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Se prende alerta ante fuerte salida capitales foráneos del mercado accionario

07 febrero 2014 5:51 Última actualización 26 agosto 2013 12:13

[La entrada de capitales al país dirigida al mercado de dinero ascendió a solo mil 745 millones/Bloomberg] 


Esteban Rojas H
 
La frase de que México está de moda, muy repetida al arranque del año, está perdiendo atractivo entre algunos inversionistas extranjeros, lo que contribuye a prender los focos de alerta.
 
En el segundo trimestre del año, se registró una salida sin precedente de flujos de capital del mercado accionario por un monto de cuatro mil 941 millones de dólares, lo que contribuyó a un desplome del principal indicador de la bolsa mexicana por 7.8% en dicho periodo.
 
En tanto que la entrada de capitales al país dirigida al mercado de dinero ascendió a solo mil 745 millones, la más baja para un mismo lapso desde el 2009.
 
La cuenta financiera de la balanza de pagos, que registra las entradas y salidas de divisas por concepto de inversiones y de préstamos, hubiera sido negativa de no haber sido por venta del emblemático Grupo cervecero Modelo a la empresa belga Anheuser-Busch InBev.
 
El saldo de la cuenta financiera fue positivo por 10 mil 587 millones de dólares en periodo de abril a junio del 2013, pero si a ésta cantidad se le resta los 13 mil 249 millones proveniente de la enajenación de Gmodelo, el saldo se tornaría negativo en dos mil 662 millones de dólares.
 
Un saldo negativo en la cuenta financiera de la balanza de pagos no ocurre desde el 2009, en plena crisis económica mundial originada en el sector inmobiliario de los Estados Unidos.
 
La entrada de flujos del exterior dirigidos a la compra de valores gubernamentales experimentó también un drástico freno, al ubicarse en el segundo trimestre en mil 745 millones de dólares, muy lejos de la entrada promedio por 11 mil 196 millones de los cinco trimestres anteriores.
 
El menor dinamismo observado en la llegada de flujos de capitales de portafolio, muestra que el país ha perdido atractivo como imán para este tipo de inversiones, sobre todo por la preocupante alza en las tasas de interés en los Estados Unidos, la cual pude agudizarse en caso de que la Reserva Federal pueda empezar a restringir su compra de bonos, actualmente en 85 millones de dólares mensuales.
 
En el mercado cada vez se escucha con mayor frecuencia que, un apretón a la política monetaria en los Estados Unidos, se puede anunciar en septiembre, dependiendo de la evolución de los indicadores económicos, particularmente los del empleo.
 
Entre las implicaciones de una extensión y profundización de cambio en la orientación de los flujos de los capitales foráneos estarían presiones alcistas adicionales sobre las tasas de interés y del tipo de cambio del peso con el dólar, así como un sesgo bajista en el precio de las acciones.
 
Los menores recursos provenientes del exterior son una variable restrictiva para el crecimiento económico de nuestro país, lo que obliga a acelerar las reformas estructurales para hacer descansar en mayor medida su comportamiento en el mercado interno.
 
El tiempo se agota y será muy difícil sustituir a la inversión especulativa o de portafolio por otra orientada a la actividad productiva, dentro de un marco de mayor competencia por los recursos financieros foráneos.