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México y Brasil anclan economía latinoamericana

06 febrero 2014 7:15 Última actualización 25 diciembre 2013 5:6

[México y Brasil fueron un lastre para la economía de Latinoamérica, aunque por motivos diferentes. / Cuartoscuro / Archivo] 


 
AP
 
 
BRASILIA.-  La economía latinoamericana es una bolsa de resultados mixtos este año, algunos países como Colombia, Panamá, Perú, Chile y Argentina mostraron un dinamismo encima del promedio, pero estuvo anclada por el estancamiento de los gigantes Brasil y México.
 
 
El crecimiento proyectado para el año es bajo, pero el resultado no deja de ser positivo si se compara con el escenario internacional en el que los países industrializados apenas empiezan a salir de su letargo y China desacelera su ritmo explosivo de expansión.
 
 
El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó un crecimiento regional de 2.7 por ciento para 2013, una leve desaceleración desde el 2.9 por ciento del año anterior, aunque su informe de perspectivas regionales anticipa una recuperación en 2014 a 3.1 por ciento.
 
 
Para el economista Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody's Analytics, hay tres factores que explican el débil comportamiento de la región en el último año: el lento avance de la economía mundial, especialmente en Europa y la moderación del ritmo chino; la normalización de las condiciones internas que llevó a los países a desmontar sus políticas fiscales y monetarias expansionistas y la ausencia de reformas estructurales que limitó la capacidad de crecimiento en varios países.
 
 
"Al final, a pesar de la moderación en la actividad económica en 2013, la región mantuvo un crecimiento positivo y fue la segunda locomotora de la economía mundial, después de Asia. Por lo tanto, en la prolongada debilidad global de 2013, el comportamiento latinoamericano fue positivo", comentó Coutiño en una entrevista por escrito.
 
 
Señaló que tanto México como Brasil han sido un lastre para la región como un todo, aunque por motivos diferentes.
 
 
Brasil se recupera lentamente del impacto de la crisis global y sufre por su pérdida de competitividad industrial, aunque Coutiño espera que sus perspectivas mejoren en 2014 como efecto del estímulo proporcionado por las inversiones en grandes obras de infraestructura, como las que servirán para el Mundial de 2014.
 
 
México, entre tanto, se vio nuevamente atrapado por el efecto negativo del inicio de un nuevo gobierno, cuando el incipiente equipo político económico tiende a causar atrasos en la ejecución del presupuesto federal, afectando las decisiones privadas de inversión y consumo.
 
 
En su análisis de la situación latinoamericana, la unidad de investigación del banco BBVA destacó el carácter heterogéneo de la economía regional este año, con fuertes expansiones en algunos países como Paraguay (12.5 por ciento), Perú (5.3 por ciento), Colombia (4.1 por ciento) y Chile (4.2 por ciento), y letargo en otros como México (1.2 por ciento) y Brasil (2.6 por ciento).
 
 
Para Argentina, proyecciones de economistas privados señalan que el crecimiento económico este año estará en torno al 3 por ciento, pero en 2014 caerá a entre 0 y 1 por ciento.
 
 
El FMI pronostica un crecimiento regional de 3.1 por ciento para 2014, con un entorno internacional más favorable y con la posibilidad de que México deje atrás los choques que lo perjudicaron en este año.
 
 
Coutiño coincidió con esta evaluación. "El próximo año Europa debe tener una recuperación moderada y Estados Unidos tendrá un avance más definido", escribió.
 
 
"Esto combinado con un crecimiento más estable de China generará efectos más positivos para el resto del mundo. En este sentido, un mejor entorno global para 2014 implicará perspectivas más favorables para la economía mundial".
 
 
Brasil verá limitado su potencial de crecimiento el año entrante, según BBVA, por la tendencia de aumento de la tasa referencial de intereses Selic, que en octubre alcanzó 10 por ciento después de haber estado en su nivel más bajo de la historia, de 7.25 por ciento a inicios de 2013. El Banco Central de Brasil ha subido los intereses para contener la inflación, con el efecto paralelo de desacelerar la economía, aunque analistas esperan un comportamiento levemente mejor para 2014.
 
 
México también debe mejorar al superar los baches del cambio de gobierno y verse favorecido por la recuperación del crecimiento de la economía estadounidense, con la cual está fuertemente vinculada.
 
 
Aún así, los dos gigantes económicos latinoamericanos van a anclar nuevamente la expansión regional. Según las proyecciones de BBVA, el producto interno bruto regional se expandirá a 3.5 por ciento si se excluyen esos dos países.
 
 
Nuevamente, en 2014, los mayores polos de dinamismo serán Perú, Colombia, Chile y Paraguay, según las previsiones de BBVA.
 
 
Perú podría verse favorecido con la reanudación de las inversiones privadas y la entrada en operación de grandes proyectos mineros, mientras que Colombia verá su expansión acelerada por la baja enlos tipos de interés del Banco Central y la recuperación del consumo privado y obras civiles.
 
 
Mientras tanto, Paraguay que en 2013 proyecta crecimiento de dos dígitos por la recuperación del choque agropecuario que sufrió en 2011, tendrá un crecimiento más moderado, pero fuerte (5.3 por ciento) gracias al impulso de las inversiones y las exportaciones, mientras que Chile mantendrá una expansión sólida pese a cierta debilidad en su mercado laboral e inversiones, según el BBVA.
 
 
Pese a los vientos favorables, instituciones financieras y analistas coinciden en que la región necesitará fundamentos más sólidos si quiere sustentar ese crecimiento a largo plazo, incluyendo mayor ahorro e inversión, mejoras en la infraestructura y un cambio tecnológico.
 
 
Para Coutiño, son necesarias reformas que promuevan cambios estructurales junto a una mayor disciplina macroeconómica para mantener el crecimiento sin desequilibrios.
 
 
"Para que la región alcance tasas de crecimientos más estables, elevadas y saludables, con estabilidad de precios, es necesario implementar más reformas estructurales y mantener y reforzar la disciplina económica. Para promover el avance social, los gobiernos tendrán que combinar disciplina macroeconómica y crecimiento con políticas públicas de mayor contenido social", sostuvo.