Archivo

Mejorar la seguridad es como rehabilitar a un enfermo: Mondragón

12 febrero 2014 5:1 Última actualización 29 marzo 2013 7:23

 [Manuel Mondragón y Kalb. Foto: Cuartoscuro]  ENTREVISTA: El Comisionado pide a la ciudadanía que tenga confianza. 


 

Alejandro Hernández
 

Manuel Mondragón y Kalb, comisionado Nacional de Seguridad, luce su cabeza descubierta como un emblema de sí mismo. Se sabe inconfundible, pero acentúa sus rasgos distintivos con su fuerza física, que parece íntegra a pesar de los años. También lo caracteriza su voz, como lo que con ella dice:
 
-Tú pregunta. Si lo sé, lo contesto; si no, digo que no sé o lo invento.
 
-Usted sabe de diagnósticos por su vocación primera. ¿Cómo realizar un diagnóstico de la dependencia pública que se recibe?
 
-Voy a decir cómo lo hago, pero no voy a decir los resultados. Cuando llegas a un lugar te preguntas cuál es el propósito del lugar. Sin diagnóstico no puedes hacer nada. Hay que saber qué tienes, qué se ha logrado, qué no, qué se pretende lograr. Y a partir de allí establecer qué quiero, cuándo lo quiero, con quién lo quiero, con qué lo voy a lograr.
 
"Tengo el diagnóstico de todas las áreas de la Policía Federal. Sé de las capacidades de Plataforma México. Sé qué necesito hacer para alimentar transversalmente el primer nivel de gobierno y a todos los gobernadores, a fin de darle una gran consistencia a todo el capítulo nacional de la seguridad.
 
"Y en el campo de los reclusorios, sé cómo están todos los federales. No hay fugas, no hay autogobierno, pero no son perfectos. Yo soy perfeccionista. Acabamos de recibir los dos nuevos, que se mandaron a hacer en la pasada administración; este año tendrán que entregar seis más, para un total de 20. Tendremos que seguir con el modelo CPS, en el que es la iniciativa privada la que proporciona terreno, construcción, equipamiento y el manejo administrativo; el gobierno paga cuotas mensuales y anuales, y se hace cargo de la custodia. Estaremos evaluando el modelo y, en su caso, haremos las propuestas correspondientes."
 
-Se trata de información de carácter público, ¿por qué no dar a conocer los resultados de este diagnóstico?
 
-A mí me molesta mucho llegar a un lugar y decir esto estuvo muy mal, no sirve para nada, yo voy a volver a hacerlo. A veces así nos han tratado los que nos han seguido. Creo que lo que debemos hacer es decir: yo recibí esto, lo que está bien lo voy a continuar; lo que está mal, lo voy a quitar; lo que hay que complementar, lo haremos.
 
El comisionado no quiere hablar de los resultados de su diagnóstico, pero más adelante dirá lo que piensa de lo que encontró:
 
"Si tienes un hombro lastimado, que dejaste de mover durante dos meses, en lugar de tomarte dos meses para corregirte tienes que tomarte el doble; si durante años nuestras capacidades de acción en materia de seguridad no fueron las que uno hubiera querido, hay que sumar el tiempo en que esto pasó para ver cuánto tiempo necesitamos para rehabilitar esta situación."
 
-¿Qué va a hacer con Plataforma México?
 
-Plataforma México tiene una muy buena tecnología. Por la inversión que representó, primero quiero ver hasta dónde podemos llegar con lo que tenemos, para después ver qué vamos a cambiar pensando en resultados.
"Voy a darle toda la importancia para entregar al Ejército, la Armada, al Cisen, la información que me pidan y que tenga disponible. Por otra parte, ¿cómo puedo tener la mejor coordinación con los gobiernos de los estados si no doy y recibo de ellos todos los días la información fundamental? Debo primero entender qué necesitan y también decirles 'cada día tú me tienes que dar toda la información que te va llegando sobre delincuencia, autos robados, ingresos por la frontera', para que podamos tener los datos adecuados y utilizarlos en los primeros niveles de gobierno y de las policías. En dos semanas vamos a tener la Primera Conferencia de Secretarios de Seguridad Pública, para conocer sus inquietudes, sus necesidades, sus quejas."
 
-¿Cuáles son las fuerzas y debilidades de las instituciones en materia de seguridad?
 
-La gran fortaleza es la de nuestro presidente de la República, que está inmerso en el pensamiento y en la acción con todos nosotros para lograr resultados. Tenemos que sumar las fortalezas de los gobiernos de los estados. Y en cuanto a debilidades, por alguna razón no se dio importancia a los cuerpos de policía, lo vemos en policías estatales y municipales, y lo vemos también en la necesidad de que la propia Policía Federal mejore. Hay debilidades en el crecimiento de algunos grupos y la cantidad de dinero que se maneja allá adentro y la corrupción que se da, pero no quiero entrar en esos detalles.
 
