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México, el país con la menor carga tributaria en Latinoamérica y el Caribe

07 febrero 2014 3:45 Última actualización 03 septiembre 2013 5:22

[La baja recaudación es una 'enfermedad crónica' para la economía nacional / Bloomberg]


 
 
 
Esteban Rojas H.
 
 
 
México ocupa el primer sitio entre las naciones de Latinoamérica y el Caribe que menor carga tributaria tienen con relación a su economía.
 
 
De acuerdo con cifras de Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (Cepal), nuestro país cuenta con una proporción de 10.1 por ciento de ingresos tributarios respecto a su PIB.
 
 
Dicha relación es la más baja frente al promedio de la región ubicado en 19.5 por ciento. Incluso, se ubica por debajo de las naciones caribeñas que reflejan un dato de 21.1 por ciento.
 
 
Esa situación se exacerba si consideramos que en el pasado julio los ingresos tributarios cayeron 4.5 por ciento con relación al mismo mes del año pasado, en términos reales.
 
 
Los bajos recursos disponibles colocan al gobierno mexicano como uno de los que menos gasta en incrementar la capacidad productiva, de manera tal que el gasto de capital (inversiones directas al potencial productivo) es de 2.7 por ciento del PIB, mientras que el promedio de la región es de 4.9 puntos porcentuales.
 
 
Es decir, un problema origina cuando menos otro adicional: la baja recaudación de la economía mexicana es a la larga un factor que incide en el desarrollo, ya que los gastos que el gobierno puede ejercer son cada vez más limitados. Tan simple como recordar que el presupuesto anual del gobierno mexicano se encuentra etiquetado cundo menos en un 85 por ciento; es decir, el dinero ya tiene destino incluso antes de que se obtenga, y es poco lo que queda por hacer con una recaudación tan baja.
 
 
Por todo lo anterior, es necesario que la reforma hacendaria, que se presentará próximamente por parte del gobierno federal, sea lo más integral posible y no cosmética, para proporcionar los recursos necesarios de una vez por todas.
 
 
El bajo crecimiento económico, el complicado andamiaje para pago de impuestos y la crónica costumbre de eludirlos, son algunas de las causas que en el fondo explican el pobre desempeño de los ingresos públicos.
 
 
Uno de los parámetros a medir en la próxima reforma hacendaria será el mecanismo para aumentar la base tributaria y no seguir recargando el cobro de impuestos sobre los contribuyentes cautivos.
 
 
En nuestro país está sobre diagnosticada la necesidad de mayores ingresos públicos, pero se deberá de tener cuidado de que en la actual coyuntura la reforma concerniente a los ingresos no termine de empujar al país a una nueva recesión económica, al disminuir los recursos de la sociedad destinados al consumo y la inversión.