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Las matemáticas favorecen al Tri en el Mundial

06 febrero 2014 6:49 Última actualización 05 diciembre 2013 5:9

  [Académicos de la UNAM calculan la posibilidad de que México sea el rival más débil en un hipotético “Grupo de la Muerte” en 0.0024% / Reuters]


 
 

Ma. del Refugio Melchor S.
 
Las posibilidades son millonarias, pero si las matemáticas no mienten, la Selección Mexicana de futbol tendrá la fortuna de evitar el temido “Grupo de la Muerte” en el sorteo de la Copa Mundial Brasil 2014 que se realizará el 6 de diciembre en Salvador de Bahía.
 

La investigadora Silvia Ruiz-Velasco Acosta escucha con atención los datos, 32 selecciones serán sorteadas para ubicarlas en ocho grupos, sólo le toma unos segundos hacer el cálculo. Factoriza, ingresa una fórmula a su computadora y emite su conclusión: el equipo mexicano tiene poco riesgo de formar parte del grupo más complicado.
 

En su oficina del Instituto de Investigación en Matemáticas Aplicadas y Sistemas (IIMAS) de la UNAM anota en un papel el dato. La posibilidad de que México sea el rival más débil en un hipotético “Grupo de la Muerte” es del 0.0024 por ciento.
 
Esto quiere decir que en la primera ronda México no enfrentaría a potencias mundiales del calibre de Brasil, Alemania y España, en cualquier combinación con otros europeos de la talla de una Italia, Holanda y Portugal, ni los temidos africanos Costa de Marfil, Camerún y el sudamericano Chile.
 
En las potentes computadoras del IIMAS se realizó el conteo rápido que permitió conocer con horas de antelación al triunfador de la elección presidencial de 2012. La precisión en los porcentajes de votación fue asombrosamente certera.
 
¿Qué revelan estas mismas computadoras del sorteo mundialista? La respuesta es sencilla y desalentadora para los apostadores. “Estarían diciendo que cualquier grupo que uno imagine, por más que apueste, lo más probable es que no salga porque es una gran cantidad de grupos”, afirma la investigadora.
 

Sin trampas

Mucho se especula que la FIFA hace trampa para beneficiar a la selección local en todos los sorteos. Sin embargo, en 2010 Sudáfrica fue eliminado en la primera ronda y Uruguay y México avanzaron a los octavos de final.
 
Esta teoría es rebatida por Silvia Ruiz-Velasco, quien con tono científico matemático afirma: “Si las bolitas pesan lo mismo, en principio no debería haber una manipulación. La única manera es que fueran diferentes al tacto y que la persona encargada de sacarlas tuviera un entrenamiento especial”.
 
Según sus cálculos y los de la maestra Leticia-Gracia Medrano Valdemar, otra matemática aficionada al futbol, el total de combinaciones posibles de grupos dan un total de 8 mil 772, pero con las restricciones que impone FIFA al permitir un máximo de dos selecciones de la misma confederación por grupo, se reducen a 2 mil 113.
 

De acuerdo a sus cálculos, las probabilidades de formar grupos balanceados se van incrementando a un ritmo de un 10 por ciento, según se van integrando selecciones de menor rango futbolístico.
 

Para tranquilidad de los patrocinadores, la renovada Selección Mexicana tiene más opciones de ser integrada a un grupo equilibrado. “Lo más probable es que esté en un grupo parejo, son los que tienden a ser mayoría, claro que eso no quita el riesgo de que exista un “Grupo de la Muerte” y que México tenga la mala suerte de caer en él”, concluyen las especialistas.
 
Ese grupo accesible sería enfrentar una cabeza de serie a la que se ha vencido dos veces en mundiales (Bélgica), un país poco cotizado como Suiza o una Colombia que regresa después de una ausencia de 20 años.
 

Formar parte de un grupo complicado o uno accesible marca una gran diferencia en un Mundial. Con un técnico debutante, Miguel Herrera, que después de fracasar con Tecos, Monterrey y América en compromisos internacionales, finalmente logró ganar los dos partidos de repechaje contra Nueva Zelanda, el equipo mexicano llegará en calidad de incógnita.
 
Claro que los fanáticos son optimistas, como lo muestra la conclusión de las investigadoras. “No creo que van a jugar tan mal como en la eliminatoria, tengo fé que sí pasarán a la siguiente ronda, aunque eso ya no tiene que ver nada con la estadística”, dice con una risa contagiosa la profesora Silvia.