Archivo

Reforma energética del PAN abre el sector a la IP

10 febrero 2014 5:5 Última actualización 18 julio 2013 3:0

 [Cuartoscuro]


 
 
Rivelino Rueda
 
 
El Partido Acción Nacional (PAN) aceleró el paso y puso sobre la mesa su propuesta de reforma energética, la cual contempla modificaciones a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución para abrir el sector a la inversión privada.
 

El proyecto panista, que será presentado ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión el 31 de julio, establece mecanismos de inversión y participación de empresas privadas. Se trata de una reforma energética que rompa con paradigmas y quite lastres a Pemex.
 

Y parte de las premisas de que la propiedad de los hidrocarburos es y seguirá siendo de la nación y que Petróleos Mexicanos (Pemex) continúe como una empresa propiedad del Estado, pero que tendrá que entrar en una dinámica de competencia.
 
 

El dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero Muñoz, puntualizó que Pemex debe ser una empresa que compita con empresas privadas y con asociaciones público-privadas en la exportación, exploración, producción, transportación, refinación y petroquímica, mediante esquemas de concesión.
 
 
Acompañado de los coordinadores panistas en la Cámara de Diputados y el Senado de la República, Luis Alberto Villarreal y Jorge Luis Preciado, respectivamente, Madero dijo que se trata de una reforma de gran calado ante el hecho de que “el modelo de la industria petrolera mexicana está agotado, es inviable e insostenible y que necesita ser reformado a fondo para que vuelva a ser productivo”.
 
 
Coincidió con Alberto Villarreal en que esta reforma que parte de una premisa básica: “el peor enemigo del sector energético es el statu quo”.
“No hacer nada, dejar correr el tiempo, dejarse amenazar, es sentenciar al país a dilapidar su riqueza energética y condenar a los mexicanos a vivir con gasolina importada, con luz cara, con gas insuficiente y un futuro económico incierto”, advirtió.
 
 

Los panistas aclararon que el PAN no avanzará en la aprobación de una reforma energética hasta que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto y su partido cumpla el compromiso de concretar antes una profunda reforma político-electoral, así como con los compromisos del adéndum.
 
 
Nada cosmético

En la presentación de la reforma constitucional, que dijeron no es cosmética, el diputado federal Ricardo Anaya Cortés estimó que con estos cambios será posible obtener inversiones anuales adicionales por el orden de los 20,000 hasta los 30,000 millones de dólares.
 
 
Destacó que “ello significa la posibilidad de que la economía mexicana crezca entre 1 y 2% adicional a lo que ha venido creciendo”.
 
 

También, dijo que de ser aprobado este proyecto generaría cuando menos, “100,000 empleos bien remunerados cada año”. Señaló que la iniciativa “es un camino hacia la independencia energética, principalmente en un tema importantísimo, la posibilidad de disminuir el costo de la energía eléctrica, ya que no hay una forma más barata de generar electricidad que a través del gas”.
 

“Tenemos enormes yacimientos de gas que hoy no estamos explotando por no haber dado estos pasos. La energía eléctrica en México puede llegar a bajar hasta en un 40 por ciento si se lleva adelante la reforma que está proponiendo Acción Nacional”.
 
 
Entre los siete ejes rectores que presentó el PAN está el de dotar a Pemex de autonomía, tanto de gestión como presupuestal, lo que implica la creación de dos organismos constitucionales autónomos: la Comisión Nacional de Hidrocarburos, responsable del otorgamiento de las concesiones y, por otro lado, la creación del Fondo Mexicano del Petróleo, responsable de la administración de la renta petrolera.