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Si sales de casa, avisa; el SAT podría ir a buscarte

06 febrero 2014 3:44 Última actualización 09 enero 2014 5:26

 [Hay multas por no avisar del cambio de domicilio fiscal / Cuartoscuro]


 
 
 
 
Marcela Ojeda
 
El SAT define a los contribuyentes no localizados como aquéllos que al tratar de contactarlos en el domicilio que señalaron al momento de inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), y que forma parte de la base de datos del SAT, no hayan podido ser ubicados en el mismo.
 
Se trata de aquéllos contribuyentes que se encuentren como no localizados en el RFC, debido a que, estando obligados, no hayan manifestado un domicilio fiscal; hubieran indicado un domicilio fiscal en donde no realicen sus actividades, o hayan registrado un domicilio fiscal ficticio”.
 
También serán no localizados cuando no actualicen su domicilio fiscal en dicho registro, en cuyo caso pagarán una multa desde 2 mil 740 pesos; proporcionen datos del domicilio fiscal de forma incompleta o incorrecta.
 

Cuando la autoridad lleva a cabo una verificación de campo, es decir, visita el domicilio indicado por el contribuyente, básicamente pueden ocurrir tres supuestos: que lo encuentre y sea un contribuyente activo localizado; que habiendo ubicado el domicilio no encuentre al contribuyente, en cuyo caso se registra en el sistema como contribuyente no localizado, o puede acudir al domicilio y que éste no exista y por ende el contribuyente tampoco está localizado, combinándose dos supuestos: la no existencia del domicilio y la no localización del contribuyente.
 
La fracción II del Artículo 44 del Código Fiscal de la Federación (CFF) indica que si los visitadores no encuentran al contribuyente o a su representante, dejarán un citatorio con la persona que esté en el lugar, a fin de que los esperen a la hora señalada del día siguiente y reciban la orden de visita.
 

De no ubicar al contribuyente en la segunda visita, lo declaran como no localizado.
 

Por su parte, el Artículo 10 del CFF señala que cuando las personas físicas no hayan sido localizadas en el domicilio señalado cuando se inscribieron en el RFC, se considerará el manifestado a las entidades financieras.
 

En tanto, cuando las personas morales no hayan designado un domicilio fiscal estando obligados o hubieran designado uno ficticio, el SAT podrá hacer diligencias en cualquier lugar donde los contribuyentes realicen sus actividades o considere es su domicilio.