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Príncipe de Toyota supera la crisis y se convence que estaba equivocado

06 febrero 2014 6:53 Última actualización 24 noviembre 2013 5:15

[Akio Toyota estará al frente de la compañía los próximos diez o quince años, estiman analistas / Bloomberg]


 
 Bloomberg
 
TOKIO.- Lo había oído tantas veces que él también comenzó a creerlo. Demasiado joven. No apto para la tarea. No lo merecía. Sólo está allí por su apellido.
 
“Probablemente no dure ni un año como presidente, pero al menos por fin puedo hacer algo por la compañía”. Akio Toyoda dice que esas dudas lo acosaron a comienzos de 2010, a ocho meses de asumir el cargo más alto en la automotriz que dirigió su padre y fundó su abuelo.
 
Ocho meses en los que prácticamente había sido invisible en tanto los defectos de los autos que llevaban el nombre de la familia se relacionaron con choques mortales en los Estados Unidos. Y ahora se dirigía a Washington para pedir perdón ante el Congreso y el pueblo estadounidense.
 
“Todos los vicepresidentes eran diez años mayores que yo”, confesó el titular de Toyota Motor Corp. en una entrevista improvisada en un hotel cercano al Palacio Imperial de Tokio mientras tomaba un té. “Comparado con ellos, aun cuando era presidente…bueno. Usted sabe”.
 
Desde entonces, Akio Toyota ha encontrado argumentos convincentes para justificar estar al frente de la mayor automotriz del mundo. Conforme se pone en marcha el Salón del Automóvil de Tokio de este año, Toyota se encamina a obtener ganancias récord, su división de lujo Lexus pronostica el mejor año de ventas de su historia y las encuestas del sector revelan que las dudas del público sobre el deterioro de la calidad se están disipando.
 
Es una recuperación notable para un ejecutivo que tuvo un comienzo difícil con la gestión de una de las peores crisis de los 76 años de historia de Toyota. Akio rehizo su imagen como ejecutivo que está encima de las cosas y ama el olor de la gasolina y cuya pasión por las carreras le da glamour a una marca considerada desabrida y confiable. Lejos de ser echado, Akio ha creado el marco para un reinado que podría superar los 17 años que su padre pasó al mando.
 
 
‘Lo que nos gusta’
 
“Lo que vemos hoy es a Akio afirmándose”, dijo David Herro, director de inversiones de Harris Associates LP de Chicago, que posee más de 280 millones de dólares en acciones de la compañía. “Esto es lo que nos gusta: más acción y resultados, más atención a proteger la marca. Y los números hablan por sí mismos”.
 
Toyota ganó 4 mil 400 millones de dólares en el trimestre pasado, más que las ganancias combinadas de General Motors Co. y Volkswagen AG, la segunda y tercera mayores automotrices. Los analistas calculan que el gigante de Toyota City se embolsará 18 mil 300 millones de dólares en ganancias en los doce meses que terminan a fin de marzo, superando por mil millones el récord anterior que marcó en 2008.
 
Para llegar allí, Akio tuvo que capear una sucesión poco común de malas noticias: ocupó su cargo durante el apogeo de la crisis financiera mundial, después que Toyota registró su primera pérdida anual en 59 años. Después vinieron el retiro de vehículos del mercado, el terremoto y el tsunami de 2011 en Japón e inundaciones en Tailandia que hicieron desaparecer las existencias de repuestos. Para coronar todo esto, el yen tuvo un alza que lo acercó al récord de posguerra, reduciendo las ganancias por cada auto vendido en el exterior.
 
Después de sobrellevar la tormenta, Akio ahora mira hacia el futuro. Este incluye la vida después del Prius: tras una década y media, el híbrido se ve antiguo. En la exposición del automóvil ayer, Toyota permitió echar un vistazo a su sedán FVC Concept, un auto de celdas de combustible de hidrógeno cuyo lanzamiento está planeado para 2015.
 
“(Pase lo que pase) es razonable pensar que Akio va estar allí durante los próximos diez o quince años”, opinó Koji Endo, analista de Advanced Research Japan en Tokio. “Es joven. Su retiro no está a la vista”.