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Informe especial: El Pacto por México funcionó ¿Está vigente?

06 febrero 2014 7:0 Última actualización 01 diciembre 2013 5:15

 [El Pacto por México nación en diciembre de 2012. / Cuartoscuro / Archivo]


 
 
Angelle Hernández / Eduardo Ortega
 
Aunque desde que nació el 2 de diciembre de 2012 ha generado fuertes controversias, el Pacto por México ha representado para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto un “buen ejercicio” de diálogo para la construcción de acuerdos, el cual “ha funcionado” para aprobar reformas como la educativa y la de telecomunicaciones.
 
Para el panista Alejandro Zapata Perogordo, miembro del Consejo Rector, el desempeño del político mexiquense ha sido negativo en su primer año como presidente, sin embargo, acota, “lo único bueno”, pese a sus “altibajos”, ha sido el Pacto firmado con el PAN y el PRD, aunque no necesariamente se han tratado todos los temas.
 
“Como mecanismo yo creo que el Pacto ha funcionado, como mecanismo el Pacto está vigente, pero también no será un mecanismo que se dé de manera permanente”, comenta en entrevista con EL FINANCIERO.
 
En el marco del Pacto por México, se han aprobado en el Congreso de la Unión las reformas educativa, de telecomunicaciones y de competencia económica, y, por otro lado, avanza la reforma financiera, la cual todavía se encuentra en proceso legislativo.
 
No obstante, puntualiza, la agenda tiene aún pendientes como la reforma político-electoral y la energética; la creación del organismo anticorrupción, así como resolver el problema de la deuda de los estados.
 
“Hay que tratar de impulsar estos temas para que salgan adelante. Y obviamente también con la voluntad de los legisladores; y no significa que vayamos a sustituir a los legisladores. Tanto los legisladores han tenido su propio espacio, y han podido negociar y tener acuerdos entre ellos mismos, simplemente les hemos dado una plataforma”, comenta.
 
 
El futuro de los acuerdos
 
El 2 de diciembre el Pacto por México cumple un año vigente. Los 95 compromisos que suscribieron los dirigentes del PRI, César Camacho Quiroz; del PAN, Gustavo Madero, y del PRD, Jesús Zambrano, así como el presidente Enrique Peña Nieto, tiene como plazo de término, el cumplimiento de dichos acuerdos.
 
Tanto para Madero como Zambrano, la disposición de panistas y perredistas a sentarse en una mesa de concertación con el gobierno federal les ha acarreado duras críticas entre los grupos internos partidistas.
 
Desde sus particulares posiciones, tanto Madero como Zambrano han reconocido la importancia de este instrumento de concertación que les ha permitido ir más allá de ser escuchados, ya que importantes iniciativas de los partidos opositores han sido propuestas y aprobadas.
 
También el Pacto por México ha resistido el efecto de las alianzas en el Congreso. Por ejemplo el PRI y el PRD avanzaron juntos en la aprobación de la reforma hacendaria o fiscal, el PAN votó en contra. Pero no se levantaron de la mesa del Pacto.
 
La reforma energética que inició su proceso con las propuestas del PAN, otra del PRD y otra más presentada por el gobierno federal, se polarizó cuando el sol azteca decidió convocar a sus propios foros de consulta. Pese a ello, las expectativas de que se logre un dictamen en el que coincidan PAN y PRI son muy elevadas.
 
Camacho Quiroz admite que el próximo año será crucial para el Pacto que no está concebido como un ejercicio permanente o eterno. Y asegura que una vez que cristalicen los 95 compromisos, cuyos avances serían superiores al 70 por ciento, se daría por concluida esta etapa.
 
En el caso del PRD, las conclusiones del reciente XIV Congreso Nacional, condicionaron la permanencia de este instituto político a no ser sorprendidos por acuerdos bilaterales entre PAN y PRI.
 
Por lo que toca al PAN, Alejandro Zapata Perogordo considera que la permanencia de su partido en el Pacto por México “está firme”.
 
Ante el amago de algunos senadores albiazules de salirse del mecanismo de concertación política, el panista advierte que aunque cada quien es libre de dar su opinión, esa es una decisión que deberá de tomarse en los órganos colegiados y el consejo nacional del PAN.