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Inicia Senado análisis de reforma político-electoral

07 febrero 2014 3:41 Última actualización 03 octubre 2013 10:41

   [La reforma político-electoral que prevé erradicar los "usos y costumbres" en el sistema político mexicano/Arturo Monroy/Archivo] 


 
Notimex

El Senado inicia este jueves el debate de la iniciativa de reforma político-electoral que prevé erradicar los "usos y costumbres" en el sistema político mexicano, como la compra de votos, el uso de propaganda encubierta, el reparto de artículos en campañas y se propone establecer la segunda vuelta electoral.

El vicecoordinador general del Partido Acción Nacional (PAN), José María Martínez Martínez, dijo que esa reforma que se vislumbra debe dejar atrás el viejo sistema de partidos políticos, pues el actual genera descontento social cada vez que hay elecciones.

En entrevista, dijo que no se debe "tener miedo a establecer un sistema de segunda vuelta electoral, que además de darle una nueva faceta a México, garantizaría gobiernos con amplia legitimidad y estabilidad democrática".

Al señalar que la iniciativa de la reforma político-electoral propuesta por su partido ya ha tomado "mejores dimensiones", dijo que a la par de la segunda vuelta electoral, también es necesario tomar en cuenta la propuesta de aumentar a cinco por ciento el umbral mínimo de la votación requerida para que los partidos puedan mantener su registro.

Ello, continuó, ya que evitaría la prevalencia de institutos políticos "sin auténtica representación popular o agrupaciones políticas convertidas en jugosos negocios familiares o de chantaje político".

El senador recordó que el sistema de segunda vuelta electoral tiene algunas ventajas con respecto al sistema electoral actual, como sería el hecho de que el presidente de la República, gobernadores o el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, tendrían "mayor representatividad".

Ello, expuso, no sólo al inicio de sus gobiernos, sino durante todo el sexenio, además de que contarían con el apoyo de otras fuerzas políticas "ideológicamente cercanas".

Otra ventaja de contar con un sistema de segunda vuelta, explicó, sería la inhibición de campañas de polarización o las llamadas "guerras sucias", y que de no cambiar el actual sistema, "no sólo pueden continuar, sino que cada elección serán más fuertes, poniendo en riesgo la incipiente democracia".

"En un sistema de segunda vuelta hay mayor legitimidad electoral porque el ganador comparte su victoria", subrayó.

La propuesta del PAN establece que si en la elección de presidente de la República, gobernador o Jefe de Gobierno, el ganador no rebasa 50 por ciento más uno de los votos, o bien, si no obtiene 40 por ciento de los votos con una diferencia de 10 por ciento con respecto al segundo, debe hacerse una segunda elección cinco semanas después de la primera, pero sólo entre los dos candidatos que obtuvieron más votos.

Respecto al establecimiento del umbral de cinco por ciento para mantener el registro, el senador por Jalisco y secretario de la Comisión de Puntos Constitucionales comentó que México es de los pocos países que en América Latina y en el mundo, mantienen un umbral de dos por ciento, es decir, de los más bajos.

Esta situación, añadió, ha generado una "incapacidad de depurar al sistema de partidos políticos a todas luces rentistas, que sólo buscan acceder a puestos y recursos públicos, sin representar a ningún sector de la población".

El legislador mencionó que continuar con ese umbral, el país para mantener el registro como partido político, ha representado un filtro para cancelar los que no aportan nada en términos de representatividad.

Lo cierto afirmó es que "todavía existen otros partidos financieramente rentables, a pesar de tener una escasa contribución en términos de representatividad democrática".

La iniciativa de reformas a la Constitución que presentó el pasado 24 de septiembre el PAN en el Senado de la República, fue remitida a la Comisión de Puntos Constitucionales y a la Comisión de Reforma del Estado, donde el senador José María Martínez Martínez es secretario, aunque en ambas el Partido Revolucionario Institucional (PRI) encabeza la presidencia.