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Lento avance en la refinería de Tula

07 febrero 2014 6:14 Última actualización 13 junio 2013 21:13

[Cuartoscuro]


 
Miguel ángel Pallares
 
Los avances en la construcción de la nueva refinería de Tula son mínimos... a más de 4 años y 9 meses del anuncio realizado por el ex presidente Felipe Calderón en 2008.
 

Nuevo gobierno, nuevas prioridades y retos son el escenario actual de ese proyecto, que en su momento fue uno de los más importantes de la administración federal anterior.
 
Hasta ahora, los trabajos realizados son: la construcción de la barda perimetral; remoción de torres de energía eléctrica del predio; reubicación de los canales de riego de la zona y labores de ingeniería.
 
En sus inicios, la refinería estaba planeada para comenzar operaciones en 2016, pero el proyecto se ha aplazado 2 años y ahora podría quedar incluso fuera de la administración del actual presidente Enrique Peña Nieto.
 
Expertos en el sector energético consultados al respecto –Petróleos Mexicanos no dio una entrevista--, atribuyeron los retrasos a la complejidad de los procesos de licitación, a la limitada capacidad de toma de decisiones de la paraestatal, así como a las autorizaciones anuales del presupuesto destinado al proyecto, entre otros.
 
En medio de las prórrogas, México tiene clara la necesidad de aumentar su capacidad de refinación, tanto por seguridad nacional como por lo que la creciente demanda le significa en términos de importaciones.
 
Una variable fundamental en materia de refinación en México es la reforma energética, que de acuerdo con los compromisos establecidos en el Pacto por México, podría abrir paso a inversiones de la iniciativa privada en el sector, lo cual cambiaría por completo el panorama energético del país, que por décadas ha sido manejado por la paraestatal.
 
En el contexto internacional, Estados Unidos anunció en fechas recientes que podría convertirse en un exportador neto de petróleo para 2020; en tanto, el crecimiento de las economías asiáticas ha incrementado la demanda de crudo y la capacidad de refinación de países como China.
 
En este escenario, el gobierno mexicano ha mostrado su preocupación por llegar a convertirse en importador neto de petróleo en 2020, dados los niveles de explotación y restitución de las reservas de crudo. Por ahora, nuestro país es el séptimo exportador de crudo a nivel mundial.
 
Especialistas explicaron que el gobierno tiene la eterna disyuntiva de invertir en exploración y explotación, lo cual deja mejores rendimientos en comparación con destinar recursos para larefinación, aunque la primera atiende una visión cortoplacista y la segunda a un problema a futuro.
 
Información proporcionada por El Financiero Diario.