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Senado aprueba reforma energética en lo general pese a protesta del PRD

06 febrero 2014 6:49 Última actualización 11 diciembre 2013 0:4

[La acción de protesta de los legisladores de izquierda no impidió la aprobación en lo general de la reforma energética. / Cuartoscuro]  


 
Rivelino Rueda
 
 
 
Con el voto mayoritario de la alianza legislativa PRI-PAN-PVEM-Panal, el Pleno del Senado de la República aprobó en lo general el dictamen de la reforma en materia energética, en el que se modifican los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución.
 
 
Luego de 96 años de que esos ordenamientos permanecieron sin cambios en su redacción esencial, priistas, panistas y verdes lograron la mayoría calificada para realizar reformas a la Carta Magna, con 95 votos a favor frente a 28 votos en contra del bloque PRD-PT-MC.
 
 
El debate en lo general, que se extendió por más de 10 horas, quedó marcado por la toma de la tribuna, por casi media hora, de los senadores de izquierda, quienes desplegaron una inmensa manta con la leyenda “No a la privatización de Pemex y CFE”, así como un cartel que rezaba “Quien empieza comprando la presidencia, termina vendiendo la Patria”.
 
 
Los senadores de Acción Nacional, Javier Corral Jurado y Ernesto Ruffo Appel emitieron su voto en contra del dictamen, al argumentar que no estaban de acuerdo en las reformas “impuestas” por el gobierno federal y por el Pacto por México.
 
 
El ordenamiento aprobado en lo general fue modificado sustancialmente y de último minuto por un acuerdo de los presidentes de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales, Energía y Estudios Legislativos Primera, al frente de los priistas Enrique Burgos García y David Penchyna Grub, así como el panista Raúl Gracia Guzmán, respectivamente.
 
 
Los cambios se dieron en los artículos 25, 27 y 28 de la Carta Magna, así como en 13 de los 21 artículos transitorios.
 
 
En la nueva redacción se establece que las modalidades de contratación "deberán ser” de servicios, de utilidad o producción compartida, de licencia, “entre otras”, con lo que se deja abierta la puerta a las inversiones privadas en los sectores petrolero y energético.
 
 
Además, el texto puntualiza que Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tienen un plazo de dos años para transitar de organismos descentralizado a “empresas productivas del Estado".
 
 
También, denomina al fondo soberano como Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo y elimina a los cinco miembros del sindicato petrolero del Consejo de Administración de Pemex.
 
 
En las próximas horas, el Pleno de la Cámara de Senadores desahogará las más de 180 reservas inscritas por senadores del PRD, PT y MC.
 
 
 
Larga jornada
 
 
La sesión inició a las 2:30 de la tarde y primero participaron los representantes de las tres comisiones dictaminadoras para fundamentar el ordenamiento, luego subieron a tribuna 11 senadores del PRD para emitir su voto en lo particular del proyecto, para luego dar paso a los posicionamientos de los siete grupos parlamentarios.
 
 
El presidente de la Mesa Directiva, Raúl Cervantes Andrade, abrió la lista de oradores para a hablar a favor y en contra del dictamen en lo general, en donde se inscribieron 32 senadores de todos los grupos parlamentarios.
 
 
Durante el debate en la tribuna, David Penchyna, senador del PRI, apuntó que “los hechos y las palabras en la política tienen consecuencias. Que cada quien asuma su responsabilidad frente a sí y ante los demás”.
 
 
“Eludiré descalificar a las descalificaciones; ya no es lugar ni momento. Está en la entraña del tiempo el ajuste reciproco entre la realidad y la verdad, en esta materia energética, como en pocas otras”, afirmó.
 
 
En su oportunidad, el senador del PAN, Salvador Vega Casillas, aseguró que el bloque PRI-PAN-PVEM “estamos haciendo uno de los cambios más trascendentales en el modelo energético y también en el futuro del país”.
 
 
“Sí, tenemos prisa, porque es ahora o no será nunca”, lanzó el panista.
 
 
En tanto, el senador del PRD, Mario Delgado Carrillo, comentó que cuando el constituyente de 1917 redactó que el Estado, la Nación, tenía la propiedad originaria de sus recursos naturales, “lo hizo bajo el mandato de que los revisores de la Constitución guardaran e hicieran guardar ese principio”.
 
 
“Se trata de una decisión política fundamental que no es modificable, ni siquiera por el poder revisor de la Constitución. Sin ella no hay Constitución”, señaló.