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Luchan contra el delito y también en el ring

06 febrero 2014 7:4 Última actualización 21 noviembre 2013 5:18

   [Entre semana, policías; los fines de semana, luchadores profesionales / Braulio Tenorio / El Financiero]


 

Miriam de Regil
 
Aunque entre semana su prioridad es “salvaguardar la integridad y patrimonio de las personas” y prevenir los delitos, lances en los cuales a veces ponen en riesgo sus vidas, los fines de semana un par de policías capitalinos prefieren poner en juego su máscara en combates arriba de un ring.
 
El Matemático Dos y Tiger Man son dos de los 70 elementos de la Secretaría de Seguridad Pùblica del DF, entre los que se cuentan diez mujeres, que se dedican a la lucha libre, algunos a nivel amateur o, como en este caso, a nivel profesional.
 
La lucha es mi pasión” asegura el Matemático Dos, quien desde hace 24 años ingresó a la SSP donde actualmente imparte clases de educación física y defensa personal en la agrupación de granaderos poniente.
 
Su hermano menor, Tiger Man también forma parte de la SSP, sólo que él tiene su base en la agrupación de Tlatelolco. “No es difícil mezclar ambos trabajos pues mucho de lo que hacemos como luchadores lo podemos aplicar aquí, es decir un sometimiento lo llevamos a cabo en cualquier momento, y siempre al igual que en las luchas tenemos que pensar en la integridad de la persona que tenemos en nuestras manos”.
 
Ambos son hijos de una de las principales leyendas de este deporte, el Matemático, representante de la época más gloriosa de la lucha libre en el país y quien ganó el primer campeonato ligero en México. Al Matemático le pertenecen llaves clásicas como la Materrana.
 
“Somos ya la tercer generación de luchadores que decidieron también formar parte de la policía donde todos tenemos un grado en esta corporación”, explicó el Matemático Dos, a quien le correspondió llevar el mismo diseño de máscara que su padre un “compromiso grande” y cuya responsabilidad indica no ha sido nada sencilla.
 
En tanto a Tiger Man le tocó diseñar su propia identidad pese a que cuando inició lo hizo también como Matemático, al igual que sus dos hermanos, “pero una vez que ingrese a la Triple AAA tuve que cambiar, pero ahora que soy independiente la conservo y al igual que mi hermano lucho cuando quiero y con quien yo decido”; la máscara, agregó, es muy importante en la lucha libre y la tenemos que defender a toda costa ya que cuando un luchador la pierde se puede ir con ella la credibilidad”.
 
De acuerdo con los profesionales, los luchadores pueden poner en juego su máscara al enfrentar un combate contra otro luchador enmascarado o bien con uno no enmascarado (máscara contra cabellera), pero al perderla no la pueden volver a usarla en su carrera deportiva, aunque se han suscitado casos de luchadores que vuelven a enmascararse.
 
“Nosotros no la hemos perdido y si esto sucede también pensaríamos en el retiro pues es como perder la vida”, complementó Tiger Man, quien además al igual que su hermano prefiere guardar bien su identidad como policía “y por ello no damos nuestros nombres, pero si la cara”, reiteran entre risas.
 
Aunque el Matemático Dos y Tiger Man no salen a patrullar, muchos de sus compañeros luchadores sí lo hacen, pero con su entrenamiento incluso han ayudado a policías a subirse al ring.
 
“Es muy satisfactorio cuando un compañero llega y nos dice que por medio de nuestras enseñanzas logró someter alguien y lo subió a una patrulla”, señala Tiger Man, quien igual que su hermano lleva ya dos décadas en dicha institución oficial.
 
Técnicos, pese a todo

Nietos del Diamante Verde y sobrinos del Huracán Ramírez, estos policías luchadores aseguran que “la consigna es no lastimar a nadie ni lastimarse. Muchos pensarían que por ser policías somos rudos y no es así, en nuestro caso preferimos ser técnicos”, apunta el Matemático, quien advierte que para lo que sí es rudo es “sólo para dar el gasto”.

Un policía y luchador, coinciden los hermanos, debe saber o conocer de lucha olímpica y grecorromana; asimismo, necesitan estar en forma y hacer deporte todos los días y por ello hoy una de las indicaciones del jefe de gobierno es que cada mañana los policías de esta ciudad salgan a correr.
 
Vamos a diferentes parques a practicar, donde además de ejercitarnos brindamos protección a los corredores y a la gente que asiste a estos lugares.”
 
Pese a que su papá ya está retirado de los cuadriláteros, los policías luchadores dicen que la leyenda se mantiene en forma y cuando puede les sigue dando consejos, pues práctica todas las “mañas” como cuando luchaba.
 
“La primera vez que vi a mi papá en el ring quede impresionado y desde entonces me dije quiero ser como él, y así poco a poco me fui metiendo a la lucha libre, él también formó parte de la policía al igual que mi abuelo y tío”, agrega el Matemático Dos, quien asegura que con él la generación de luchadores se queda allí, pues su hijo de 17 años, aunque es deportista, prefiere sólo las pesas.
 
Yo recuerdo, agregó Tiger Man que cuando tenía seis o siete años e iba con mi papá al gimnasio a entrenar prefería no estar en el ring, “pero el día que vi que le estaban pegando me dieron muchas ganas de subir y pegarles a esos luchadores que le estaban dando duro a mi papá.
 
“Desde entonces cuando veía a Baby Face o al Pirata Morgan me dije yo voy a ser como ellos y, por supuesto, como mi padre.”
 
De los entrenamientos en la SSP han surgido ya también varios luchadores, de los cuales algunos amateures darán una función de lucha el próximo 20 de diciembre. “Son compañeros de este batallón que confirman que la lucha libre sigue en pie”, concluye el Matemático Dos.