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La desigualdad es el verdadero problema del mundo: Nobel de Economía 2013

07 febrero 2014 3:47 Última actualización 14 octubre 2013 13:35

[A través de su trabajo, Shiller mostró la 'irracionalidad' de los mercados financieros. / Reuters] 


 
Notimex
 
 
El principal problema que enfrenta el mundo no es la crisis financiera, sino la creciente desigualdad económica, afirmó el recién ganador del Premio Nobel de Economía 2013, Robert Shiller, durante una conferencia de prensa en la Universidad de Yale, donde se desempeña como docente.
 
 
Comentó que aunque está lejos de ser el primer académico en alertar sobre esta tendencia, indicó que "la desigualdad ha empeorado en las últimas décadas, y podría seguir empeorando". Y aseguró que "quizá pueda corregirse, pero eso es complicado de predecir".
 
 
Shiller fue galardonado este lunes junto con Eugene Fama y Lars Peter Hansen, de la Universidad de Chicago, con el Premio Nobel de Economía 2013 por sus trabajos sobre el comportamiento de los precios de los activos en los mercados financieros.
 
 
El trabajo de Shiller apunta a mostrar "la irracionalidad" de los mercados financieros que muchas veces crecen hasta convertirse en burbujas vulnerables, y a que los precios de los bonos y las acciones del mercado bursátil sólo pueden predecirse a largo plazo.
 
 
Durante la rueda de prensa, el economista de Yale expresó que la desigualdad en el mundo tiene algunas soluciones desde una perspectiva financiera, debido que las finanzas implican "el manejo de riesgos" y que estas herramientas pueden ser democráticas y útiles para la "gente común".
 
 
"Muchos de los problemas que aquejan a los mercados financieros y que están detrás de la crisis financiera de los pasados cinco años, pueden arreglarse mediante la aplicación de nuestro mejorado entendimiento del precio de los activos", sostuvo.
 
 
Asimismo, aseguró que a pesar de sus problemas, los mercados financieros "sirven a las personas y pueden servirlas mejor en el futuro", por lo que es preciso comenzar a discutir maneras de solucionar la desigualdad y no esperar a que el problema crezca aún más.
 
 
Shiller manifestó, por ejemplo, que sería óptimo lograr un aumento de impuestos a las personas más ricas en el mundo con el fin de combatir la desigualdad, en vez de esperar 50 o 100 años a que el problema se haga más grande.
 
 

Con respecto a su reacción al enterarse de la distinción que recibió, Shiller declaró que, tras recibir la noticia del Nobel, llamó por teléfono a su hermano, quien vive en Detroit.
 
 

Shiller preguntó: "¿Ya escuchaste la noticia?", a lo que su hermano respondió: "Sí, perdieron los Tigres".