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La importancia de llamarse MeMo

06 febrero 2014 3:46 Última actualización 21 enero 2014 5:4

 [Para Eduardo Cepeda, director de JP Morgan en México, ahora es más fácil traer talento a las oficinas aztecas./ Bloomberg]


 
 
 
Redacción
 
 
Hay muchas diferencias entre la situación bajo la cual trabajaba Eduardo Cepeda hace tres años y las que hoy enfrenta gracias al aumento de la popularidad de México entre inversionistas, pero una es clave: ahora le es más fácil traer talento a las oficinas mexicanas de JP Morgan.
 
Hace tres años todo era Brasil, explica. Ahora, a unos días del arranque de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial de Davos, el momento es de México, lo que le ofrece al director general de esta institución en el país una “vindicación” a su optimismo en torno a la suerte de los mexicanos.
 
Ahora los candidatos opinan: ¡me mandaron a México, la frontera del crecimiento económico!”, advierte el director general de esta institución en el país. Incluso, jóvenes mexicanos que estudiaron en el extranjero con la expectativa de trabajar afuera para JP Morgan, ahora solicitan una oportunidad en su propio país, comenta.
 
México es mejor que Brasil porque no tiene desequilibrios fiscales, ni en la balanza de pagos. ¡No tiene deuda!”, describe a El Financiero Cepeda, un hombre nacido en España, pero radicado desde hace más de 20 años en el DF.
 

Por esa razón las llamadas a su oficina se multiplican. Una circunstancia distinta de la de 2010.
 
Estoy trabajando las mismas horas pero ahora facturo más”, apunta.
 
Pero ¿Son las recientes reformas estructurales el cambio más significativo que ha tenido la economía nacional en tiempos recientes? A juicio de este banquero, no.
 
“¡El TLCAN es lo más importante que le ha pasado a México en los últimos 50 años!” destaca.
 
El tratado permitió a los mexicanos abandonar el tercer mundo, acota, colocarse en un promedio de ingresos superior a los 10 mil dólares al año y cambiar la forma de vestir y transportarse de la gente.
 
Sin embargo, no deben ser minimizadas. Las reformas estructurales sí añadirán un punto porcentual de crecimiento anual a México, opina. Amén del optimismo que han generado entre empresarios que están listos para invertir.
 

“Es un país que está de moda por las razones correctas. Si tú unes la democratización del país con una libertad económica, es un binomio ganador. México va a tener una racha de 5 a 7 años muy buenos”, vaticina Cepeda.