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Guía para padres: recuperar la intimidad es posible

01 febrero 2014 10:13 Última actualización 12 enero 2014 5:0

 [Nuevos estudios de sexualidad muestran que las relaciones post-parto entre parejas no son tan poco comunes. / NYT]   


 
New York Times News Service
 
NUEVA YORK.- ¿Relaciones sexuales después del parto? En las semanas posteriores a la llegada de un recién nacido, podría parecer tan descabellado como salir a un club nocturno.
 
Los problemas sexuales son comunes entre los nuevos padres, pero discutirlos con médicos o amigos cercanos no lo es. Y los estudios de la sexualidad en el periodo post-parto han sido limitados, enfocándose principalmente en el impacto de los cambios físicos o la reanudación de la relación. También han sido notablemente parciales, sondeando a las madres pero rara vez a sus parejas.
 
Ahora, una nueva investigación de la Universidad de Michigan ofrece una visión mucho más matizada de la dinámica de la relación en el llamado cuatro trimestre; y da algunas sorpresas. Por un lado, aun cuando los nuevos padres no lo presumen en Facebook, muchos de ellos roban tiempo para la intimidad entre cambios de pañales al principio.
 
En cuestionarios en línea, a 114 parejas de madres recientes se les preguntó sobre los factores que influyen en su deseo y una gama de experiencias sexuales. Un tercio reportó relaciones vaginales a las seis semanas después del nacimiento. Aproximadamente el mismo porcentaje de madres recientes había recibido sexo oral para entonces. Casi 60 por ciento de sus parejas había recibido sexo oral a las seis semanas.
 
Sari van Anders, autora principal del estudio y profesora asistente de sicología, estudios femeninos y neurociencia en la Universidad de Michigan, advirtió que como la muestra no era al azar, “podrían haber participado en nuestro estudio más personas que son más abiertas sexualmente”.
 
Reanudar las relaciones sexuales después del parto puede ser complicado. A Sascha Anderson, de 30 años y quien trabaja en una tienda de quesos en Manhattan, le preocupaba que el sexo fuera doloroso o que su perpetua deshidratación por amamantar a su bebé pudiera restar placer al acto. Esos primeros meses, también sintió la necesidad de “sobreafirmar” su nuevo título como mamá.
 
“Una no quiere desentenderse de ese papel como madre”, dijo, y añadió que ella osciló entre dos tipos de auto-reproche. “Una se puede sentir culpable de abandonar a su hijo por deseos básicos” o “no involucrarse con su pareja”.
 
Los nuevos padres, también, están en terreno inexplorado. El estudio de Michigan encontró que quizá sean quienes digan: “No esta noche, estoy cansado”. Las 114 parejas, principalmente hombres, reportaron bajo deseo, principalmente debido al cansancio y el estrés.
 
El esposo de Sascha Anderson, Michael, de 29 años, dijo que robar un momento para relajarse era una prioridad más urgente para ambos que el sexo. “No sé cómo habríamos podido encargarnos de nuestros empleos y atender al bebé sin un poco de tiempo de recuperación”, dijo.
 
En el estudio, el deseo elevado depende del interés de la madre reciente en ser sexual y de cuán cercana se sentía su pareja hacia ella.
 
Después del nacimiento de su hija, cuando no se consideraba el sexo, Andrew Chin, de 28 años, que trabaja en tecnología de la información, dijo que abrazar a su esposa, la doctora Kelly Palchik, una dentista, era su ritual. “Acariciar sus orejas y su cuello se volvió realmente especial”, dijo. “Uno quiere mantener esa intimidad”.
 
Las parejas a menudo reciben luz verde para el sexo con penetración en una cita ginecológica a las cuatro o seis semanas. Pero esa revisión evalúa la sanación de la vagina, no la preparación sicológica. Muchas parejas salen del consultorio sin darse cuenta de que hay una nueva normalidad.
 
“La expectativa es que deberíamos regresar a la calidad de nuestras relaciones sexuales y la frecuencia de antes”, dijo Lori Brotto, directora del Laboratorio de Salud Sexual de la Universidad de Columbia Británica. Modificar esas expectativas es clave para encontrar la satisfacción de nuevo, dijeron ella y otros expertos.
 
Los problemas sexuales postnatales son comunes, incluida la resequedad vaginal, la pérdida de libido, y la relación dolorosa llamada dispareunia. “Decir que es una lucha en muchos casos es una subestimación”, dijo Brotto. “En algunos casos, es un completo desastre”.
 
Las dificultades sexuales persistentes después del parto puede ser un tema tabú. Un estudio encontró que los proveedores de salud discutían la anticoncepción con 96 por ciento de las mujeres, pero solo 15 por ciento de esas mujeres planteaban voluntariamente temas sexuales.
 
La doctora Roya L. Rezaee, co-directora del programa de salud sexual del Centro Medico Case de Hospitales Universitarios en Cleveland, lamentó que los ginecólogos típicamente discutieran la salud sexual postparto solo cuando surgían problemas en vez de ayudar a establecer las expectativas antes y preguntar a las mujeres sobre la función sexual.
 
“Nos corresponde a nosotros al menos hacer una pregunta abierta, así como preguntamos si son incontinentes o se sienten deprimidas”, dijo.
 
Rezaee alienta a sus propias pacientes a adoptar un enfoque gradual que no descarte la relación sexual. “No se puede ir de no hacer esas cosas a actos sexuales”, dijo. “No se puede pasar de cambiar un pañal sucio a la penetración”.