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Guerra en la nube es negativa para vieja guardia

01 febrero 2014 10:11 Última actualización 05 diciembre 2013 5:2

[El nuevo enfoque de Google es vender tecnología de infraestructura. / Reuters] 


 

 
 
Por Richard Waters
 
 
A veces, los titulares de las noticias de la industria de la tecnología parecen ser trucos para llamar la atención que tienen poca relación con la realidad empresarial actual. Tomemos por ejemplo la emocionante sugerencia que reveló esta semana el jefe de Amazon, Jeff Bezos, de que su compañía estará en breve en condiciones de entregar pequeños paquetes utilizando “drones” (aviones no tripulados). Pocos expertos creen que tal eventualidad, aunque técnicamente factible, sea realidad en el corto plazo.
 
 
Algunas de las verdaderamente grandes propuestas para ganar dinero, por otra parte, pueden quitarle el resplandor a cualquier novedad relacionada con la tecnología. La palabra “aburrido” apenas le hace justicia a algunas de estas ideas.
 
 
Muestra A: un servicio llamado Google Compute Engine, al cual se le dio un cambio esta semana cuando la empresa de búsqueda redobló sus esfuerzos para ganar dinero mediante la venta de acceso a su capacidad de cómputo interno a otras empresas – un negocio que fue iniciado por Amazon.
 
 
La ponderación de los méritos del renovado Google Compute Engine es tan emocionante como leer una cuenta de electricidad, lo cual, de hecho, es exactamente lo que es.
 
 
El costo del alquiler de un gigabyte de almacenamiento en uno de los servidores de la compañía, por ejemplo, acaba de bajarse de 10 centavos de dólar por mes a 4 centavos. Amazon cobra 9.5 centavos de dólar por mes – con un cargo extra por enviar los datos fuera del sistema y por Internet.
 
 
No serán robots voladores, pero éste es el tipo de cosa que determinará el futuro de una gran parte de la industria de TI.
 
 
El nombre poco interesante de este mercado – la infraestructura como un servicio, o IaaS – no le hace justicia a su dinamismo. Era una industria de 10 mil millones de dólares el año pasado, que crecerá a más de 30 mil millones en 2017, según el grupo de investigación IDC, por lo que es la parte de más rápido crecimiento del nuevo mundo de la TI en la nube.
 
 
Esto es una pésima noticia para muchos de los nombres de mayor antigüedad en la tecnología de la información. Cuanto más que empresas como Google y Amazon aplasten el precio de la capacidad informática básica que venden como un servicio, mayor será la presión sobre todo el hardware, el software y las empresas de servicios cuya tecnología se utiliza para gestionar los sistemas de TI del mundo entero.
 
 
La política más agresiva de precios de las empresas de Internet – junto con Microsoft e IBM, los otros protagonistas en el mercado de IaaS – representará un excelente motivo para que los clientes se cambien a estos servicios, reduciendo las cantidades de equipos nuevos que compran para sus sistemas de TI internos.
 
 
Las grandes compañías de servicios de infraestructura tendrán que comprar equipos, por supuesto. Pero venderle a este puñado de poderosos clientes limitará el poder de los vendedores para fijar precios. Además, los Google del mundo ya han perfeccionado el arte de usar hardware genérico y software de código abierto para reducir los costos de sus sistemas.
 
 
A medida que colapsan los precios, la pregunta de cómo los grandes proveedores de IaaS podrán generar ganancias saldrá a la luz. Las escasas perspectivas de rentabilidad de Amazon y la escala masiva de su poderío de computación hacen que pueda prosperar en medio de los poderosos vientos deflacionarios que soplan en el ámbito de la TI en la nube, pero ¿cuántos de sus rivales se sentirán igual de cómodos?
 
 
Ellos parecen haber decidido que no tienen otra opción. Microsoft comenzó con su servicio Azure en un nivel superior en la “pila” de computación en la nube, la cual proporciona una plataforma completa sobre la cual los desarrolladores pueden construir sus propias aplicaciones – un eco del papel que jugó el software de Windows en la era de los servidores para clientes individuales. Pero este mercado, conocido como “plataforma como servicio”, no ha logrado despegar de la misma manera, obligando a Microsoft este año a impulsar aún más su IaaS .
 
 
IBM también ha tenido que cambiar su postura de manera abrupta, como lo demuestra su uso inusualmente agresivo de la publicidad exterior durante una conferencia de desarrolladores de Amazon el mes pasado para posicionarse directamente contra el líder percibido del mercado.
 
 
Es evidente que algunos de los grandes y exigentes clientes corporativos que IBM considera como los suyos propios están emigrando hacia Amazon – la cual, por supuesto, comenzó como una compañía de Internet para el consumidor.
 
 
En lugar de justificar sus empresas de venta de acceso a infraestructura básica como una propuesta independiente, empresas como ésta están tratando de empaquetarlo con otros servicios. IBM, por ejemplo, dice estar en el proceso de transferir la totalidad de sus aplicaciones existentes y servicios de plataforma a la nueva capa de infraestructura. El éxito dependerá de la cantidad de clientes que pueda atraer a estos servicios de mayor valor.
 
 
Pero así como lo demuestra esta semana el nuevo enfoque de Google en vender de tecnología de infraestructura, los grandes nombres en la industria no están esperando a que se proyecte un modelo comercial más sólido antes de sumergirse más profundamente en el mercado. Para las empresas de TI sin una estrategia propia de nube, el cielo se está tornando gris.
 
 
 
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