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Se ensancha la brecha entre ricos y pobres

07 febrero 2014 5:52 Última actualización 17 julio 2013 5:46

[Cuartoscuro]


 


Eduardo Jardón

 
 El ingreso de los hogares en México aumentó en los dos últimos años, pero se mantiene por debajo de los niveles previos a la crisis, y además se elevó la brecha entre ricos y pobres.
 
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) revela que el ingreso promedio por familia en 2012 fue de 38,125 pesos por trimestre, unos 12,708 pesos al mes.
  
Esta cifra fue superior en 1.5% al monto reportado en 2010, en términos reales; sin embargo, es inferior a los 14,288 pesos registrados en 2008 y también queda por debajo a los niveles observados en 2002, 2004 y 2006.
 
De acuerdo con los datos del estudio, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el ingreso del 10% de las familias más vulnerables, ubicadas en el decil I, fue de 2,332 pesos al mes.
 
En contraste, el 10% de los mexicanos más ricos, del decil X, percibió 44,334 pesos. Su ingreso fue superior en 19 veces a la población más pobre; hace 10 años la diferencia era de 16 veces.
 
A nivel regional también hay diferencias y por lo general los estados del norte del país tienen los mayores registros de ingresos.
 
Así, en primer lugar está Nuevo León, con 18 mil 698 pesos; le siguen el Distrito Federal y Sonora, con 17,095 y 15,998 pesos. En el extremo opuesto están Guerrero, Chiapas y Oaxaca, con 7,167, 7,248 y 8,162 pesos.
 
Otro indicador que muestra la disparidad es el ingreso per cápita, que en 2012 promedió 10,259 pesos por trimestre, equivalente a unos 114 pesos por día.
 
Pero en el 10% de la población más pobre este indicador es de apenas 19 pesos por día, y en el decil II la cifra es de 32.8 pesos.
 
En el decil X, donde están las familias con más recursos es de 439 pesos al día, 23 veces más que el correspondiente al decil I.
 
Concentración de riqueza
 
La brecha entre ricos y pobres se refleja en la concentración de la riqueza de los primeros.
 
Resulta que 20 por ciento de las familias más acomodadas, del decil IX y X, concentran 50.9% del ingreso, cifra que contrasta con 4.9% del 20% de la población de los deciles I y II.
 
 El aumento en los ingresos de los trabajadores (de 1.5%), resultó de incrementos en las transferencias, de 12.1%, de renta de la propiedad, con 17.2%, y de remuneraciones en especie, con 48.5%.
 
Por el contrario, los ingresos provenientes de las remuneraciones de los trabajadores bajaron 4.9%, entre 2010 y 2012.
 
Alza en los alimentos deteriora el consumo
 
El alza en el precio de los alimentos en los últimos años implicó cambios en el presupuesto de los mexicanos y un deterioro en el consumo.
 
Datos de la ENIGH muestran que en 2012 la población destinó 34% de su gasto a este rubro.
 
La cifra fue mayor al 32.8% de 2010, y es la más elevada por lo menos desde el 2000.
 
También se presentaron aumentos, aunque de menor magnitud, en transferencias, que pasaron de 3.2 a 3.9% del total, y en educación y esparcimiento, de 13.6 a 13.8%.
 
En cambio, se observó que los mexicanos dedicaron una menor parte de su gasto a cuidados personales, rubro que absorbió 7.3% del total, contra el 8.2% de 2010.
 
Además, disminuyó de 2.7 a 2.5% en cuidados de la salud; pasó de 5.6 a 5.1% en vestido y calzado, y de 9.3 a 8.9% en vivienda y combustible.
 
 Los registros del INEGI indican que 10% de los hogares con menor ingreso destinan 46.4% de sus percepciones al gasto en alimentos, bebidas y tabaco. En el decil X este rubro representa apenas 14.4% de su presupuesto.
 
De acuerdo con Guillermina Rodríguez, analista de Banamex, la recuperación del gasto de los hogares en México fue modesta, ya que registró un aumento de apenas 0.4% real, entre 2010 y 2012.
 
En su opinión, los resultados de la ENIGH muestran un deterioro en el consumo de la población, considerando que un mayor consumo de bienes duraderos es indicativo de una mejoría en el gasto.
 
Los datos muestran que en alimentos y bebidas se erogó 3.2% más, y junto a las transferencias, que subieron 21.1%, fueron los únicos rubros que aumentaron en el gasto monetario.
 
Se presentaron disminuciones en vestido y calzado, con 8.4%; en vivienda y combustibles, con 5.4%, así como en artículos para el hogar, con 2.8%.