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Maduro apuesta a la dureza antes de nueva elección

06 febrero 2014 6:58 Última actualización 08 diciembre 2013 5:0

[El nivel de popularidad de Maduro cayó a 41 por ciento en septiembre. / Reuters]  



Bloomberg

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha sacado tropas a la calle, reprimido a la prensa y marginado al Congreso para intensificar lo que llama la guerra contra la “burguesía parásita” antes de las elecciones locales.
 
La oposición dice que la elección de este domingo, de la que surgirán 337 alcaldes y 2 mil 455 consejeros, es un referendo sobre Maduro en momentos en que los venezolanos soportan la inflación más rápida del mundo, cortes de luz y de agua, así como un incremento de la violencia.
 
El mandatario dice que la votación es una oportunidad de demostrar lealtad al extinto presidente Hugo Chávez, quien redujo la pobreza a menos de la mitad durante sus 14 años de gestión.
 
La respuesta de Maduro a la inflación ha sido encomendar a soldados el control de las rebajas de precios en comercios de productos electrónicos el mes pasado y tomar una compañía envasadora irlandesa la semana pasada, todo ello con el argumento de que las empresas no pueden cobrar de más a los consumidores.
 
También ha prometido bajar los precios de los autos y los alquileres comerciales, y ha advertido a los empresarios que irá “por todo” luego de que los legisladores le dieran el mes pasado la facultad de gobernar por decreto.
 
“Maduro heredó el poder de Chávez, pero no su gran habilidad para comunicarse con las masas ni su carisma”, dijo en entrevista telefónica desde Caracas Andrés Canizalez, un profesor de comunicación de la Universidad Católica de Venezuela y director del grupo de defensa de los medios Monitoreo Ciudadano.
 
“Ese vacío se ha llenado con más autoritarismo y censura”, añadió.
 
Desde que bancos como JPMorgan Chase y Barclays advirtieran a los inversores sobre los riesgos de los desequilibrios económicos producto de los controles cambiario y de precios, los rendimientos de los bonos de referencia de Venezuela con vencimiento en 2027 alcanzaron el 3 de diciembre el nivel más alto en dos años, 13.8 por ciento.
 
El promedio de rendimiento venezolano ha aumentado 5 puntos porcentuales desde la elección de Maduro el 14 de abril.
 
 
Maduro ha redoblado la intervención luego de que su nivel de popularidad cayera a 41 por ciento en septiembre, mientras que era de 47 por ciento el mes anterior, dijo Barclays en un informe del 12 de noviembre, que citó una encuesta que la firma encuestadora de Caracas Datanalisis se negó a difundir.
 
Si bien se presenta como un “hijo de Chávez”, Maduro no ha logrado igualar el atractivo de su mentor, que salpicaba sus discursos con bromas y anécdotas, dijo Luis Vicente León, el director de Datanalisiss.
 
Los recortes de precios le permitieron a Maduro presentarse como un hombre de acción más que de palabras, dijo León en Caracas el 5 de diciembre.
 
Sus equivocaciones le han valido el apodo de "Maburro" en las redes sociales. En un discurso televisado del mes pasado en el que condenaba a los empresarios por usura, dijo que los capitalistas “especularon y robaron igual que nosotros”. El 15 de septiembre se cayó de una bicicleta en una transmisión televisiva en vivo mientras pedaleaba en compañía de su esposa y los ministros.
 
El mandatario dijo que sus "resbalones" eran deliberados y que tenían por objeto mantener la atención de la gente.
 
“No soy tan bruto como dicen”, dijo Maduro por televisión el 16 de agosto.