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IP espera que reforma fiscal no sea un retroceso para México

07 febrero 2014 3:46 Última actualización 15 octubre 2013 18:32

[ Empresarios estiman que industria nacional sufriría un impacto de mil mdd por impuesto ecológico / Bloomberg]


 
Juan Antonio Lara
 
MONTERREY, NL, 15 de octubre.- El sector privado espera que el Congreso apruebe una reforma fiscal que no ponga obstáculos al crecimiento económico de México.
 
Raúl Gutiérrez Muguerza, vicepresidente de la Canacero, dijo que la industria siderúrgica tendría que erogar entre 300 y 400 millones de dólares anuales por el impuesto ecológico que pretende imponer el Gobierno federal y si se agrega a otros sectores industriales, llegaría a mil millones de dólares.
 
“Esperamos que el Congreso y las autoridades tomen la mejor decisión para que esta reforma no sea un retroceso ni un obstáculo para el desarrollo industrial y el crecimiento”, dijo el presidente del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).
 
El también vicepresidente de Alacero  manifestó su confianza en que van a cambiar algunas de las disposiciones que afectan al sector productivo.
 
“Si se aprueba el paquete como está planteado, definitivamente sentimos que puede haber un retroceso”, indicó Gutiérrez.
 
Confió en que los legisladores tomarán en cuenta las opiniones de los sectores industriales para minimizar el impacto de la reforma fiscal.
 
De acuerdo con datos de la Cámara de la Industria de la Transformación de Nuevo León,  el impacto al sector privado de los impuestos ambientales por año ascenderá a 25 mil 200 millones de pesos, de los cuales 16 mil millones de pesos son por el uso de combustibles fósiles.
 
La Caintra afirmó que China, India, Brasil, Rusia y Colombia, países con los que compite México, entre otros, no tienen impuesto a los combustibles.
 
“Nos sorprende muchísimo este impuesto ya que México es uno de los países que a nivel mundial emite muy pocas emisiones, pues sólo utiliza un 8 por ciento de carbón para generar energía eléctrica, mientras que Alemania, Estados Unidos y Japón utilizan entre un 40 y 60 por ciento”.
 
Esto hace que México tenga una cantidad de emisiones muy bajas, ya que representa el 1.7 por ciento de las emisiones globales.
 
“Definitivamente este impuesto va en contra del desarrollo y del crecimiento industrial”, indicó el empresario regiomontano.
 
Advirtió que la situación mundial y esta reforma fiscal han provocado que muchos proyectos estén detenidos.
 
Sin embargo, comentó que las otras reformas estructurales que se han enviado al Congreso, como la energética, son positivas.
 
“Las demás reformas, la energética, la laboral y la de telecomunicaciones, van en el sentido correcto hacia el crecimiento y el desarrollo”, indicó.