"Yo creo que esto no se puede cambiar por decreto, esto tiene que ir poco a poco. Es como la rehabilitación de un enfermo. No sé cuánto tiempo nos va a llevar, pero sí que vamos a trabajar a toda la velocidad, con todo el espíritu, para que en el menor tiempo posible podamos tener resultados."
 
-¿Qué puede esperar de usted el ciudadano?
 
-Lo que quiero decirle al ciudadano es que tenga confianza, que vamos con todo, hasta donde debamos y podamos hacerlo. Yo quisiera llegar muy lejos en materia de dar seguridad. La ciudadanía es la que nos da fuerza, la que nos informa. He establecido el Centro de Atención del Comisionado, con 200 personas y líneas en todo el país (088), para que nos digan qué quieren, qué necesitan, qué hay que aclararles, qué denuncias tienen, qué preocupaciones. Y les vamos a contestar a todos.
 
-Hay quienes piensan que cuando la autoridad empieza a hablar de participación ciudadana en materia de seguridad, es porque está a punto de trasladarle parte de sus responsabilidades, o bien, que al participar puede llegar a perder su propia seguridad.
 
-Tres comentarios al respecto:Uno, la responsabilidad ciudadana es lo más difícil de lograr. Se tienen que crear los canales de participación adecuados, yo ofrezco canales concretos de participación.Dos, no es que ocupen un nivel de responsabilidad que debemos asumir nosotros. Pero todas las personas tenemos en nuestra trinchera algo que hacer, porque si nos sentamos en nuestro rincón y esperamos que todo mundo haga cosas y a esperar a ver qué pasa, no llegamos a nada.Y tres, toda la información que nos dé la ciudadanía es superconfidencial. Nunca vamos a poner en riesgo a una persona que nos informe cualquier cosa que tienda a analizar o a descubrir una situación delictiva."
 
 
De médico a comisionado
 
Tuve un tío hermano de mi padre, médico, con el que mantuve una gran vinculación. En secundaria me impactó mucho un maestro que tuve: Aurelio Pérez, excelente ortopedista, que influyó mucho en mi decisión. La medicina es la carrera que me sostiene hasta la fecha porque nunca me he apartado de ella.
 
Me formé sólidamente, hice maestría, soy egresado de los institutos nacionales de Cardiología y de Nutrición. Como reumatólogo internista tuve la oportunidad de ser jefe de servicio del Hospital 20 de Noviembre. Mi responsabilidad, además de ver enfermos, era investigar y dar clases, y me dediqué a ello por más de 20 años. Fortuitamente, la administración pública me cayó. Algún trabajo primero de paramédico y después como "extramédico", y me interesó entrar a esa parte, donde descubrí mi vocación por la actividad político-administrativa.
 
Comencé a realizar funciones paramédicas desde el medio ambiente, el deporte y la prevención en salud. Implementamos así la medicina deportiva. Entonces el procurador general de la República, doctor Sergio García Ramírez, me invita como coordinador general de la PGR. Estaban trabajando una cara de la moneda: la oferta de droga, detección y destrucción de plantíos, pero la otra cara de la moneda no la estaban viendo, y me invitaron a analizar esta parte. Establecimos el Programa Nacional de Atención a la Farmacodependencia que involucraba a toda la sociedad. Así se gestó el Consejo Nacional contra Adicciones. Y cuando termina ese periodo, el procurador del Distrito Federal -a quien no conocía y hoy es mi gran amigo, el licenciado Ignacio Morales Lechuga- me hace una invitación como subprocurador para gestar en la PGJDF el campo de atención a la víctima, que consistió en apoyo médico, financiero, psicológico.
 
Participo en todas la agencias para atender delitos sexuales, función que no existía. Y entonces tengo que ver con policía judicial, agencias especializadas y ministerios públicos para atender a las mujeres violadas, que eran vejadas en la investigación por la policía y por el Ministerio Público. Todo esto, relacionado de alguna manera con la salud.
 
Cuando me invita Marcelo Ebrard a la Secretaría de Salud, vuelvo a mi línea directa en salud y después, ante una situación de contingencia, voy a la Secretaría de Seguridad, donde tuve la oportunidad de poner sobre la mesa mi carácter social para atender a la ciudadanía.
 
Me definiría en dos grandes capítulos:Uno, en el que está inmersa mi vocación social, mi vocación humana como médico, que es mi formación de siempre, mi formación fundamental y con la que me voy a morir.Por otra parte, soy militar. Tengo el carácter castrense, el carácter marcialista, las líneas de conducta estricta, la firmeza, la disciplina que deben aplicarse cuando te pones un uniforme, cuando tienes un grado y cuando de ti dependen, como en la ciudad de México, 80,000 policías y ahora 40,000 policías federales en donde, mezclando estos 2 capítulos, espero tener éxito.