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Optimismo por reformas impulsaría economía

06 febrero 2014 6:58 Última actualización 29 diciembre 2013 12:39

    [El crecimiento que se podría registrar al cierre del siguiente año estará apoyado por mejor entorno externo. / Cuiartoscuro] 


 
Notimex
 
Aunque en 2013 el desempeño de la economía mexicana en general fue "decepcionante", los indicios de recuperación en la segunda mitad del año permitirían alcanzar un crecimiento de alrededor de 3.5 por ciento en 2014.


Analistas económicos consultados coincidieron en que este año el Producto Interno Bruto (PIB) del país apenas crecerá 1.0 por ciento, una tercera parte del 3.5 por ciento previsto de manera inicial.


Señalaron que el crecimiento que se podría registrar al cierre del siguiente año estará apoyado por mejor entorno externo y el optimismo por las reformas estructurales aprobadas.


Estimaron que las reformas económicas -de telecomunicaciones, hacendaria, financiera y energética- impulsarán el crecimiento potencial de la economía arriba de 5.0 por ciento hacia 2018, aunque -aclararon- ello dependerá de su correcta implementación.


La desaceleración que enfrentó la economía en 2013, calificada incluso como recesión por algunos analistas, llevó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a ajustar a la baja en cuatro ocasiones su pronóstico oficial de crecimiento durante el año.


De una tasa inicial de 3.5 por ciento, la dependencia bajó su pronóstico a 3.1 por ciento en mayo, a 1.8 por ciento en agosto, a 1.7 por ciento en septiembre y a 1.3 por ciento en noviembre pasado, estimación similar al previsto por el consenso de analistas para el cierre de 2013.


Entre los factores externos que motivaron estas revisiones a lo largo del año está la volatilidad de los mercados financieros internacionales y el menor ritmo de crecimiento de la economía mundial, en particular de Estados Unidos.


En México impactaron diversos factores, como el retraso en la ejecución del gasto público durante el primer semestre, la contracción del sector de la construcción y al impacto de los huracanes Ingrid y Manuel sobre la actividad económica.


Sin embargo, a partir del tercer trimestre del año la economía inició una incipiente recuperación, apoyada por el dinamismo del sector manufacturero debido a un mayor impulso de la demanda externa, y por una reactivación del mercado interno, derivada de una reactivación del gasto público, sobre todo en infraestructura.


Las perspectivas de corto y mediano plazos son positivas, pues se anticipa que en 2014 la economía crecerá alrededor de 3.5 por ciento, y que las reformas aprobadas aportarán en conjunto dos puntos porcentuales a la economía, para llegar a 5.0 por ciento al término de la actual administración federal, en 2018.


De acuerdo con previsiones de la SHCP, con las reformas estructurales, la economía crecería a una tasa de 4.7 por ciento en 2015, de 4.9 por ciento en 2016, de 5.2 por ciento en 2017, de 5.3 por ciento en 2018 y de 5.4 por ciento en 2019.


El vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Jonathan Heath, consideró que 2013 fue una "desilusión" en materia económica, pues el crecimiento será de casi 1.0 por ciento, lejano al 3.5 por ciento previsto originalmente por autoridades y el consenso de analistas.


En entrevista afirmó que este bajo aumento se traduce en mayor desempleo y en un retraso en el combate a la pobreza y en los programas sociales, pues -dijo- el crecimiento económico es condición necesaria para elevar el bienestar de la población.


Consideró que la economía nacional ya salió de la "recesión" en la que cayó desde mediados de 2012 y que desde el tercer trimestre inició una recuperación, aunque "incipiente y frágil", con algunos riesgos.


Entre dichos riesgos, mencionó los posibles impactos del entorno internacional y que a nivel interno no haya la recuperación esperada de la industria de la construcción o que la reforma fiscal afecte el ingreso disponible de las familias y desaliente el consumo.


Heath estimó que la mejoría de la economía será lenta pero "empezará a agarrar más forma" en la segunda mitad del sexenio, una vez que reformas aprobadas empiecen a dar fruto y sea factible observar una tasa de crecimiento superior a 5.0 por ciento.


Este desempeño económico dependerá en gran medida de la implementación de las reformas estructurales, apuntó.


A su vez, la directora del Instituto de Desarrollo Empresarial Anáhuac (IDEA), Laura Iturbide, coincidió en que 2013 ha sido "muy decepcionante" en materia económica, pues la economía crecerá ligeramente por arriba de 1.0 por ciento, lo que se traducirá en la generación de empleos de sólo 500 mil, cuando el país necesita 1.2 millones cada año.


Este bajo crecimiento, explicó, se debió a un difícil entorno internacional, pero también a que a nivel interno hubo un retraso en el gasto público en el primer semestre y a que se cambiaron las reglas en el sector de la vivienda, que ya presentaba problemas previos.


Sin embargo, expuso, 2013 también ha sido un año "sumamente transformador", dado que fueron aprobadas las reformas estructurales de segunda generación que estaban pendientes desde hace 15 años.


Resaltó que el Pacto por México entre el Ejecutivo y los principales partidos políticos permitió lograr acuerdos legislativos para avanzar en estos cambios, pero ahora sigue hacer realidad estas reformas.


La directora de este instituto de la Universidad Anáhuac anticipó que la implementación de las reformas estructurales contribuirá a mejorar gradualmente el crecimiento económico del país, toda vez que el Estado mexicano dará paso a la inversión privada en estos sectores.


Por su parte, el director general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Juan Pardinas, aseveró que 2013 fue un año "muy movido" en cuanto a la aprobación de reformas estructurales, luego de que el país estuvo estancado por mucho tiempo en esta materia.


Compartió la opinión de que esto fue posible porque el Pacto por México dio la oportunidad de lograr un consenso muy enriquecedor para la democracia mexicana, con una oposición fue muy constructiva y dialogante durante este proceso.


Subrayó la importancia de la reforma energética, como uno de los principales retos de competitividad del país, pues dará al país la capacidad de atraer inversiones, talento y competencia en uno de los sectores más cerrados de la economía.


Esa reforma hará que el llamado "momento mexicano", que en principio estuvo basado en las expectativas del nuevo gobierno, ahora sea un hecho, puntualizó.