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Merkel quiso obligarme a pedir un rescate al FMI: Zapatero

06 febrero 2014 7:3 Última actualización 25 noviembre 2013 9:49

[José Luis Rodríguez Zapatero fue presidente de España hasta el año 2011. / Bloomberg] 


 
Reuters
 
 
 
En noviembre de 2011, la canciller alemana, Angela Merkel, intentó obligar al entonces presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, a pedir un rescate financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI) para el país ibérico.
 
 
Así lo informó el propio exmandatario español en su libro "El dilema", donde asegura que Merkel lo intentó "forzar sin previo aviso" para pedir al FMI "una ayuda preventiva de 50 mil millones de euros".
 
 
Sin embargo, afirma Zapatero, la respuesta fue un contundente "No" a la canciller, quien temía que la zona euro sufriera una ruptura a causa de la agitación turbulenta que en ese entonces aquejaba a los mercados financieros de la región.
 
 
El encuentro se produjo justo antes del comienzo de la Cumbre del G-20, la cual fue clave para definir el futuro económico de la Eurozona, a tan sólo unas semanas de las elecciones presidenciales en España.
 
 
De acuerdo con el expresidente, Merkel lo abordó en el edificio del Palacio de Festvales en Cannes, donde las estrellas de cine se lucen en la alfombra roja.
 
 
"Me saludó cordialmente y me planteó en idioma inglés, casi sin preámbulos, una propuesta sobre la que no habíamos tenido ningún indicio", expone.
 
 
Luego de que Zapatero se negara a las peticiones de Merkel, los entocnes líderes de la Eurozona procedieron a ejercer mayor presión sobre Italia para que aceptara un rescate, esperando que esto detuviera el contagio de una crisis económica que originalmente había surgio en Grecia.
 
 
José Luis Rodríguez Zapatero es el primer político europeo que habla públicamente sobre la crisis que casi quiebra a la zona del euro.
 
 
En su libro, el exgobernante del Partido Socialista español describe el pánico que existía entre los líderes de Europa, Estados Unidos y el FMI en torno a la debilidad de los mercados financieros y a la incertidumbre sobre cómo responderían los mercados cuando reabrieran el lunes posterior a los improvisados ajustes políticos realizados durante las negociaciones en el centro turístico de la Riviera Francesa.
 
 
"Había un sentimiento de cierta impotencia de los gobiernos democráticos frente a los mercados", explica.
 
 
Y agrega: "Sobre todo porque para Alemania, Francia, la Comisión Europea y el FMI, la situación resultaba insostenible. Y el agobio, como ya habíamos vivido en situaciones precedentes, se expresaba en dos palabras: lunes y mercados".
 
 
Zapatero afirma que su respuesta a Merkel fue clara: España tenía los recursos suficientes para financierase sola, por lo cual había tomado las medidas necesarias con los líderes de la zona euro para restaurar la confianza de los inversionistas.