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Guardiola y el hábito de ganar

06 febrero 2014 7:0 Última actualización 23 diciembre 2013 5:2

 [Obsesivo dentro y fuera del terreno de juego, el entrenador del Bayern Munich suma un título más / Reuters]


 
 
Ma. del Refugio Melchor S.
 

Con Barcelona ganó todo, en cuatro años de intenso trabajo conquistó 14 de 19 trofeos disputados y lo hizo con un futbol de vanguardia. Josep Guardiola tenía el mundo a sus pies, pero quería más, por eso decidió probar fortuna en un equipo que estuviera a su altura y lo encontró en Alemania.
 

Pep fue amo y señor de Barcelona del 2008 al 2012, creador del llamado tiki taka orquestado por una brillante generación de futbolistas que convirtieron en arte el juego de pases de primera intención, desmarques precisos y remates fulminantes.
 

Cuatro años que lo dejaron exhausto, vacío.
 

Hombre de retos, Guardiola decidió tomarse un año sabático y rechazó muchas ofertas hasta que respondió a la llamada del Bayern Munich, con el que firmó por tres años y 51 millones de euros para convertirse en el técnico mejor pagado del mundo.
 

Estratega obsesivo que trabaja cada detalle en el campo, que es capaz de seguir a sus jugadores hasta en sus horas de descanso, padre que deja a sus hijas en la puerta de la escuela para dedicar buena parte del día a estudiar videos.
 
 
Técnico de vanguardia y perfección, el detalle antes de presentarse a su primera conferencia de prensa para tomar las riendas del Bayern Munich lo retrata a la perfección. Durante un año estudió cinco horas diarias alemán para poder contestar a los 200 periodistas invitados.
 

“Estoy listo para dar lo mejor de mí, estaba necesitando un nuevo reto. Realmente necesito agradecer al Bayern por este regalo que me ofrece. Siento una gran alegría”, fueron las primeras palabras del Míster en el seno del Bayern Munich, club que arrasó con todos los títulos en 2013.
 
 
Catalán alemán
 

Los emisarios del Franz Beckenbauer, Karl-Heinz Rummenigge y Uli Hoeness, no tuvieron que esforzarse mucho para convencer a Pep Guardiola que su futuro estaba en la demandante Bundesliga.
 
Bajo el mando de Jupp Heynckes, los rojos del Bayern Munich arrasaron con todos los títulos que encararon en 2013. La joya fue la conquista de la Champions cuando superaron 2-1 a sus vecinos del Borussia Dortmund.
 

Guardiola y Bayern, inercia ganadora, fórmula que probó su éxito de inmediato cuando el técnico catalán tuvo que enfrentar a su némesis, el portugués José Mourinho en la final del primer torneo oficial con Bayern. Emotivo 2-2 en el tiempo regular, la eficacia alemana en los penales (5-4) le regaló a Pep su primer trofeo en Alemania.
 
 
En el último torneo del 2013, dos presentaciones le bastaron a Guardiola y su equipo para ganar el Mundial de Clubes. Después de ganar 2-0 la final al anfitrión Raja Casablanca de Marruecos, el técnico español dedicó el triunfo a su antecesor Jupp Henyckes.
 

Caballero dentro y fuera de la cancha, Guardiola es un técnico que en sólo cinco años de carrera ya dejó huella en el futbol mundial. El mejor elogio se lo dedicó otro técnico que en su época también impuso su sello al juego bonito, el argentino César Luis Menotti. “Pep es un catalán muy alemán. Ordenado, serio, trabajador. Encaja perfectamente en la personalidad del Bayern”, dijo El Flaco después de compartir una cena con el técnico más cotizado del mundo.