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Informe especial: Obsesión por la belleza

10 febrero 2014 4:52 Última actualización 02 agosto 2013 5:49

[Cuartoscuro]


 
 
Rosalía Servín Magaña
 
 

En 2011 se realizaron en nuestro país casi 800,000 procedimientos estéticos; es decir, uno de cada 148 mexicanos se sometió a uno.
 
 

Si bien en los últimos seis años ha habido un incremento en el uso de procedimientos estéticos --tanto quirúrgicos como no invasivos-- en México, será hasta dentro de diez años cuando el país retome el lugar que tenía años atrás a nivel mundial, cuando ocupaba el tercer sitio en el número de intervenciones realizadas.
 
 
Así lo prevé la Asociación Mexicana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (AMCPER), organización que considera que la pirámide poblacional tendrá un impacto importante en este fenómeno.
 
 
Explica que en cuanto los niños lleguen a edades en que se pueden operar (algunos actualmente ya lo hacen), “habrá detonaciones masivas en procedimientos estéticos”, asegura en entrevista con El Financiero Ary Papadopulos, quien es titular del Comité de Difusión de la AMCPER.
  

Pero aunque el anunciado boom aún no llega, en 2011 nuestro país ya ocupaba el quinto sitio del mundo en el número de procedimientos estéticos, un escalón más arriba que en 2010 cuando se situó en el sexto lugar, de acuerdo con la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Estética (ISAPS por sus siglas en inglés). Hace 2 años tuvieron lugar en México 794,567 procedimientos estéticos, de los cuales 494,731 fueron no invasivos y 299,835 quirúrgicos.
 
 
Así, México so colocó sólo después de Estados Unidos, Brasil, China y Japón. Para Papadopulos, mucho de este aumento ha sido producto de la globalización, la percepción general de la buena apariencia y los íconos mundiales de belleza que están al alcance de un click y que se caracterizan por tener caras y siluetas armónicas.
 
 
Por su parte, Serafín Iglesias, expresidente del Colegio de Cirujanos Plásticos, asegura que de cuando él empezó a ejercer la profesión, hace 35 años, a la fecha, el incremento en este tipo de procedimientos ha sido de 100%.
 
 
“Sí va en aumento y mucho ha sido porque ha cambiado el concepto de cirugía plástica tradicional, lo cual no es gratuito, pues parte de la evolución cultural del país. Cuando empece, la gente lo negaba o la ocultaba, pero ahora hasta es motivo de orgullo y de aceptación social”, agrega.
 
 
“Ahora estoy operando a la tercera generación de mujeres, a las que ya se han sumado más hombres”, sostiene Serafín Iglesias, quien reitera que ahora su mercado se ha ampliado.
 
 
Cambian el vals por unos nuevos senos
 
 
A los 15 años Sonia soñaba con su fiesta, su vestido largo y sus chambelanes, incluso pasó por su cabeza la idea de hacer un viaje, pero ahora Arely, su hija, espera con ansias llegar a esa edad, para que sus padres puedan invertir en su operación de senos, que la haga lucir como el resto de sus amigas...
 
 
A la par del incremento en el número de procedimientos estéticos que en México se realizan, la plataforma de interesados también se ha modificado y ensanchado. Hombres y mujeres más jóvenes son el nuevo mercado de la cirugía estética, práctica en la que ahora también es posible ver niños de 8 o 9 años de edad.
 
 
"Cada vez más hombres y cada vez más jóvenes", así es como Ary Papadopulos, titular del Comité de Difusión de la AMCPER, resume el nuevo nicho de clientes, pues recuerda que hace 20 años no veía a nadie menor de 20 años en el consultorio, mientras que actualmente alrededor de 40 por ciento de su consulta la conforma este grupo poblacional.
 
 
De acuerdo con el especialista, antes prevalecía el restiramiento de cara en personas mayores de 40 años, pero ahora es más común el implante de mamas en jovencitas, quienes también recurren a la liposucción.
 
 
Papadopulos asegura que sí se pueden hacer este tipo de procedimientos en menores de edad, pero advierte que se debe seleccionar muy bien a las pacientes, ya que muchas consideran que una operación es la solución a otro tipo de problemas que requieren más bien de una intervención psicológica y autoestima.
 
 
Al respecto, Serafín Iglesias, expresidente del Colegio de Cirujanos Plásticos, señala que cuando la gratificación de un procedimiento no está a la altura, no se debe realizar.
 
 
"Por ejemplo, una cirugía de nariz o pechos, no le va a cambiar el horizonte a nadie si su actitud frente a la vida sigue siendo de frustración, de modo que si se operan y el milagro no se da, se sentirán defraudadas y el rebote será muy fuerte", dice.
 
 
El especialista destaca que las mamás tienen mucho que ver, pues hay madres cómplices e incluso "hasta promotoras de sus hijas", que intentan proyectarse en ellas.
 
 
"Si ves que la motivación es la de un tercero y no de ella, es contraindicación de operarla, pues a veces llegan los papás a decir qué le conviene a la hija cuando ésta no quiere", señala Iglesias.
 
 
El cirujano refiere que una cosa más a considerar para una operación es el cuerpo de cada mujer, porque sus estructuras óseas pueden o no cambiar. "Hay mujeres que a los 15 están maduras y les puedes alterar incluso el rostro sin deformarla y otras que a los 21 siguen cambiando", explica.
 
 
Iglesias también coincide con estas modificaciones en el nicho de mercado, pues señala que en 1985 sus clientes eran mujeres mayores de 40 años que se operaban después de ser madres.
 
 
"Hacia fines de los noventas empezaron a aparecer mamás más jóvenes que buscaban nariz, busto, liposucción y por esas fechas también aparece el primer grupo masculino; al principio homosexuales que buscaban la lipo o el arreglo de su rostro (implantes de mentón, maxilar o la nariz recta), y posteriormente los metrosexuales, que fue cuando aparecieron los implantes de glúteo", precisa.
 
 
De acuerdo con los especialistas, antes los procedimientos en hombres eran a una tasa de nueve mujeres por cada hombre y en la actualidad es de seis a cuatro.