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La maleta de Walter Reuter

07 febrero 2014 3:44 Última actualización 23 octubre 2013 5:2

[Un mundo de imágenes y objetos para descubrir a un hombre universal / El Financiero]




Carmen García Bermejo
 

Fotógrafo, documentalista y cinefotógrafo, Walter Reuter (Berlín 1906, México 2005) dejó un impresionante legado formado por 97 mil negativos, ocho mil impresiones y nueve mil negativos de cine. Parte de este acervo se expone ahora en el 41 Festival Internacional Cervantino con la muestra Nuestros niños/Nuestra gente, una colección de 17 imágenes de indígenas triquis y lacandones.
 

El Museo del Pueblo de Guanajuato es el lugar donde se han desplegado las fotos de Reuter, este recinto es la sede de múltiples propuestas plásticas que evocan el tema Daños Colaterales/El Arte de la Libertad, seleccionado por los organizadores del Cervantino para honrar a aquellos artistas de distintas épocas y disciplinas que se han enfrentado a la violencia, la discriminación o la injusticia.
 

Y es que Reuter fue un sobreviviente de la Primera y Segunda Guerra Mundial. Huyó de Berlín, su ciudad natal, en 1933, un mes después del ascenso de Adolfo Hitler al poder. Llegó a España y se unió a los Republicanos con su cámara en mano, al lado de prestigiados fotógrafos como Robert Capa. Al llegar Franco al gobierno español se refugió en Francia y, luego, cayó preso. Fue trasladado a un campo de concentración en Marruecos, del que logró escapar y subirse a un barco que lo trajo a México, en 1942.
 

Además de la colección de imágenes Nuestros niños/Nuestra gente, en este recinto también se expone una obra muy particular vinculada con el fotógrafo: La maleta de Walter Reuter/Viajero por la libertad 1906-2005, de la artista plástica Hely Reuter, quien hoy da una charla sobre este trabajo en la Universidad de Guanajuato.
 

Hely Reuter explica que esta propuesta artística es realmente una maleta de piel que, al abrirla, contiene 11 libros, a través de los cuales se perfilan las distintas etapas que vivió Walter Reuter a lo largo de sus fructíferos 99 años de vida. Cuando el espectador abre la maleta, va sacando libro por libro en los que se encuentran diversos objetos personales, imágenes y ropa para descubrir, paulatinamente, al personaje.
 

“Es una idea que venía armando desde hace tiempo -añade la también hija de Walter Reuter-. Yo hago libros artísticos y todo lo quiero convertir en ese formato. Tengo tanto material sobre la vida y la obra de mi padre, que hacer La maleta fue una delicia, ya que logré transformar objetos e imágenes. Por ejemplo, de su archivo de danza, tomé la serie de la coreografía La casa de Bernarda Alba para presentar un juego con las imágenes en tercera dimensión.”
 

Hely precisa que en el primer libro de La maleta introdujo ropa de su padre, su exposímetro, su antigua cámara, su pipa y 16 fotografías, que abarcan desde la primera foto que le tomaron a Walter, su niñez en Alemania y su época en España, hasta la que le hicieron cuando tenía 99 años de edad. En tanto, el último libro está diseñado a manera de un identificador de maleta, hecho en piel, en el que lleva su primera dirección en Alemania, fotos del Muro de Berlín y mapas de España y África.
 

“Hay otro libro donde abordó el tema de Guerra Civil Española -apunta Hely-, en éste la portada es un relieve en piel con una cámara y una bala, así como 13 fotografías que mi padre tomó de ese suceso. En otro tomo, incluyo cuando estuvo prisionero en África, la portada es una tabla de madera con un hueco al centro y una cuchara encadenada porque les daban de comer en una tabla enorme y en el hueco les servían las lentejas.