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Impresión 3D, en busca de revolucionar el futuro

06 febrero 2014 7:3 Última actualización 03 noviembre 2013 15:33

 [Imprimir teléfonos celulares o alimentos será posible en algunos años: Baumann. / Bloomberg]  



Notimex

Hace apenas unos años era ciencia ficción; hoy en día la impresión 3D ya es una realidad tangible en piezas de aviones y automóviles y hasta en zapatos de futbol y en un futuro cercano ya será posible imprimir órganos a partir de células vivas.

Esta nueva tecnología, que algunos llaman de prototipado rápido, promete cambiar al mundo al transformar la forma en la que actualmente se producen las cosas, no sólo para crear objetos a partir de plástico o metal, sino incluso imprimir alimentos, como ya se hace con el chocolate.

El prototipado rápido, que en un principio tomó muchos de los avances de la impresión a base de tinta, vio la luz en la década de los ochenta del siglo pasado, y poco a poco ha evolucionado hacia nuevos métodos de impresión, ya sea en resinas, metales y plásticos.

Las patentes de estas nuevas técnicas frenaron el desarrollo y el crecimiento del prototipado rápido en tercera dimensión, sin embargo, algunas de ellas ya vencieron y en el caso de otras técnicas de impresión 3D, como el Sinterizado Laser Selectivo (SLS), vencerán el próximo año.

Para el director de Baumann & Compañía, Oliver Baumann, esta tecnología podrá tener un uso masivo en los próximos años, ya que en el futuro será mucho más barata e incluso hará más sencilla la labor de diseño de casi cualquier objeto, e incluso órganos y tejidos del cuerpo.

Actualmente algunas compañías dedicadas a la ropa deportiva escanean la planta del pie de los jugadores que patrocinan para hacerle el calzado a la medida, y que de esta manera puedan tener un rendimiento más alto en su actividad.

Sin embargo, Baumann refiere que en un futuro, cuando la tecnología haya evolucionado, una persona podrá ir a una tienda, escanear su pie y luego imprimirlo con los materiales y colores que más le gusten, lo que será un verdadero cambio en la forma de hacer zapatos.

Además, menciona que cada vez más se está experimentando con impresoras que en vez de imprimir objetos a partir de materiales como metal o plástico, puedan imprimir cualquier clase de tejido u órgano humano a partir de células vivas.

Recientemente, algunos investigadores de la universidad de Hangzhou, en China, ya desarrollaron una bio-impresora en tres dimensiones a partir de tejido celular vivo, y a medida que esta tecnología avance se podrán desarrollar cualquier tipo de cosas.

Incluso, Baumann no descarta la posibilidad de que en un futuro se puedan imprimir toda clase de alimentos, toda vez que en la actualidad ya existe tecnología que se usa para hacer diseños en confitería o en chocolate.

De tal forma, la firma Baumann y Cía comercializa este tipo de tecnologías en el país. El directivo está convencido de que este tipo de impresión pueda cambiar de una manera radical el mundo, sobre todo en la forma en la que se fabrican las cosas.

"El gran porcentaje de los productos que se venden en América Latina son importados, para los cuales hay que pagar cierto impuesto, transporte e incluso gastos por intermediarios, lo que hace que sean mucho más caros que si se hicieran en el país de origen", señala.

Refiere que actualmente el país no cuenta con una manufactura sofisticada porque ello requiere de una gran inversión, sin embargo, las impresoras en tercera dimensión permitirán paulatinamente que cada país o incluso cada persona pueda desarrollar sus propios productos.
 
De tal forma concluye que en unos 10 años el país puede comenzar a producir sus propios celulares u otros dispositivos, con diseños que lograrán satisfacer a cada uno de sus compradores, ya que los diseños se pueden modificar a conveniencia.
 

 

La impresión 3D en la actualidad
 
A pesar de que su precio no es tan accesible para una persona común, pues una impresora pequeña cuesta alrededor de dos mil 500 dólares, para pequeños empresarios o profesionistas las ventajas de contar con una impresora pueden ser muy amplias.

Actualmente, los ingenieros o arquitectos que diseñan sus maquetas en computadora las están materializando a través de la impresión en tercera dimensión, lo cual es mucho más rápido ya que dependiendo del diseño pueden tardar menos de un día, e incluso también resulta más barato.

En el caso de grandes compañías, como Airbus, ya cuentan con aviones que utilizan ciertas partes impresas a través de este mecanismo, ello, porque la impresión en tercera dimensión permite crear partes con diseños complejos que no se podrían lograr con los métodos de fabricación actual.

Las constructoras de automóviles también están integrando a sus modelos partes impresas, como botones y otras partes de plástico, pero hay firmas que llevan este método mucho más allá, tal es el caso de Urbee, un automóvil ecológico cuya carrocería está completamente impresa en 3D.

Mientras que la industria aeroespacial, y en el caso específico la NASA, actualmente está mandando este tipo de impresoras a sus estaciones porque les permite imprimir piezas rotas o que se pierden, en vez de mandar una aeronave con la pieza faltante.

La impresión 3D de cerca

Para conocer un poco más sobre la forma en la cual se imprime en tercera dimensión un objeto, el director de Baumann & Compañía, Oliver Baumann, nos realiza una demostración de cómo crear un balero, con todo y balines, sólo que impreso en ese mismo momento.

De su mochila saca una máquina que no se parece en nada a una impresora tradicional, como las que hay en una oficina; sino que más bien simula un "aerógrafo" montado en una gran base metálica, que a pesar de ello no tiene un gran peso.
 
El directivo conecta su laptop a la impresora, abre el archivo en el que tiene guardado el diseño del balero, y desde ahí manda la instrucción a la impresora para que ésta comience a reproducir el diseño.

La máquina comienza a soltar un hilo de plástico hacia la cabeza de impresión, mediante la cual primero dibuja una base circular, a la que posteriormente añade más y más capas de plástico que poco a poco va dando forma física al diseño digital.

Mientras la impresora hace su labor, Oliver Baumann menciona que es una impresora porque el proceso es similar al de la impresión en tinta, "la única diferencia es que en la de prototipado rápido se pasa una y otra vez sobre la superficie hasta darle volumen al objeto desde la parte de abajo hacia arriba".

De igual forma, refiere que hay diversos tipos de materiales para imprimir, entre los que se encuentran plásticos, como el nylon, que es más flexible; termoplástico, u poco más sofisticado y que se usa para hacer carcasas de electrodomésticos; o incluso PLA, que es biodegradable.

Comenta que hay impresoras que usan otro tipo de materiales, de mayor costo, que utilizan resinas y metales, lo que hace que las posibilidades para diseñar objetos sean cada vez más amplias.

Después de 30 minutos, aproximadamente, la impresora terminó de dibujar todas las capas del objeto, y después de despegar rápidamente algunos balines que están unidos con plástico, Baumann gira el balero y funciona a la perfección.

Así, la impresión 3D, ya no es un sueño, sino una realidad.