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Gobierno egipcio tilda de 'agentes' a opositores del ejército

07 febrero 2014 3:44 Última actualización 05 octubre 2013 13:23

 


 
 
Agencias
 
 
Toda persona que proteste contra el ejército es un agente seguridad que trabaja para las potencias extranjeras, afirmó el portavoz rpesidencial de Egipto, Ahmed al-Muslimani, al referirse a las manifestaciones que han realizado los seguidores del bloque opositor al gobierno, los Hermanos Musulmanes.
 
 
Esta aseveración por parte del gobierno egipcio se da luego de un llamado masivo de la Hermandad Musulmana a miles de ciudadanos para protestar mañana domingo en el marco de la celebración del aniversario de un ataque egipcio a las fuerzas israelíes en el Sinaí durante la guerra de 1973.
 
 
Las autoridades reforzaron la seguridad en todo el país tras los enfrentamientos suscitados ayer, que dejaron al menos cuatro muertos.
 
 
Los seguidores del depuesto presidente Mohamed Morsi realizaron ayer su mayor manifestación desde que los militares reprimieron violentamente su movimiento el pasado 14 de agosto.
 
 
La reacción del gobierno egipcio fue contundente: "Los manifestantes contra el ejército en el aniversario de la victoria estarán haciendo el trabajo de agentes, no de activistas", acusó el portavoz.
 
 
El Ministerio del Interior informó que los dispositivos de seguridad aumentaron en autopistas, ciudades y diversas instalaciones.
 
 
En un discurso televisado a escala nacional, el presidente interino, Adly Mansour, prometió que se redactará una Constitución y se realizarán elecciones presidenciales poco después de que se finalice el documento.
 
 
El sábado por la tarde, alfededor de mil partidarios de Morsi intentaron llegar al área de la mezquita Rabaa al-Adawiya en el noreste de El Cairo, pero la mayoría fue repelido por la policía, que disparó gas lacrimógeno.
 
 
Los militares ampliaron su presencie en la plaza de Tahrir - donde cientos de miles de egipcios se manifestaron en la revuelta que derrocó al autócrata Hosni Mubarak en 2011 - después de los choques del viernes en varias ciudades.
 
 
La tensión política ha aquejado a Egipto y golpeado a su economía desde que el ejército depuso a Mursi, poniendo un gobierno interino y presentando una hoja de ruta política en la que prometía elecciones justas.
 
 
En un intento de transmitir seguridad para los egipcios preocupados por la inestabilidad, el primer ministro, Hazem el Beblawi, informó en un comunicado que los "elementos malignos" todavía suponían un peligro, pero habían perdido mucho poder, en una clara referencia a los militantes de los Hermanos Musulmanes.
 
 
Beblawi dijo que la hoja de ruta "llevaba su curso natural" y que esperaba que concluiría pronto. Agregó que la economía estaba comenzando a mejorar, pues ya hay evidencia de  "signos claros e indicadores positivos".
 
 
 
Con información de Reuters y AP