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Mursi desafía a la corte y afirma ser el único presidente legítimo

06 febrero 2014 7:1 Última actualización 04 noviembre 2013 10:22

  [Mursi enfrenta cargos por incitar la violencia, mismos que podrían derivar en la pena de muerte. / Reuters / Archivo] 


 

Reuters
 
 
El depuesto líder egipcio Mohamed Mursi adoptó un tono desafiante en el primer día del juicio en su contra, al gritar "Abajo con el Gobierno militar" y afirmar que es el único presidente "legítimo" del país.
 
 
Mursi, un islamista que fue derrocado por el ejército después de protestas masivas en su contra, se mostró enojado e interrumpió la sesión repetidamente, lo que finalmente llevó a un juez a posponer el juicio, que apenas había comenzado, hasta el 8 de enero.
 
 
Los opositores del Gobierno egipcio respaldado por el ejército dijeron que el juicio forma parte de una campaña para aplastar a los Hermanos Musulmanes de Mursi y restablecer un estado policial que remite a las tres décadas de gestión del autócrata Hosni Mubarak, que terminaron en una revuelta popular en 2011.
 
 
Mursi, de 62 años, quien salió de la prisión durante los últimos días de Mubarak en el poder, se encuentra nuevamente tras las rejas y enfrenta cargos por incitar a la violencia que podrían acarrear la pena de muerte.
 
 
Esta es la segunda vez en poco más de dos años que un presidente derrocado está en una corte egipcia. El proceso se desarrolla en el mismo lugar donde Mubarak enfrenta un nuevo juicio por complicidad en la matanza de manifestantes.
 
 
"Este juicio es ilegítimo", dijo Mursi, que estaba vestido con un traje oscuro porque se había negado a usar la vestimenta de la prisión, según medios estatales.
 

Cientos de seguidores se reunieron afuera del edificio. Un cartel decía: "La voluntad del pueblo ha sido violada", en referencia a la toma del poder por parte del ejército.
 

Los Hermanos Musulmanes, que ahora están prohibidos, dijeron que no abandonarán las protestas callejeras que han realizado para presionar al ejército para que restituya a Mursi.
 
 
Despliegue de seguridad
 

Un fuerte despliegue de seguridad en todo el país sirvió como un recordatorio de una represión previamente este año, en la que cientos de seguidores de Mursi murieron y miles fueron detenidos.
 
 
La televisión estatal egipcia transmitió imágenes de Mursi en una jaula en la corte, su primera aparición pública desde que fue derrocado.
 
 
Durante su aparición, el ex mandatario hizo el gesto de los Hermanos Musulmanes con la mano para expresar su disgusto con una incursión en agosto contra un campamento de protesta por parte de las fuerzas de seguridad, que mataron a más de 200 personas en el momento de mayor represión contra los islamistas.
 
 
Mursi y otros 14 islamistas enfrentan cargos de incitar a la violencia, vinculados con las muertes de casi una decena de personas en enfrentamientos afuera del palacio presidencial en diciembre, después de que el ex mandatario enojó a sus opositores con un decreto que expandía sus poderes.
 

Los medios estatales dijeron que Mursi sería trasladado a la prisión de Borg al-Arab, en Alejandría. Más temprano, una fuente de seguridad había dicho que sería transferido a la famosa cárcel de Tora, en El Cairo.