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Modelo de negocio beneficia a aerolíneas de bajo costo

06 febrero 2014 7:13 Última actualización 27 diciembre 2013 16:44

 [Transportan a más pasajeros que aerolíneas convencionales en destinos locales./Cuartoscuro]


 
Notimex
 
Durante los últimos ocho años el número de pasajeros transportados por las líneas aéreas de bajo costo (LABC) mexicanas a destinos locales ha sido mayor que el de las aerolíneas convencionales, lo que en buena medida se debe a su modelo de negocio, destacó la consultora Aregional.com.
 
En un análisis sobre la penetración de las aerolíneas de bajo costo en México, explicó que el modelo de negocio de las LABC comprende bajas tarifas, el uso de rutas de alta frecuencia, el aterrizaje en aeropuertos secundarios y la preponderancia de escalas de corta duración.
 
Por el contrario, agregó, para ganar competitividad las aerolíneas tradicionales se centran cada vez más en la eficiencia de sus costos y en segmentos de viajeros particulares, consolidan fusiones y adquisiciones, invierten en capacitación y en equipo de comunicaciones.
 
Señaló que el éxito de empresas como Volaris, Interjet y VivaAerobus, entre otras, se basa en su estrategia innovadora para atraer pasajeros de autobús y de líneas aéreas convencionales, al contemplar una oferta novedosa y más accesible.
 
Con la entrada de las LABC al mercado nacional, la categoría de transporte aéreo ha ampliado su rango de acceso, lo que a su vez ha permitido mejorar la conectividad y por ende la competitividad del sector, ya que viajar en avión ha dejado de ser exclusivo de las clases altas, anotó.
 
En este contexto, comentó, las aerolíneas convencionales como Aeroméxico han tenido que defender su posicionamiento con estrategias de descuento, además de buscar minimizar sus costos, a través de la mejora en tecnología y capacitación a sus trabajadores.
 
Refirió que la penetración de las LABC en México ha sido exitosa, ya que en los últimos ocho años estas aerolíneas han superado a las convencionales en cuanto al número de pasajeros que trasladan al interior del país.
 
La permisión de concesiones a nuevas líneas aéreas a finales de 2005 favoreció la oferta de vuelos de bajo costo. Asimismo, la quiebra de la empresa Mexicana en 2010 benefició la entrada de las LABC a los destinos que anteriormente dicha empresa dominaba, tales como Tuxtla Gutiérrez, Tijuana, Zacatecas y el Bajío, entre otros.
 
La estrategia de las LABC, comentó, ha sido penetrar el mercado de pasajeros de autobús que realizan viajes largos al interior del país, a través de políticas agresivas de descuentos.
 
Asimismo, la minimización de los costos también ha sido un punto clave para su éxito, ya que mientras el factor de ocupación de Aeroméxico es de 60.0 por ciento, en VivaAerobus y Volaris dicho factor es de 80.0 por ciento.
 
Entre enero y julio de 2013, el crecimiento del número de pasajeros transportados por Volaris, Interjet y VivaAerobus fue superior a 14.0 por ciento con relación al mismo periodo de 2012.
 
En tanto, añadió, el número de pasajeros de Aeroméxico cayó 2.7 por ciento, situación que no sólo se explica por las estrategias de descuentos y comercialización de las primeras, sino también por el incremento de rutas que manejan.
 
Precisó que si bien Aeroméxico cuenta con el mayor número de rutas nacionales (50), otras LABC han diversificado de manera importante sus destinos.
 
Por ejemplo, señaló, Volaris inició operaciones en 2006 con menos de 15 destinos, e incluso evitó operar en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México debido a los altos costos del aterrizaje.
 
No obstante, la alta demanda por vuelos accesibles permitió que actualmente esté volando a 33 destinos nacionales (incluyendo la Ciudad de México) y a 11 destinos internacionales.
 
A su vez, Interjet inició operaciones con una flota de tres aviones en 2005 y hoy en día cuenta con 39 aviones, los cuales recorren 36 destinos nacionales y nueve internacionales, mientras VivaAerobus inició operaciones con dos aviones pero actualmente cuenta con una flota de 19 y recorre 27 destinos nacionales y uno internacional.
 
"Sin duda, el dinamismo en los últimos años de las LABC en México ha impulsado la conectividad regional, al tiempo que ha favorecido la competitividad interna del transporte en México; no obstante, factores como el costo del combustible y la tarifa de uso de aeropuerto implican que el precio final del boleto sea más caro en México que en Europa", acotó.
 
Apuntó que esto ha provocado que las LABC discriminen rutas debido al alto costo que implica el aterrizaje en diversos aeropuertos, como en los casos de Tapachula, Chiapas; Puerto Peñasco, Sonora y Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde sólo llega la línea convencional Aeroméxico y el costo del boleto es muy alto.
 
La empresa de consultoría expuso que en los últimos años, el transporte aéreo de pasajeros ha tenido un importante dinamismo a escala mundial, debido al impulso de las aerolíneas de bajo costo.
 
En 2012, el tráfico aéreo en América Latina mostró un crecimiento anual de 6.0 por ciento, debido al incremento en el número de pasajeros y la mayor disponibilidad de alternativas de transporte aéreo con un importante número de rutas y precios accesibles.
 
Indicó que, en particular, en México el surgimiento de diversas LABC desde 2005 ha permitido a los pasajeros acceder a diversas alternativas de movilidad de acuerdo con sus necesidades.
 
De esta manera, la oferta de transporte aéreo actualmente se encuentra segmentada entre aquellos pasajeros que desean pagar una mayor atención, y aquellos que buscan pagar un menor precio a costa de sacrificar algunos servicios.
 
Ello ha facilitado su penetración en el mercado de pasajeros que viajan en autobús o bien en la clase turista de las líneas aéreas convencionales, resaltó Aregional.com.
 
Sin embargo, los servicios ofrecidos por las LABC en el mercado doméstico e internacional presentan restricciones que agobian al pasajero, como: el uso de aeropuertos alternos en algunos destinos, lo que lo obliga a realizar traslados extras.
 
Además, mencionó, la inaccesibilidad ocasional en la selección de asientos; restricciones sobre el tamaño de equipaje; el no reembolso de los boletos y la falta de vuelos por destino, entre otras.