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Perspectivas de América Latina pierden brillo tras decepcionante 2013

07 febrero 2014 3:41 Última actualización 19 octubre 2013 5:5

 [El pronóstico de crecimiento de México para 2014 fue recortado por especialistas, de 4 a 3.7 por ciento. / Cuartoscuro / Archivo ] 


 
Reuters
 
SAO PAULO.- América Latina probablemente se vea en dificultades para acelerar su crecimiento económico el próximo año tras un 2013 decepcionante, lo que aumentaría las dificultades para los gobiernos que ya lidian con la perspectiva de mayores tasas de interés en Estados Unidos.
 
Los economistas consultados en un sondeo a más de 80 bancos y firmas de investigación recortaron sus pronósticos de expansión para el 2014 de la mayoría de las principales economías de América Latina desde sus previsiones en un sondeo similar realizado en julio.
 
Los expertos ven poca, y si es que ven alguna, aceleración en el crecimiento de países como Brasil y Chile desde el frustrante ritmo que se espera para este año.
 
Una recesión sigue siendo muy poco probable para la mayor parte de la región. Sin embargo, las revisiones en los panoramas suman pruebas del declinante rol de las naciones emergentes como motores para el crecimiento global, mientras presagian un escenario con más desafíos para los políticos que se preparan para una agenda cargada de elecciones locales.
 
"América Latina está destinada a seguir siendo una de las regiones de mercados emergentes de más lento crecimiento en 2014 y 2015. Además es probable que la recuperación que está en curso sea desigual", escribió un grupo de analistas de Capital Economics en una nota de investigación.
 
La reducción de los pronósticos se produce además tras la publicación de resultados decepcionantes para muchos de los países de América Latina en la primera mitad del año.
 
México vio su primera contracción trimestral en cuatro años debido a un menor gasto del Gobierno, mientras que el crecimiento anual de Perú se enfrió hasta por debajo del 6 por ciento debido un debilitamiento de las exportaciones de minerales.
 
El hecho de que los economistas consideren que el 2014 será peor de lo que esperaban refleja, a su vez, el creciente escepticismo hacia el potencial de América Latina mientras las familias incrementan su nivel de endeudamiento y se enfría la demanda de China por los vastos recursos naturales de la región.
 
El recorte más drástico en los pronósticos de 2014 fue para Brasil, a un 2.4 por ciento desde el 3 por ciento calculado previamente, de acuerdo a la mediana de las estimaciones en el sondeo.
 
Mientras que para México ahora se espera un crecimiento de 3.7 por ciento, desde la previsión de 4.0 por ciento del sondeo de julio.
 
Los grandes déficits de cuenta corriente, que sin llegar a ser lo suficientemente significativos para desencadenar crisis monetarias, también son un factor que limita el crecimiento futuro, especialmente en Chile y Perú, opinaron los economistas.
 
Las próximas elecciones en varios países también llevarían a posponer cualquier gran plan de reforma. Argentina, Chile y Venezuela tendrán votaciones locales o nacionales a fines de este año, mientras que la presidenta brasileña Dilma Rousseff probablemente buscará la reelección en octubre de 2014.
 
Sólo México avanzaría con algunas reformas para cambiar su sistema tributario y para la apertura del sector energético. Ese panorama es la razón principal por la que la mayoría de los economistas mantiene el optimismo hacia ese país, pese a la magra tasa de crecimiento de un 1,3 por ciento pronosticada para este año.
 
"El Gobierno está preparado para aumentar el gasto tras los típicos retrasos de los nuevos gobiernos. México ha aprobado reformas importantes y está debatiendo nuevas propuestas de reforma, que esperamos sean aprobadas este año", escribió Nader Nazmi, economista de BNP Paribas, en una nota de investigación.
 
Oportunidad de recortar tasas, no para todos
 
No obstante, hay algo de margen de maniobra para algunos estímulos más inmediatos. Ya que la inflación no representa una gran amenaza para la mayoría de los países de América Latina, los bancos centrales podrían sentirse tentados a bajar las tasas de interés para impulsar el crecimiento económico, sugirió el sondeo.
 
Pero quienes tienen en sus manos las decisiones de política monetaria probablemente tendrán que cambiar rápidamente de táctica, afirman los economistas, una vez que la Reserva Federal ponga en marcha su plan de reducir sus compras mensuales de activos y eso lleve a un recorte de las tasas de largo plazo y frene los flujos de capital hacia las naciones en desarrollo.
 
"Más tarde o más temprano, se va a dar. Y si la suba de tasas no es gradual y viene asociada con incertidumbre, podría tener un impacto amplificado en el costo de fondeo emergente vía el aumento de los spreads crediticios y la devaluación de las monedas (locales)", dijo Iñaki Álvarez, economista de Estudio Bein, en Buenos Aires.
 
Un retiro gradual del estímulo en Estados Unidos estaba ampliamente esperado para inicios de septiembre, pero no ocurrió así debido a los temores sobre la salud del crecimiento en el país norteamericano.
 
En este último sondeo, una mayoría de economistas previó que la Fed postergará la reducción de su programa hasta el primer trimestre del año próximo.
 
México y Chile se beneficiarían de esa ventana de oportunidad para rebajar las tasas de interés a fines de año, según el sondeo.
 
Brasil es una excepción clara tras haber subido su tasa de interés de referencia cinco veces seguidas desde abril para reducir las expectativas inflacionarias.
 
Los economistas afirman que la credibilidad del banco central brasileño se ha visto mermada por intentar mantener las tasas de interés en mínimos históricos por casi un año pese a la elevada inflación y que ahora la entidad ha sido, por lejos, la más agresiva entre los bancos centrales de América Latina.
 
Bordeando el 6 por ciento, la inflación de Brasil es más alta que en cualquier otro país de América Latina que tenga políticas monetarias con objetivos inflacionarios.
 
Sin embargo, los niveles de Brasil palidecen cuando se les compara con las alzas en los precios al consumidor en Argentina y en particular en Venezuela.
 
La mediana de los pronósticos para la inflación a fines de 2013 en Venezuela se disparó a 45.5 por ciento, desde el 39.2 por ciento estimado previamente.
 
Para Argentina, acusada de manipular por años las estadísticas de la inflación para tapar las fuertes alzas en los precios al consumidor, se calcula una inflación anual de 26 por ciento a fines de año.