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No funciona 59% de las escuelas

07 febrero 2014 3:45 Última actualización 25 septiembre 2013 5:42

[El aumento de gasto no asegura calidad en la educación de los niños: Mexicanos Primero / Cuartoscuro] 


 
 
Rosalía Servín Magaña
 
 
De los 220 mil planteles escolares de educación básica que hay en México, 113 mil de ellas (59 por ciento) son “no escuelas”, debido a que no ofrecen las mínimas condiciones para cumplir con el proceso de enseñanza-aprendizaje, alertó Mexicanos Primero.
 
 
En el marco de la presentación del estudio (Mal) Gasto. Estado de la Educación en México 2013, David Calderón, director general de esa asociación civil, detalló que las “no escuelas son aquellas que tienen altos índices de deserción, donde hay cambios de profesores titulares de grupo sin que llegue inmediatamente un sustituto; aquellas en donde no llegan los servicios de apoyo, como los supervisores y el uso del tiempo no se orienta mayoritariamente al aprendizaje. Son aquellas que tampoco cuentan con condiciones de infraestructura suficientes.
 
 
“Muchos son establos, bodegas, contenedores o carros de ferrocarril, y aun cuando hay otras de ladrillo, no logran las condiciones de operación”, agregó Calderón, quien subrayó que para ser real, el derecho a la educación debe ser de calidad, no simplemente hay que estar matriculado.
 
 
El experto consideró “ineficaz, inequitativo, ineficiente, opaco y corrupto el uso del dinero que se destina a la educación”, y destacó que cada año para todo el sector educativo se desembolsan al menos 635 mil millones de pesos, de los cuales más de 363 mil millones de pesos se destinan a educación básica, sin embargo dijo que de cada 100 pesos, apenas se gasta uno en libros, materiales y tecnología, tres en infraestructura, y cuatro y medio en becas, mientras 84.30 pesos se van al pago de sueldos y salarios.
 
 
Al respecto, expresó que este pago de salarios tampoco se refleja en una mejora educativa ni en el derecho de los niños a aprender, pero sí en actos de corrupción, “pues basta recordar los tres mil 150 millones de pesos anuales que se desvían a comisionados sindicales y otros casos de capturas de rentas y otras formas ilegales de obtención de recursos, cuyos beneficios son para unos pocos”.
 
 
Además consideró que este gasto (salarios), no escapa a la lógica de “depredación e inequidad”, pues quienes están en carrera magisterial, por ejemplo, ganan 2.5 veces más que cualquier otro profesor que no pertenece a ella.
 
 
Por ello, advirtió que de nada servirá el aumento presupuestal que se ha hecho a este ramo, si no cambian las prácticas y formas en las que se gastan los recursos.
 
 
 
No se invierte en los niños
 
 
Carlos Elizondo, investigador del CIDE, señaló que la educación ya está privatizada en favor de los maestros, pues destacó un punto del estudio presentado ayer donde se muestra cómo se han elevado los salarios de los docentes.
 
 
En 1992, el salario de un maestro era 4.3 veces el salario mínimo, mientras que en 2012 esta cifra se elevó a más del doble (9.8 veces).
 
 
“Se invierte en maestros, pero no en los niños, porque ellos protestan poco o no protestan”, sostuvo el especialista.
 
 
Para Claudio X González, presidente de Mexicanos Primero, “la reforma fiscal pretende más recursos, pero lo mínimo que debe garantizar el gobierno es que haya transparencia absoluta y que los recursos serán usados para quienes más lo necesitan y no para mantener burocracias elefantiásicas o sindicatos corruptos”.
 
 
Asimismo, resaltó la necesidad de revisar la viabilidad de los programas, y puso como ejemplo los casi 40 mil millones de pesos mal invertidos en programas como Enciclomedia y Habilidades Digitales, que este sexenio se convirtió en laptops para primaria.
 
 
“Una de las principales pruebas de fuego para ver si el Estado recuperó la rectoría de la educación, es la calidad del gasto en el sector, pues la rectoría no se puede concebir si aquel no sabe, no quiere o no puede, detener el saqueo de recursos”, dijo Calderón.