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Modelos luchan por sus derechos laborales

06 febrero 2014 3:45 Última actualización 05 enero 2014 5:0

 


© 2014 New York Times News Service
 
Sara Ziff, a los 14 años, era una alumna de la Secundaria de Ciencias del Bronx, cuando un fotógrafo de modas la “descubrió” al regresar al departamento de su familia en Greenwich Village.
 
En cuestión de meses, ya modelaba para Calvin Klein y la revista Seventeen, pero pronto se topó con algunas situaciones comprometedoras. Cuando su agencia de modelos la envió al departamento de un fotógrafo para unas tomas, él le dijo que se desvistiera totalmente. A los 15 años, la mandaron a otra sesión de fotografías en la que corrían libremente las drogas y le ordenaron que posara contra un fondo de imágenes explícitas de una revista para adultos.
 
Ahora, Ziff, con 31 años, busca ayudar a la siguiente generación. Ziff, quien todavía trabaja de modelo y hace poco se graduó “magna cum laude” con un título en ciencia política por la Universidad de Columbia, fundó una insólita organización laboral para modelos de modas.
 
Está orientada a evitar abusos como que las agencias engañen a las modelos y no les paguen o les impongan contratos en los que se estipula que las de 15 años no deben dejar que les aumente la circunferencia de muslos y cintura.
 
En el año que lleva de existencia, la organización, Model Alliance, a la que respaldan modelos de grandes nombres, como Coco Rocha y Milla Jovovich, ya se anotó una victoria importante. En octubre, el gobernador de Nueva York, Andrew M. Cuomo, firmó una ley que defendió la alianza, por la cual se incrementan significativamente las protecciones para los modelos niños al, entre otras cosas, demandar que las agencias proporcionen chaperón cuando se envíe a los menores de 16 años a una sesión de fotos.
 
La Model Alliance espera tener éxito donde falló un sindicato de modelos anterior. En los 1990, Donna Eller, una modelo de la agencia Wilhelmina, creó el organismo Models Guild, que, buscaba sindicalizar a los modelos con el apoyo un importante sindicato. Sin embargo, después de gran bombo inicial, la glamorosa asociación decayó porque las agencias de modelos se resistieron a la idea de la sindicalización y a muchos modelos les preocupaba los pusieran en la lista negra por tener vínculos con el sindicato.
 
Ansiosa por atraer modelos a su nueva organización, en lugar de asustarlas, Ziff dice que la alianza no busca sindicalizar a las agencias ni negociar contratos. Más bien, promueve vigorosamente una estrategia laboral de tiempo atrás para presionar en que haya mejores condiciones.
 
En ese sentido, se parece a un montón de esfuerzos laborales nuevos e innovadores, como Freelancers Union y el movimiento de los trabajadores del sector de las comidas rápidas, que han surgido en una época en la que los sindicatos están en declive. En un momento de desempleo elevado, cuando muchos trabajadores están a la defensiva, estos organismos se han convertido en laboratorios que luchan por reinventar y revigorizar la defensoría laboral para impulsar la causa de organizaciones de trabajadores, en particular.
 
Ziff, quien ha sido el rostro de Tommy Hilfiger y Stella McCartney, reconoce que es frecuente que se aborden con poca solidaridad las inquietudes de las modelos. “Comentarios comunes que escuchamos son: 'Se te paga para que te veas bonita. Sólo cállate. No tienes un trabajo real’”, comentó. “Mi respuesta es: ‘modelar es un trabajo, y merecemos las protecciones básicas, como cualquier otro trabajador, y es más importante, aun cuando te das cuenta de que es un sector que depende fuertemente de los niños, con frecuencia de solo 14, 15 o 16 años’”.
 
A Ziff primero se le ocurrió la idea de sindicalizar a las modelos cuando su novio, un estudiante de cine en la Universidad de Nueva York, y ella hacían un documental sobre modelos. En esa cinta, “Picture Me”, que se estrenó en 2009, aparecen Ziff y otras modelos esbeltas en fiestas y desfiles de modas, pero también resalta sus días de 18 horas en las pasarelas de Nueva York, París y Milán.
 
 
 
Una modelo estadounidense cuenta que un fotógrafo famoso la urgió a quitarse la ropa y realizar un acto sexual; así como, su deuda perpetua con su agencia por haber pagado sus vuelos a Europa, los departamentos para las modelos y por preparar y distribuir su cartera de fotos.
 
Después de la exhibición inicial del documental, en el cual diversas modelos cuentan su propia historia de abusos, Ziff se convenció de que había que hacer algo. Eso fue cuando conoció a Susan Scafidi, la directora del Instituto de Leyes sobre la Moda de la Universidad Fordham, quien se ofreció a ayudar, pero se mostró reacia a cualquier mención de la sindicalización.
 
“Fundar un sindicato es una declaración fuerte de oposición que ahuyenta a la gente”, dijo Scafidi. “Todas nuestras conversaciones han sido sobre cómo hacemos que suceda el cambio”.
 
Después de que Ziff fundó la alianza el año pasado, sus dirigentes se centraron deliberadamente en lo que pensaban serían problemas que podrían ganar. Muy pronto, persuadió a la Semana de la Moda en Nueva York para que prohibiera el acceso de los fotógrafos a las zonas donde se cambian las modelos para salir a la pasarela. Las modelos se quejaban que los fotógrafos hacían tomas de ellas cuando se estaban cambiando, y esas fotos con el torso desnudo llegaban a los sitios web para adultos.
 
El organismo también ha trabajado con diseñadores y agencias para combatir la anorexia, un riesgo común en el sector. Exhortó a Vogue para que dejara de usar modelos peligrosamente flacas o menores de 16 años, y pronto, la revista dejó de hacerlo.
 
La alianza ha promovido la ley de los derechos de las modelos y presiona para que haya mayor transparencia en los pagos. Es típico que las agencias de modelos en el sector se queden con una comisión de 20 por ciento e impongan una tarifa de 20 por ciento por servicios sobre los ingresos de una modelo. (Si bien las principales modelos pueden contar con decenas de millones de dólares al año, el pago promedio era de 42 mil 670 dólares el año pasado en Nueva York y 26 mil 110 en el resto del país, según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.)
 
Con mucho, su principal logro ha sido la entrada en vigor de la ley sobre modelos infantiles de Nueva York, que, además de los chaperones, garantiza tutores cada vez que un modelo niño de menos de 16 años pierde tres o más días consecutivos de clases. La ley otorga a los modelos niños las mismas protecciones que a los actores y bailarines infantiles.