Archivo

Reformas estructurales son insuficientes: Krugman

06 febrero 2014 7:2 Última actualización 07 noviembre 2013 5:51

[En entrevista, el premio Nobel dijo que en 1993 ya se hablaba mucho de México, como ahora con el 'Mexican Moment'. / Bloomberg]  


 
José L. Leyva
 
 
Para Paul Krugman, premio Nobel de Economía 2008, el efecto de una reforma energética ayudaría poco para que la economía nacional despegue. De hecho, él cree que el momento que vive nuestro país no es un “milagro económico” y que hacen falta unos 20 años para que alcancemos tasas de crecimiento superiores y a un ritmo sostenido. 
 
 
“Seguimos esperando ese despegue magnífico que hemos esperado por 20 años”, dice en entrevista con El Financiero en el marco de la reunión plenaria del Consejo Nacional de Banorte.
 
 
Los avances que necesita hacer el país para llegar ahí tienen que pasar por mejorar el sistema educativo y la infraestructura. Sobre el llamado “Mexican Moment”, Krugman afirma que lo que se dice ahora le recuerda a lo que ya se dijo en 1993 sobre nuestro país.
 
 
 
Usted es un escéptico del llamado “milagro mexicano”. Pero hoy el Ejecutivo federal, el PRI y el PAN avanzan en aprobar reformas para permitir inversión privada en la producción de hidrocarburos. ¿Esto cambia su percepción?
 
 
“Digo, no estamos en 1910, y México debería abrirse y hay mucha experiencia que podría llegar, pero es un sector, e incluso en México es sólo un sector. Y las economías son complicadas, uno no puede esperar mucho de una sola cosa. Los últimos cinco años, México ha ido creciendo a tasas que parecen ser significantes en términos de ingreso per capita. Pero no es un milagro. Es mejor. No es gigante. Seguimos esperando ese despegue magnífico que hemos esperado por 20 años.”
 
 
 
¿Qué podría hacernos despegar en el corto plazo?
 
“Creo que nada. En el corto plazo, nada. México ha hecho las cosas bien en términos de administración de su economía en el corto plazo, ha evitado crisis, logrado pasar por la gran recesión bastante bien, ha caído en un bache este año, pero no parece ser algo preocupante en términos de largo plazo. Pero ultimadamente (para despegar) estamos hablando de cosas que creemos, como la educación e infraestructura, que tienen un periodo de gestación muy muy largo. México necesita un sistema educativo mucho mejor, y todavía tiene muchas necesidades de infraestructura.  Entonces estamos hablando de 20 años, no de 2 años.”
 
 
 
¿Y qué factores del orden internacional podrían ayudarnos a alcanzar tasas de crecimiento superiores?
 
“Sí, hay algo de hecho que sucede. Muchas industrias se han dado cuenta de que tener sus cadenas de valor tan dispersas, que sus productos tienen que ir y venir a través del Pacífico, no está en línea con ahorros ni bajos costos de mano de obra. Y México es un principal candidato a beneficiarse de lo que se le conoce como ‘reshoring’, que es el efecto de que la manufactura que regresará a Norteamérica, un buen beneficio llegará, debería llegar a México. Así que de hecho yo pienso que algunas tendencias de la globalización se mueven en una dirección que favorecerá a México”.
 
 
 
A inicios de año se habló mucho del Mexico’s Moment, ¿es preciso este diagnóstico sobre el país?
 
“Hubo mucho ruido. Yo me acuerdo de 1993, hace 20 años, hubo mucho ruido sobre México, la gente se entusiasmó mucho sobre los pronósticos, y después vino la crisis y resultó que fueron años de crecimiento 'OK', pero no fantástico. Así que hay que ser un poco cínicos, hemos estado aquí antes. Pero hay cosas que ocurren a favor de México. La integración con el sistema de manufactura norteamericano lo favorecen, y la geografía de la producción mundial está cambiando de forma en que México ganará. México tiene un gran activo que nadie más tiene, y es estar justo al lado de Estados Unidos.”