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Informe especial: El IFE en su peor escenario

07 febrero 2014 3:47 Última actualización 25 octubre 2013 5:31

[La elección de los cinco consejeros podría ser un retorno al reparto de cuotas entre partidos ./ Alarcón] 


 

Angelle Hernández Cháirez
 
 

El Instituto Federal Electoral (IFE) se enfrenta una vez más a su peor escenario: quedarse sin la mayoría de consejeros.
 

En unos días y pese a la convocatoria para renovar las 5 vacantes, el Consejo General sólo operará con 4 de sus 9 integrantes.
 

El 31 de octubre terminan su encargo cuatro consejeros, incluido el presidente de este órgano y aún falta nombrar al sustituto de la vacante que dejó Sergio García Ramírez hace ocho meses, el pasado mes de febrero.
 

En la Cámara de Diputados no hay acuerdo para completar la integración del Instituto, ni tampoco intención del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación por hacer cumplir su mandato. Por lo que es previsible ya un IFE incompleto que podría incluso desaparecer en su totalidad en caso de que se avale la creación del Instituto Nacional de Elecciones (IFE).
 
 

Llamados de alerta
 

De ahí los constantes llamados de los consejeros salientes para que María Marván Laborde, Lorenzo Córdova Vianello, Marco Antonio Baños Martínez y Benito Nacif Hernández concluyan su periodo constitucional, “pues sería lamentable crear un instituto que viniera acompañado de improvisación e inexperiencia”.
 

Leonardo Valdés Zurita rechazó la oportunidad que tiene por ley de reelegirse, luego de ser señalado por los jefes de bancada y el dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano, quienes lo acusaron de proteger al PRI y al presidente Enrique Peña Nieto por el dictamen en el que se señaló a la coalición Movimiento Progresista como la única que rebasó topes de campaña en la elección del 2012.
 

“Con ello, intenta tener listo un escenario con dos posibilidades: una, que la mayoría priista en la Cámara de Diputados lo ratifique como consejero del IFE, o que al concluir su periodo, el gobierno federal actual lo incorpore a un espacio de la administración pública” acusó Miguel Barbosa.
 

En tanto que Silvano Aureoles pidió al consejero su retiro ya que su actuación “dejaba mucho que desear”.
 

Valdés Zurita respondió: “Para su tranquilidad, le comunico que he decidido no presentarme a la posible relección del cargo que con dignidad ahora ocupo. Lo he decidido, entre otras razones, porque no puedo aceptar someter la evaluación de mi desempeño ante personas tan faltas de objetividad como la que usted muestra ser en la declaración que origina esta comunicación” respondió.
 
 

La maldición
 

Y es que desde la salida de García Ramírez, el IFE ha enfrentado complicaciones por el empate de ocho de sus nueve miembros.
 

Uno de los temas que tuvo que ser pospuesto por empate fue precisamente el proyecto de resolución relativo a la revisión de los informes de ingresos y gastos de campaña de los candidatos de los partidos políticos y coaliciones correspondientes al proceso electoral federal 2011-2012.
 

No es la primera vez que se da este escenario, el IFE arrancó el proceso electoral 2012 con seis integrantes, ya que durante 14 meses se trabó en la discusión.
 

En 2007, con la remoción de Luis Carlos Ugalde como presidente del IFE, hubo otro impasse. Ugalde y cinco consejeros más fueron destituidos anticipadamente al modificarse el régimen de nombramientos del Consejo General del Instituto, que a partir de entonces sería escalonado. la Cámara de Diputados rebasó el plazo fijado para nombrar al nuevo presidente del Consejo General y a dos consejeros más en la primera etapa de renovación.
 

Por lo que se aprecia, al IFE tendrá que esperar a que el Congreso decida. Y todo depende de que se construya o no el nuevo INE. Por lo pronto, quedó sujeto a los tiempos legislativos.