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Incertidumbre financiera si no se aprueba reforma fiscal

07 febrero 2014 3:41 Última actualización 08 octubre 2013 5:51

[No se podría aligerar carga fiscal de Pemex sin tema hacendario / Bloomberg]

 Marcela Ojeda 

De no aprobarse la reforma hacendaria en los términos en que está propuesta, el escenario económico cambiaría poco; aunque añadiría incertidumbre a los mercados financieros nacionales por la falta de consenso.

“Si el Congreso no aprueba la reforma hacendaria, el efecto macroeconómico en el corto plazo sería neutral, porque por un lado no habría el estímulo económico del lado del gasto, pero por el otro no se le estaría pegando a empresas y consumidores con una mayor carga impositiva”, consideró Gabriel Casillas.

En entrevista con El Financiero, el director general de análisis económico de Banorte-Ixe, dijo que las implicaciones en el mediano plazo serían que no se podría aligerar la carga fiscal de Pemex, lo que haría que la reforma energética no se llevara a cabo tan fácilmente y que no disminuya la dependencia de los ingresos petroleros.

“Además, los apoyos que se darían al seguro de desempleo y pensión universal serían simbólicos y se apoyarían en los programas que ya existen a nivel federal”, dijo Berenice Ramírez de la UNAM.

Alberto Jones, director de Moody’s en México, expresó que de no haber una reforma fiscal, el país seguirá condenado a posponer, demorar o simplemente cancelar inversiones muy importantes que el gobierno necesita hacer donde los privados no las hacen, por la magnitud de las inversiones o por la rentabilidad social.

Añadió que es probable que para algunos inversionistas del sector real y financiero internacional, el que esta reforma no se llevara a cabo con el aliento y alcance con el que fue diseñada, podría atemperar las expectativas que pudieron haber tenido respecto del crecimiento a mediano y largo plazo. Pero, no consideró que  ello tendría consecuencias inmediatas en la inversión.

Dijo que la calificación de México no  incorpora el que vaya a haber una “gran reforma fiscal, sino que se sostiene por los méritos de muchos años”.

“Si se da una reforma profunda que diversifique de manera importante los ingresos fiscales y reduzca la dependencia de México respecto de Pemex, entonces eso sería obviamente favorable, pero si no se da, pues no pasa nada. Simplemente seguimos en la mediocridad fiscal y sobre todo en la mediocridad de crecimiento”.

No obstante, Gabriel Lozano, vicepresidente económico en jefe de JP Morgan México, señaló que “las puertas no se han cerrado” y anticipó que en medio del cabildeo con los legisladores, el gobierno va a empezar a analizar varias opciones adicionales sobre avenidas más viables.

“Están buscando la manera de ser más eficientes para recaudar más o menos el mismo monto que resulte de que no pase el IVA a colegiaturas y a los intereses de los créditos hipotecarios, pues todavía tienen bastante margen de maniobra en otros rubros”, expuso.

Enfatizó que hay espacio para ajustar el precio de la mezcla mexicana del crudo de exportación, “lo cual daría un ingresos adicionales al gobierno”.

Héctor Villarreal y Ricardo Cantú, del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), previeron que sin la reforma la recaudación en 2014 se vería menguada en 1.0 por ciento del PIB y 1.5 en años posteriores.

Jonathan Heath, vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, dijo que sin la reforma se daría oxígeno al sector de la construcción y se reactivaría la economía.

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, indicó ante Diputados que en 2014 habría menores ingresos tributarios y petroleros y por ello proponía fortalecer las finanzas públicas con la reforma, por lo que sin ella no se podría impulsarse el crecimiento.


Por su parte, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani, señaló que, más allá de los cambios propuestos, lo que urge es aprobar la reforma; de lo contrario, el país seguiría con un crecimiento mediocre en los próximos años.

 

Con información de Zenyazen Flores.

 


 

Los recursos que faltarían

 

De no aprobarse la reforma hacendaria se dejarían de obtener 239.7 mil millones de pesos. Son equivalentes a:


 82.6% del presupuesto de la SEP
 3.2 veces el programa Oportunidades
 3 veces el presupuesto completo de Sagarpa
 50% del presupuesto del IMSS
 6.4 veces  los recursos para mitigar el cambio climático
  44% de las aportaciones a estados y municipios