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Pronunciamiento de la brecha entre ricos y pobres, el mayor riesgo para el mundo en 2014

06 febrero 2014 3:35 Última actualización 16 enero 2014 5:9

 
 
Leticia Hernández Morón
 

La disparidad de los ingresos es el riesgo más probable que podría ejercer un impacto a escala mundial en la próxima década, seguido de episodios meteorológicos extremos, el desempleo y subempleo, el cambio climático y los ataques cibernéticos, según concluye el estudio del Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés), llamado Global Risks 2014, en el que participaron más de 700 expertos mundiales.
 
Además de los riesgos mundiales que más probabilidades tiene de causar un efecto sistémico importante a escala mundial, los expertos identificaron como los peligros mundiales de mayor impacto potencial a las crisis fiscales en el curso de la próxima década. Este riesgo económico va seguido de dos escollos medioambientales, el cambio climático y la crisis del agua, del desempleo y subempleo, así como en quinto lugar ubican una interrupción crítica de la infraestructura de la información, que constituye un riesgo tecnológico.
 
El WEF emitió su reporte donde identifica los mayores riesgos que el mundo enfrentará en la próxima década. Basado en el aporte de más de 700 expertos globales y socios de la industria, gobierno y academia perciben gravemente, el potencial y probable impacto de 31 riesgos globales prevalentes. El reporte anual, en su novena edición, evalúa los riesgos en un marco de más de 10 años, enfatizando las más significativas amenazas para la humanidad así como algunos riesgos llamados “Factores X” circundantes.
 

“Cada riesgo considerado en este informe encierra el potencial de provocar una falla a escala mundial; sin embargo, es su interconectividad lo que hace que sus repercusiones negativas sean tan pronunciadas ya que, en su conjunto, pueden ejercer un efecto aumentado”, señala Jennifer Blanke, Economista Jefe del Foro Económico Mundial.
 

Destaca la necesidad “esencial de que todos los agentes de una sociedad, gobiernos, empresas y sociedad civil, cooperen a fin de hacer frente a la presencia de riesgos mundiales y adaptarse a los mismos”.
 

Al agrupar los 31 riesgos en cinco categorías: económica, medioambiental, geopolítica, social y tecnológica, el reporte mide tanto en términos de sus probabilidades de que se concreten, como su potencial impacto.
 

Los riesgos económicos incluyen crisis fiscales, de liquidez, la falta de un mejor mecanismo financiero o institución, choques de precios de petróleo, desempleo crónico y falta de infraestructura física de la que la actividad económica depende.
 

Los riesgos ambientales incluyen tanto desastres naturales como terremotos y tormentas geomagnéticas y riesgos provocados por el hombre como el colapso de ecosistemas, accidentes nucleares y la falta de mitigar o adaptarse al cambio climático.
 

En la categoría de riesgos geopolíticos van desde terrorismo, disputas sobre recursos y guerra de gobernancia debilitada por la corrupción, crimen organizado y comercio ilegal.
 
Entre los riesgos sociales, captura los relacionados a la estabilidad social como la severa disparidad en ingresos, crisis alimentarias y ciudades disfuncionales, además de salud pública como pandemias y bacterias resistentes a antibióticos.
 
Finalmente, los riesgos tecnológicos, están relacionados a la creciente centralización de las tecnologías de la información y comunicación de los individuos, negocios y gobiernos. Incluyen ciberataques y disrupciones de infraestructura y pérdida de datos.