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¡Hazte a un lado! Los sexagenarios quieren ese auto

07 febrero 2014 5:54 Última actualización 10 agosto 2013 6:37

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El año pasado, Dave Rodham compró dos Ford Mustang: uno rojo porque se veía bien y uno blanco con un motor V-8 grande porque sonaba bien. Para Rodham, retirado con 63 años, fueron sus autos número 50 y 51.

“Necesito tener un auto nuevo cada año y medio o dos años”, dijo Rodham, de Virginia Beach, Virgina, quien aclaró que paga sus autos en efectivo. “Después de retirarme hace 10 años, no tenía otra cosa que hacer, de modo que salí a comprar autos nuevos”.


Durante generaciones, la compra de autos declinó a medida que los consumidores ingresaban en sus años dorados. Ahora, los nacidos con la explosión demográfica se niegan a guiarse por sus padres y se entregan dócilmente a la compra de autos.


El grupo de edades que va de 55 a 64 años, los más viejos de los nacidos con la explosión demográfica de la posguerra, se ha convertido en el grupo con más probabilidades de comprar un auto nuevo, según un nuevo estudio del Instituto de Investigación sobre el Transporte de la Universidad de Michigan. Los sexagenarios canosos han reemplazado al grupo de 35 a 44 años, que hasta hace cuatro años tenía las mayores probabilidades de comprar.


Las conclusiones prueban que es largo el camino que tienen por delante las pasiones automovilísticas y las billeteras de esta generación. También indican que los miles de millones que el sector automotor gasta para tratar de seducir a la esquiva Generación Y, los hijos de los nacidos en la posguerra, generarían un retorno mayor sobre la inversión si se destinaran a los conductores más viejos.
 
Juventud extendida
 
“No deberían perseguir a los más jóvenes, deberían dirigirse a los más viejos”, dijo en una entrevista Michael Sivak, autor del estudio. “Los nacidos en la posguerra están tratando de extender todo lo posible su juventud, tanto en términos del cuidado de sus cuerpos como de sus gastos”.


Y la recesión está extendiendo los años activos y el periodo de ganancias pico de los 76 millones de estadounidenses que nacieron desde 1946 hasta 1964 en la explosión de la natalidad que tuvo lugar después de la Segunda Guerra Mundial.


“Los colchones de ahorro de la gente disminuyeron, sus carteras de retiro incluidas, a causa de la recesión”, dijo Lacey Plache, economista principal de la firma investigadora automotriz Edmunds.com. “Podemos esperar que esta gente permanezca más tiempo en la fuerza de trabajo y, por consiguiente, compre autos durante más tiempo”.


También hay una fuerte razón psicológica que lleva a los nacidos con la explosión demográfica al concesionario año tras año. Sus autos los definen.


“El auto fue un fenómeno del siglo 20”, dijo John Wolkonowicz, historiador del automóvil con sede en Boston y ex planificador de producto en Ford Motor Co. “Para los que crecieron y vivieron en el siglo 20, el auto era libertad, era estatus, era una extensión de sí mismo, una expresión visible del individuo y su personalidad. Un joven de 20 años no ve el auto de la misma manera”.


De hecho, los jóvenes no parecen tan interesados en conducir. Apenas 79 por ciento de las personas de 20 a 24 años tenían licencia para conducir en 2011, en comparación con un 92 por ciento en 1983, según el estudio de Michigan.