine, afirmó que cuando se consume electricidad es porque el medidor está corriendo, no para ayudar al medio ambiente, pues esa cultura ecológica es prácticamente inexistente en el país.
 

“La verdad no es por ahorrar las cuestiones del efecto invernadero, cada vez que prendemos una luz está corriendo el medidor y nos cuesta más y esa es la principal razón para apagarla”, resaltó Hurtado.
 

En Estados Unidos y Europa el cuidado al medio ambiente es mucho mayor y es palpable en aplicaciones móviles que la gente utiliza para medir su huella de carbono, dijo Hurtado.
 

“¿Qué nos pasa a los mexicanos? Realmente no hacemos caso. Muy poca gente sabe que en Internet hay unas aplicaciones para medir las huellas de carbón. Estas aplicaciones miden cuánta agua utilizo para lavarme los dientes, eso mide mi huella de carbón personal, e incluso dicen qué medidas tomar para ir reduciendo. En otras partes del mundo como Estados Unidos y Europa lo hacen, pero aquí es falta de información”, explicó.
 

El sábado por la noche se deben atrasar los relojes una hora al haber concluido el Horario de Verano.
 

La Secretaría de Energía (Sener) informó que para este año se estima un ahorro de mil 635 millones de pesos por haber cambiado una hora el reloj, de acuerdo con cifras preliminares del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (Fide), elaboradas con información de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la valoración del Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE).
 

En términos de consumo el ahorro se estimó en mil 244 Gigawatts-hora (GWh), equivalentes a lo que consumen 704 mil casas habitación durante un año (considerando 289 Kilowatts-hora bimestrales de consumo promedio por hogar), con lo que se evitó arrojar a la atmósfera 560 mil toneladas de bióxido de carbono.
 

En 2012 los ahorros fueron de mil 14 GWh, que se tradujeron en un beneficio económico de mil 273 millones de pesos.