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Poder adquisitivo de remesas se desploma 19.92%

07 febrero 2014 5:57 Última actualización 01 agosto 2013 10:58

 [Bloomberg]    


 
Esteban Rojas H
 
Durante el primer semestre del año, las remesas en términos de pesos ascendieron a 133,482 millones de pesos, implicando una caída de 15.2%, algo sin precedente desde que se publica este indicador. 
 
El poder adquisitivo de las remesas se vio mermado en 19.92% en el primer semestre del 2013, tomando en cuenta la fortaleza del peso y el alza en los precios al consumidor.

Los recursos que ingresan a México por concepto de remesas familiares se desplomaron 9.7% a tasa anual, al ascender a 10,704 millones de dólares durante el primer semestre del 2013, lo que representa su peor comportamiento desde el 2009 para un periodo similar, de acuerdo con cifras reportadas por el Banco de México.

Según la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares 2012, publicada por el INEGI, el número de hogares que tuvieron ingresos del exterior fue de 1 millón 410 mil 821, aunque habría que destacar que no especifica cuántos recibieron remesas, y las familias que los reciben son generalmente de bajos recursos y tienen una elevada propensión al consumo.

Los envíos de remesas se vieron afectados negativamente por el lento dinamismo de la economía estadounidense que, en el primer semestre del año, creció un decepcionante 1.40 por ciento en promedio, destacando particularmente la debilidad del sector construcción, que es uno de los más sensibles al ciclo económico.
 
A esta situación se suman los mayores controles de tipo migratorio.

La disminución de los flujos de recursos provenientes de las remesas familiares afecta primordialmente a estados como Michoacán, Guanajuato, Jalisco, Estado De México, Puebla, Oaxaca, Guerrero y Veracruz, en tanto que los menos dependientes de las remesas son Baja California Sur, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.

Es probable que la economía de EU presente un bajo crecimiento económico por algún tiempo y le cueste trabajo remontar su promedio histórico de 3.3 por ciento.
 
La ley de inmigración en proceso de discusión en el Congreso de los Estados Unidos, en caso de ser aprobada, puede contribuir a dar seguridad jurídica a una buena parte de mexicanos radicados en ese país, pero difícilmente se podrá traducir en mayores envíos de ingresos por remesas, dado que se acompañará con fuertes controles fronterizos que dificultarán el ingreso de más personas.

El contexto externo negativo obliga a tener que aplicar en México una política más expansionista que contribuya a fortalecer al mercado interno y a la generación de más puestos de trabajo mejor remunerados, para contribuir a detener los flujos de personas en busca de trabajo en los Estados Unidos.